Garzón escoge al fiscal franquista Jiménez Villarejo para buscar las fosas franquistas
Carlos Jiménez Villarejo es uno de los expertos nombrados por el juez Garzón para colaborar en las exhumaciones de muertos buenos. No dudamos de la condición de experto de Jiménez Villarejo: fue fiscal desde 1962, es decir, se ganó la vida pidiendo a los tribunales que aplicasen la legislación del franquismo. Un ejemplo de ‘hipogresía’.
No hay como ser de izquierdas para convertirse en impune. Baltasar Garzón puede haber apoyado la negociación de Rodríguez con ETA, tener el juzgado desordenado y no haber encontrado al soplón del bar Faisán, pero le basta pedir el certificado de defunción del Generalísimo Franco para que los progres caigan en éxtasis y vuelvan a pedir para él el premio Nobel de la Paz.
Otro igual de hipócrita que él es Carlos Jiménez Villarejo, el que fuera fiscal anticorrupción nombrado por Felipe González y que descubriera grandes casos de corrupción gracias a la prensa. Garzón ha nombrado a Jiménez Villarejo, funcionario andaluz convertido en defensor del nuevo Estatuto catalán, experto para ayudarle en la ímproba tarea de escarbar en las fosas de la guerra y la posguerra.
Jiménez Villarejo, vinculado al PSUC hasta que el partido se hundió, es un ejemplo de funcionario franquista que ahora trata de ocultar sus hechos y lavar su mala conciencia con actos como la petición de nulidad de los juicios a los criminales de la guerra. Para él, el franquismo fue un régimen genocida. Como tanto justiciero de izquierdas, Jiménez Villarejo sirvió y medró en ese régimen diabólico.
Según su biografía, Carlos Jiménez Villarejo, tío de la socialista Trinidad Jiménez, ingresó en la carrera fiscal el 1 de abril de 1962 y fue destinado a la Fiscalía de Barcelona. Es decir, a los 27 años empezó a pedir a los jueces y magistrados la aplicación de las leyes penales genocidas del franquismo genocida a unos ciudadanos ‘genocidados’. ¿Y él dice que no colaboró con el genocidio, cuando fue una pieza del engranaje represivo?
¿UN MEDIO PARA SALIR DE ANDALUCÍA?
¿Por qué quiso ser funcionario del régimen que había derrocado la II República? ¿Por qué juró cumplir y hacer cumplir las Leyes Fundamentales del franquismo? Podía haberse ganado la vida como abogado, pero quizás la vida era más cómoda como funcionario leal y obediente al franquismo. Su primer destino fue la singar y magnífica Barcelona. Así pudo dejar su Málaga natal y su Granada universitaria. De haberse colegiado como abogado la vida habría sido más insegura y más aburrida, ¿verdad?
Don Carlos, aunque usted consiga la nulidad de los juicios del franquismo no nos vamos a olvidar de que usted ingresó voluntariamente en el aparato represivo del franquismo y que la pensión que cobra proviene de esos años en que tan cómodo estuvo a las órdenes del régimen.