Zapatero quiere usar de nuevo el “no a la guerra” para atacar al PP
Hay que desviar la atención pública de la catástrofe económica y el tremebundo paro que la ineptitud del gobierno socialista ha provocado al multiplicar exponencialmente los efectos de la crisis económica internacional en España. Hacer olvidar al electorado de izquierdas lo mucho que el PSOE se ha preocupado por arropar al gran capital y la oligarquía empresarial española, y lo poco que se ha ocupado de los trabajadores. Dinero para la banca y buenas palabras para los parados, no vende muy bien.
Y para encauzar el cabreo del respetable, nada mejor que acudir a un clásico: el no a la guerra. Dicho y hecho. Los titiriteros se echan a la calle y ZP tira el anzuelo a ver si el PP pica y consiguen que toda la izquierda entre al trapo y embista contra la derecha sionista y fascista. Zapatero demandó en su mitin gallego al Partido Popular y a su presidente, Mariano Rajoy, que no sigan guardando silencio sobre un conflicto que ha provocado ya cerca de 900 muertos palestinos. “Aquellos que no tienen, no ya un proyecto, ni una idea, ni un compromiso, ni una postura ante los grandes temas internacionales que afectan al devenir de la vida de seres humanos y a la paz mundial, es que no tienen un proyecto político”, afirmó, “y aún estoy esperando al PP y a Rajoy decir algo de lo que pasa en Gaza y en Palestina”.
Y mientras ZP hacía de poli bueno entre tópicos simplistas y horteras, -”la fuerza de la razón, no la razón por la fuerza”- los polis malos, se dedicaban a apedrear la embajada de Israel en Madrid o a emular en Barcelona las calles de Gaza exhibiendo armas.
Es de suponer que en Génova sean lo suficientemente inteligentes para no meterse en este fregado. En todo caso de nuevo queda patente que el PSOE precisa del apoyo de los sectores más radicales de la sociedad española para mantenerse en el poder, ya sea el de los nacionalismos o el de la ultraizquierda. La consecuencia es que la política del gobierno socialista está llena de guiños a esa ultraizquierda y de concesiones a esos nacionalistas.