La inmigración es el factor principal del aumento de la violencia doméstica en España en los últimos 15 años
Venían a pagarnos las pensiones, según afirmaba algún ingenuo, pero lo cierto es que no sólo se han creado problemas económicos relacionados con la inmigración. La violencia doméstica y el SIDA son dos ejemplos de la realidad que se está viviendo en España en relación al colectivo inmigrante.
El catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y consultor de la Ley contra la Violencia de Género, Amando de Miguel, considera la inmigración como el factor principal del aumento de la violencia doméstica en España en los últimos 15 años.
Para De Miguel, que ha participado en las ‘Jornadas sobre el maltrato’ organizadas por la Asociación Beatriz de Suabia de Salamanca; ‘la clave’ del incremento del número de casos de maltrato y muertes en el ámbito familiar ‘es fundamentalmente la inmigración, por el desarraigo familiar que esta conlleva en la mayoría de los casos’.
El sociólogo, que ha apuntado: ‘Esta afirmación me va a traer consecuencias y críticas’, ha subrayado que ‘en la mitad de los asesinatos alguno de los protagonistas son extranjeros’.
De Miguel, que ha asegurado que le parece ‘una estupidez’ hablar de violencia de género, ya que en su opinión es ‘violencia doméstica’, ha destacado también que un porcentaje elevado de maltratadores han sido maltratados en su infancia.
EL 35% DE LOS NUEVOS CASOS DE SIDA SE DA ENTRE EXTRANJEROS
España registra cada año alrededor de 2.000 a 2.500 nuevos casos de personas infectadas por el VIH, de los que el 35% han sido inmigrantes en 2007, cifra muy superior al 5% que se registró en el año 2002. Estos datos han sido facilitados por el presidente de la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida), Daniel Zulaika, quien ha dicho que este incremento en el número de afectados entre el colectivo inmigrante ha sido una de las razones por las que se ha elegido como lema del XI Congreso Nacional sobre el Sida Inmigración y vulnerabilidad al VIH.
Los inmigrantes son un colectivo “vulnerable” ante la enfermedad ya que, por lo general, sus medios económicos son escasos y proceden de culturas muy diferentes a la española y tienen una “diferente cultura sexual”, que es un hándicap a la hora de trabajar en la prevención porque en muchas ocasiones se desconoce lo que se hace en los países de origen en este aspecto.