Los oficialistas vencen en los congresos provinciales de Cataluña

Como recordarán nuestros lectores, Montserrat Nebrera logró un apoyo del 43% de los militantes del PP de Cataluña en el congreso catalán celebrado en julio pasado, pero a día de hoy Nebrera no ha logrado situar a sus candidatos a la cabeza del partido en ninguna de las provincias catalanas.
El proyecto de Montserrat Nebrera pasa por un momento difícil
En Lérida, donde tenía más posibilidades, Anselm Botan, concejal del Ayuntamiento de Alpicat, no pudo hacerse con los avales suficientes. Lo mismo ocurrió la pasada semana en Barcelona con Santiago Gotor y en Tarragona con Dolors Compte. Lo sucedido en Tarragona fue incluso peor, pues Compte cedió sus apoyos a otra candidata crítica, Isabel Salas. Al final, el aspirante oficialista acabó por imponerse.
Los congresos de Lérida y Gerona se saldaron con un indiscutible triunfo para los oficialistas, lo que pone de manifiesto, según El País, el control que poco a poco va ejerciendo Alicia Sánchez-Camacho sobre el aparato del partido. En Lérida, donde el PP se ha convertido en una formación residual y con una estructura ínfima y desavenida, Dolors López se impuso con el 94,82% de los votos. Y en Gerona, con un historial de batallas internas que la ha convertido en la única provincia española sin diputado popular, ganó el ex democristiano Enric Millo, con un resultado similar, el 94,16%.
Nebrera ha denunciado “oscuras” maniobras de la dirección catalana para impedir que sus candidatos concurrieran a los congresos, principalmente el de Barcelona. La habilidad de Sánchez-Camacho, al situar como candidato a una persona de perfil similar al de Gotor -Antoni Bosch también es notario, pertenece al Opus Dei y preside una fundación de apoyo a la familia-, resultó una maniobra acertada y decisiva para dominar ese congreso.
En Gerona, gracias a las estratagemas de Sánchez-Camacho, se ha logrado que un dirigente como Enric Millo -a quien marginó en su día- resultara elegido por amplia mayoría. Millo, ex dirigente de Unió, llegó al PP de la mano de Josep Piqué. Con su sustituto, Daniel Sirera, nunca se entendió, lo que propició que Millo apoyara a Nebrera. El día anterior al congreso regional, la abandonó y apoyó a Sánchez-Camacho.