La ultraizquierda impone la ley de la selva en Colonia: ‘Congreso Anti Islámico prohibido por la policía’
Colonia, una ciudad de casi un millón de habitantes, el corazón de la Alemania católica, luce con orgullo la enorme catedral donde descansan los restos de los Reyes Magos, como principal seña de identidad, sin embargo los numerosos musulmanes de origen turco afincados en la ciudad planean levantar una enorme mezquita que compita en proporciones con el templo cristiano.

Oposición ciudadana
Rápidamente, la población se ha organizado en torno al movimiento ciudadano PRO-Köln el cual organiza movilizaciones en contra de la mezquita. Esta plataforma (Pro.Colonia) es un movimiento cívico-identitario que tiene representación en Colonia y en varios ayuntamientos de la provincia, llegando a obtener hasta 11 concejales en las pasadas municipales. Pro-Köln planea la realización de un congreso a escala europea al que invitar a las principales fuerzas que en cada país denuncian la islamización creciente de sus naciones. Por Italia, representantes del partido gubernamental PDL, más concretamente de La Liga Norte, por Francia, el FN de Jean Maria Le Pen , por Flandes el Vlaams Belang , por Austria el FPO , por el Reino Unido el BNP y por España es invitada una delegación de Democracia Nacional encabezada por Manuel Canduela.

Disturbios violentos
Por desgracia, los disturbios violentos organizados en toda Colonia por la ultra izquierda, ante la más absoluta pasividad policial, impiden la asistencia de publico. No obstante, la voluntad de PRO-Köln de continuar con el acto es firme, siendo finalmente prohibido por la policía argumentando “motivos de seguridad”, mientras la ultra izquierda sí pudo manifestarse con total impunidad.
Por su parte , Pro-Köln ha anunciado que se querellará por la actuación policial.
Un ejemplo más de la como los ciudadanos pierden sus derechos frente a una izquierda cada día más violenta ante la pasividad policial y ante un Islamismo cada día más radical y con más ansias de expansión.

La izquierda bloquea las calles impidiendo que acceda el público.

El representante español, Manuel Canduela, atiende a los medios que pudieron entrar en el recinto.

Markus Beisicht anuncia a la prensa que el congreso ha sido prohibido.
