Crisis financiera: suspenso por el plan de rescate en EEUU y Fortis
El Congreso estadounidense parecía cerca de un acuerdo este domingo sobre el plan de rescate bancario, mientras que las conversaciones seguían en Europa para ayudar al belga-holandés Fortis, afectado por la crisis que se habría cobrado una nueva víctima, el británico Bradford and Bingley.
El domingo los líderes demócratas del Congreso y el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, anunciaron “importantes avances” hacia la firma del plan que prevé el desbloqueo de hasta 700.000 millones de dólares para comprar deudas dudosas de los bancos estadounidenses.
Si se llega a un acuerdo, la Cámara de Representante podría aprobar el plan el lunes.
La administración Bush espera que el Congreso llegue a un acuerdo antes de la apertura de los mercados financieros mundiales el lunes, para calmarlos y estabilizar el sistema financiero.
En el marco de las ásperas discusiones sobre su plan, el gobierno debió enfrentar las reticencias de su propio Partido Republicano, hostil a una intervención del Estado en el sector privado, cuya amplitud no tiene precedentes en la historia de Estados Unidos.
El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, declaró el domingo a la cadena ABC que “las grandes líneas (del plan indican) que es algo que todos debemos avalar y con el que podremos avanzar. Pero la opción de no hacer nada es simplemente inaceptable”.
Su rival demócrata, Barack Obama, también deploró el precio a pagar por el contribuyente. “Cuando se le pide a los contribuyentes que tomen medidas extraordinarias a causa de la irresponsabilidad de unos pocos, no hay qué celebrar. Pero se trata de medidas necesarias”, admitió.
Según el gabinete de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, los 700.000 millones de dólares serán entregados en varios tramos. El plan daría la prioridad al cobro del Estado, tras un gasto inicial muy pesado para las finanzas públicas.
Garantizaría entre otras cosas un control público riguroso de las compras de activos invendibles a los bancos, y limitaría los “paracaídas dorados”, según la expresión de Nancy Pelosi.
Mientras se desarrollaban las tratativas en Washington, intensas negociaciones tenían lugar el domingo también en Europa entre gobiernos y autoridades de supervisión europeas y de Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo) para encontrar una solución a la crisis de confianza que padece el banco de seguros belga-holandés Fortis.
“Estamos en contacto permanente con las autoridades de vigilancia (…), incluidos el Banco Central Europeo y todos nuestros colegas luxemburgués, holandés y francés para ver cuál es la situación exacta entre nosotros y en los países vecinos y cuáles son las posibles soluciones”, indicó el ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, a la televisión pública belga RTBF.
El francés BNP Paribas y el holandés ING son los candidatos más serios a comprar una parte o todo Fortis, pero exigen garantías del Estado, afirmaron el domingo medios belgas en sus sitios de internet.
La acción de Fortis perdió más de 20% de su valor el viernes en la Bolsa, a causa de los temores sobre su solvencia.
La crisis financiera estalló hace algo más de un año en el sector “subprime” -créditos hipotecarios de alto riesgo a tasas de reembolso elevadas y variables- en Estados Unidos. La misma provocó estas últimas semanas la quiebra de grandes nombres de las finanzas en Estados Unidos, como Lehman Brothers y Washington Mutual y se habría cobrado una nueva víctima en Gran Bretaña, según la prensa de este domingo.
Según el sitio de internet de la BBC, el gobierno británico nacionalizará los préstamos del banco en dificultades Bradford & Bingley (B&B) e intenta vender sus sucursales a otro banco. La BBC afirma que el Tesoro recurrirá para esta nacionalización una legislación especial que en febrero sirvió para el rescate de Northern Bank.
Si B&B desaparece será el cuarto banco británico en sufrir esa suerte este años, con Northern Rock, Alliance & Leicester y HBOS, que será adquirido por su rival Lloyds TSB.