Yolanda Morín | Y ahora, ¿a quién voto en las europeas?
Cinco meses, cinco, restan para la celebración de las europeas. Entre medias, como avisos, ‘las gallegas’ y ‘las vascas’. Después de la ‘cagada’ en el seno del PP europeo, que llevó a once diputados populares a votar un texto que califica el aborto, el consumo de drogas y la eutanasia como derechos fundamentales, sus posibilidades están bajo mínimos.
La cuestión es que UPyD es inviable para mí. Respeto a Rosa Díez y a todos aquellos que quieran ofrecerle su voto, pero para mí, por principios y valores, es imposible votar UPyD. O eso creo. Quizá alguno de los lectores de MD pueda hacerme cambiar de opinión. Y conmigo, a otros lectores.
¿Qué otras opciones tenemos? Busquemos.
Para decidir el voto preciso un partido democrático, constitucionalista y nacional liberal; que sea contrario a la inmigración masiva e ilegal y defienda los derechos de los trabajadores nacionales; contrario a la proliferación de mezquitas por toda Europa, que prohiba la construcción de mezquitas en España y que condene los asesinatos de mujeres y homosexuales que se realizan diariamente en los países islámicos. Que apueste por la unidad de España, la solidaridad entre territorios y el derecho de los padres a elegir el idioma en el que quieren educar a sus hijos. Que tengan claro que las autonomías son una ‘sangría’ constante, que debe bajar el precio de la vivienda y que eso de repartir dinero de los ciudadanos para solucionar los problemas de los bancos es, por lo menos, un insulto a nuestra inteligencia.
Que defienda más mano dura contra ETA y los nacionalistas. Que decida aplicar la Ley de Partidos también al PNV y EA. Que se deje de zarandajas y llame a cada cosa por su nombre, comenzando por cambiar lo de ‘nacionalistas moderados’ por separatistas o, simplemente, partidos anti-españoles.
Bueno, es un principio. Vamos a buscar.