Repuntan las enfermedades que llegan a España con la inmigración
Los profesionales de la sanidad atienden a enfermos de paludismo, mal de Chagas y virus del Dengue. Estas dolencias infecciosas no sólo se desplazan a través del cuerpo del viajero que visita países tropicales sino también en el del inmigrante que se asienta en España.
Diagnostican más de 300 casos del mal de Chagas entre inmigrantes latinos de la Región
Murcia es el «reservorio europeo» de una enfermedad hasta ahora inexistente al ser la comunidad con más afectados de toda España Medicina Tropical destaca que no se contagia de humano a humano por contacto, pero sí alerta sobre embarazos, transfusiones y trasplantes.
Las embarazadas suramericanas, principalmente bolivianas, se convirtieron además en objetivo prioritario de la unidad al temer la presencia del mal de Chagas en las madres y su posible transmisión al feto a través de la placenta.
Casos en toda España
El responsable del Servicio de Digestivo del Complejo Hospitalario de Ávila, José Manuel Hernández, ha alertado del repunte en el número de casos de afectados por hepatitis B que se ha detectado en España “en los últimos dos o tres años debido a la inmigración”, por lo que es necesario incidir en la prevención para evitar contagios. Sólo en Castilla y León, unas 100.000 personas están infectadas por hepatitis de los tipos B y C.
“El problema de la inmigración es que viene un hombre solo y joven y tiene relaciones con otros y al ir de un país endémico a otro que no lo es se expande” el virus, explicó, al tiempo que abogó por aumentar las análisis para detectar esta infección y extremar las precauciones para evitar esta transmisión.
De hecho, los expertos calculan que 1.000.000 de personas de toda España están infectadas por el virus de la hepatitis C –unas 140.000 en Cataluña– y “sólo un 10%” lo sabe.
Asimismo, la hepatitis C es la forma más común del virus y su transmisión se debe a la “reutilización de jeringuillas en mal estado”. Pocos de estos casos se atribuyen a las transfusiones de sangre, porque desde hace más de una década se ha intensificado el control, en este sentido. También por el miedo a contraer el Sida ha descendido la prevalencia de este virus en Occidente.
TAMBIÉN AUMENTA LA HEPATITIS B
Según expertos consultados por MinutoDigital.com, últimamente también se ha incrementado el número de personas con hepatitis B, al igual que en el otro caso, en las grandes ciudades y por la inmigración.
Asimismo, actualmente acuden a las consultas de los médicos nuevos casos de infectados “de 50 años” y que “en su juventud jugaron con la droga” y “compartieron jeringas”, observan los expertos. Además, “antes en las familias había sólo una jeringuilla y se usaba para todos”, afirmó.
Por su parte, Eugene R. Schiff, de la Universidad de Miami en el estado de Florida, apunta que el 80% de los pacientes que padecen hepatitis C la sufre de forma “crónica” y un 30% de todos ellos tienen una cirrosis hepática “a lo largo de los años”, añadió.
No obstante, insiste en que “el gran drama” es que sólo un 10% de estas personas sabe que padecen esta dolencia, ya que “si no son identificados no pueden ser tratados”. Schiff afirma que “el punto trágico de mucha gente que no ha sido diagnosticada es que un 30% de estas personas morirá por complicaciones de una cirrosis”, añadió.