La Guardia Pretoriana de ZP se gasta 120.000 euros en una piscina para sus mandos
El Ministerio de Defensa ha aprobado adjudicar a la empresa Rutherford Española un contrato por 119.171 euros -concretamente, 103.448,28 euros sin impuestos- para realizar la “reforma y adecuación” de la piscina de la residencia de cuadros de mandos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la base aérea madrileña de Torrejón de Ardoz. La UME ha explicado que esta reforma es para adecuarla a la instrucción de sus submarinistas.
El contrato fue aprobado por un procedimiento “negociado sin publicidad” -este tipo de procedimientos suelen llevarse a cabo generalmente con contratos de baja cuantía o porque afectan a la seguridad por su confidencialidad-. El importe sin incluir impuestos es de 103.448,28 euros.
Esta adjudicación fue aprobada en diciembre de 2008 y fue ratificada el pasado 11 de febrero por el director general del Servicio Militar de Construcciones, que recientemente adquirió, también por procedimiento negociado y por importe similar, una piscina a la misma compañía española destinada a centro deportivo militar de Madrid.
“Para la instrucción de submarinistas”
La UME justifica que la reforma de la piscina de su residencia tiene como objetivo su adaptación para el uso en tareas de instrucción de sus submarinistas, que deben formarse para actuar en búsquedas y rescates acuáticos, según informaron fuentes de la fuerza.
Además, indicaron que “la reforma estaba prevista desde hace tiempo”, en el marco de las obras y la creación de infraestructuras necesarias para que la UME se adiestre. Una de las facetas de la fuerza conjunta es la capacidad para intervenir en rescates y búsquedas acuáticas.
Precisamente, tal y como ha consultado EcoDiario, el pasado mes de diciembre también se realizó una adjudicación desde Jefatura de la Sección de Asuntos Económicos de la UME por un importe total de 54.000 euros la “formación en operaciones subacuáticas” en el centro de Buceo de Benalmádena (Málaga).
La UME, una división muy peculiar
Creada por acuerdo del Consejo de Ministros el 7 de octubre de 2005, la Unidad Militar de Emergencias (UME) está compuesta por efectivos de los tres ejércitos y tiene como objetivo la intervención ante situaciones de emergencias por crisis, catástrofes y otros riesgos. Está capacitada para actuar ante grandes nevadas, incendios, inundaciones y otras situaciones en que la población esté en riesgo.
Su plantilla está integrada en la actualidad por más de 3.000 militares (el objetivo es alcanzar el total de 3.987 efectivos), entre soldados, marineros, suboficiales y oficiales. La fuerza conjunta se completa con médicos militares procedentes de la Reserva Voluntaria (civiles que trabajan un determinado periodo cada año como militares en activo).
La UME es una división muy peculiar dentro de nuestras Fuerzas Armadas: depende directamente de Presidencia de Gobierno y ninguna de sus funciones asignadas por ley tiene un carácter estrictamente militar. La UME nació como una iniciativa personal de José Luis Rodríguez Zapatero y un instrumento publicitario para potenciar la imagen de España en misiones humanitarias y grandes catástrofes.
Desde el principio se ha convertido en la niña mimada en cuanto a inversiones de Defensa en los últimos años. Ahora, con la crisis y en plena recesión, es un quebradero de cabeza para el Gobierno socialista, ya que la UME se ha quedado sin misiones en España, pese a su elevado coste.
El verdadero problema no es sólo el económico. La UME , conocida también dentro del Ejército como la ‘guardia de corps’ (guardia pretoriana) de Zapatero, ya ha perdido la razón de ser por la que fue creada hace tres años. Incluso algunos militares jocosamente definen a la UME como el quinto Ejército de Zapatero.
Se da la circunstancia de que los máximos responsables que ha tenido la UME son tres militares considerados muy cercanos a Zapatero.
“Un caro capricho en plena crisis”
El diputado del PP y vicepresidente segundo de la Comisión de Defensa en el Congreso, Arsenio Fernández de Mesa, considera a esta unidad militar un “caro capricho en plena crisis económica”.
Por esto, ha exigido al Ministerio de Defensa que la UME se reconvierta en el menor plazo de tiempo posible en una “unidad volante” para poder ser desplegada en las diferentes misiones de paz de España en el exterior.
“No tiene sentido que una unidad que cuenta ya con más de 3.000 hombres que se han derivado de otras partes del Ejército esté sin misiones. Y además es un caso único que esté al mando de un teniente general. Es como si en España tuviésemos un quinto Ejército a las órdenes directas de Zapatero”, según asegura a elEconomista.
El PP recuerda que fue una decisión personal de José Luis Rodríguez Zapatero el crear esta unidad para intervenir ante catástrofes, riadas, atentados terroristas de gran alcance o, simplemente, cuando el presidente del Gobierno considere que circunstancias excepcionales hacen necesaria la presencia de esta unidad militar, y ya desencadenó, en su momento, fuertes críticas de la oposición.