El PSOE logra que las españolas vuelvan a ejercer de putas
En el PSOE no utilizan el término, pero la crisis, la de verdad, ya está aquí y ha obligado a muchas españolas a dedicarse a la profesión más antigua del mundo para lograr subsistir.
Las españolas parecían haber desaparecido del mercado, pero los anuncios en periódicos y revistas indican lo contrario.
Ahora, en los anuncios de prostitución en periódicos y en televisiones locales, se grita la presencia de españolas. Incluso, la especificidad local: señoritas catalanas, andaluzas… Según Laura, propietaria de una casa de masajes en pleno centro de Valencia, “cada día más chicas nacionales se ofrecen ahora para trabajar”.
Aunque en clubes y en la calle hay un 85% de extranjeras, las españolas ya llegan al 30% en las casas de citas, según la asociación Amaranta.
Hay más de 300.000 chicas que alquilan su cuerpo en España. Se han barajado cifras estratosféricas y se ha especulado con la posibilidad de que el sector mueva de 32 a 40 millones de euros diarios.
Un trabajo realizado por investigadores del Instituto de Salud Carlos III (publicado en la revista Sexuality Transmited Infections) cataloga a España como el territorio desarrollado con mayor prevalencia de relaciones sexuales venales: uno de cada cuatro hombres ha pagado por sexo. La prostitución está asimilada. Especialmente, el moderno club de carretera ha sido el gran dispensador de ella. Pero hoy la discoteca sexual de grandes dimensiones también pasa por dificultades. El modelo se agota.
“Parece que está variando”, explica Esperanza Casals, sexóloga y directora del grupo de psicología aplicada Espai. “Se ha dado una asimilación de la prostitución como un consumo lúdico y masivo desligado de la moral. Y lo ha hecho a través de la propaganda de esos locales, de la vinculación de su oferta a las despedidas de soltero y al fin de semana”. Ahora, en época de recesión, intentan vender lo mismo de otro modo. Al igual que las tiendas de precio medio emulan los diseños de las firmas italianas, estos locales ofrecen clase preferente a precio de calle. El alto standing, sin serlo. Rebajas todo el año.