La fiscalía pide prisión para el futbolista Oleguer
No es la primera vez que Oleguer tiene problemas. hace unos meses kelme rescindió su contrato por escribir un artículo de opinión en el diario vasco ‘Berria’ en el que analizaba la situación de huelga de hambre de De Juana Chaos y afirma que ‘este Estado de Derecho tiene muchos espacios oscuros’ y que encuentra en él cierto ‘olor a hipocresía’.
En el artículo, titulado ‘Buena fe’, el futbolista catalán comparaba la situación del etarra De Juana Chaos con las del ex guardia civil Enrique Rodríguez Galindo; Julen Elgorriaga, ex gobernador civil de Guipúzcoa; el empresario Javier De la Rosa o Rafael Vera, ex secretario de Estado.
La fiscalía ha pedido ahora dos años de prisión por haber participado en unos incidentes con la policía local de Sabadell el 27 de septiembre del 2003. A Oleguer Presas se le acusa de un delito de atentado y una falta de lesiones por haber herido uno de los agentes de la policía local de Sabadell, después de tirarle una piedra.
La Fiscalía dice que el policía resultó herido leve en el codo y pide a Oleguer que lo indemnice con la cantidad de 450 euros. El fiscal del caso también asegura que el ex defensa del Fútbol Club Barcelona se refugió en un bar, con otros jóvenes, donde, al entrar, la policía fue recibida con una lluvia de objetos.
El escrito de la fiscalía explica que los incidentes se iniciaron al poco de la una de la madrugada cuando varios vecinos de la calle Concepción de Sabadell llamaron a la policía local por el ruido que hacían un grupo de unos doscientos jóvenes que estaban concentrados ante el bar Bemba, donde aquella noche se celebraba fiesta de despedida, después de que el propietario del local decidiera no renovar el alquiler.
Cuando la policía local llegó al lugar “los jóvenes adoptaron una actitud de desprecio del principio de autoridad y reaccionaron de forma violenta insultando los agentes y lanzándolos botellas y piedras”, según sostiene el fiscal. Al lugar de los hechos también se desplazó el alcalde de Sabadell, Manuel Bustos, y dos regidores -uno de ellos lo de Seguridad y hermano del alcalde, Paco Bustos-, que fueron objeto de “vejaciones verbales”, según la acusación.
El escrito de la fiscalía relata que los jóvenes se bajaron los pantalones, en clara muestra de mofa, y agredieron los agentes de policía echándoles ladrillos, piedras y bolsas de basura. También tumbaron contenedores de basura para hacer barricadas. Del total de once personas acusadas por la fiscalía, a tres les piden dos años de prisión y al resto dieciocho meses. El caso desembocó en un intercambio de denuncias, pero la fiscalía pide archivar las actuaciones judiciales para ocho agentes de la policía de Sabadell, un agente del Cuerpo Nacional de Policía y el intendente de la policía local, Jordi Roviralta.