La Orden de Malta organiza una cena de lujo para recaudar fondos para obras benéficas
Mientras diversas asociaciones de la Iglesia dan comida o albergue a los pobres y los parados, alguna que otra desentona en esta labor y se pone a la altura de Barceló o de Ana Belén. La Soberana Orden de Malta no ha tenido mejor idea para recaudar fondos que dar una cena de lujo seguida de un baile. Muy de Benito Pérez Galdós.
Muchas asociaciones aristocráticas se mantienen en pie, desde las órdenes militares a las cofradías y las maestranzas. Quien piense que se dedican a bailes y cacerías se equivoca. Entre las labores de sus miembros se encuentra la de ejercer la caridad: dan dinero, llevan comedores, recaudan fondos… En los últimos meses, como consecuencia de la crisis-que-no-existía, sitios como los comedores se han visto desbordados. Algunos han pasado de dar 100 comidas al día a 500. Cáritas ayuda sólo en Madrid a unas 70.000 personas.
Debido a la pobreza creciente, entre los aristócratas ha causado asombro la invitación enviada por la Orden de Malta, que dispone de embajador reconocido por el Reino de España, para una cena y un baile.
El 19 de diciembre, menos de una semana antes de Nochebuena, en el Casino de Madrid la Orden dará una cena y un baile con la finalidad de recaudar fondos para sus obras benéficas. De acuerdo con la invitación, los caballeros deberán vestir frac y las señoras traje largo. El precio de la cena es de 200 euros por cubierto y el del baile, 50 euros por cabeza. Es decir, una pareja se gastaría 500 euros en unas horas, más de lo que cobran muchos parados en un mes como subsidio.
¿No sería mucho más conveniente que la Orden enviase una carta a sus miembros y colaboradores en la que se limitase a pedirles un donativo?
