Las extrañas circunstancias del accidente
Comienzan las especlaciones sobre la extraña uerte de haider.
En el techo del automóvil, justamente donde se encuentra el conductor, se observa un hundimiento producido por un golpe puntual.
Se trataría de una pelota o bola, que se habría introducido con fuerza y gran velocidad. En este lugar el techo del vehículo se hundió rasgando el tapizado interior. Lo que causo sus herídas mortales en la cabeza y en el pecho. La energía fué tan grande que se hundieron ambas puertas, provocando presión en el asiento delantero. El resto del vehículo quedó intacto por lo cual quien estuviera sentado a su lado o tras él, habría resultado ileso.

