La yihad amenaza Alemania
El viernes, justo unos minutos antes de despegar del aeropuerto Bonn-Colonia hacia Amsterdam, la policía alemana detenía a dos presuntos terroristas a bordo de un avión de la compañía aérea KLM.
Son muy jóvenes y de origen africano: Omar D. nacido en Mogadiscio pero de nacionalidad alemana tiene 24 años y el somalí Abdirazak B. tiene 23.
Estos veinteañeros estaban bajo vigilancia ante la sospecha de querer sumarse a la Yihad.
Y parece que estaban dispuestos a ir a la Guerra Santa ya mismo, pues la policía ha encontrado cartas de despedida en sus casas.
Miedo en Alemania
Esta detención se produce en una ciudad donde crece el miedo al islam, y tan sólo un día después de que la Oficina Federal de Investigación Criminal alemana (BKA) anunciara la orden de busca y captura de otro ciudadano alemán converso al Islam y sospechoso de querer preparar un gran atentado en Alemania, así como de un posible cómplice de origen libanés que podría acompañarle.
Se trata del alemán Eric Breininger y el libanés Houssain Al M, quienes según las fuerzas de seguridad alemanas, recibieron entrenamiento terrorista en un campamento de la Unión para la Yihad Islámica en la zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán.
De acuerdo con la BKA, ambos podrían encontrarse ya de regreso en Alemania.
En un vídeo de propaganda colgado en internet en mayo pasado, Eric Breininger anunciaba su intención de cometer un atentado suicida en su país.
Ambos mantuvieron al parecer contacto con un miembro del grupo de jóvenes detenidos hace un año (dos alemanes conversos y un turco), cuando se encontraban preparando varios atentados en Alemania.
El ministro alemán de Interior, Wolfgang Schäuble, considera que Alemania está “en el objetivo del terrorismo internacional”, pero advierte que no hay que dejarse llevar por el pánico y que las fuerzas de seguridad “están despiertas”.