Rajoy supera la prueba de las autonómicas
Rajoy parece que esta resultando un hueso duro de roer, y empieza a parecer un superviviente nato. Sin duda la victoria en Galicia le concede algo más que un respiro, y de confirmarse un gobierno no nacionalista en Vascongadas presidido por socialistas con el apoyo del PP, francamente cambiaria mucho el panorama político nacional y se situaría con muchos enteros de cara a revalidar su candidatura a la presidencia del gobierno, pase lo que pase en las europeas.
Y es que otro análisis que cabe hacer, este desde el punto de vista mediático, es la influencia que entre los votantes del PP ha tenido el efecto UPyD, que ha sido limitado. En ninguna de las dos comunidades ha llegado el partido de Rosa Diez a los 25.000 votos, y que deja en entredicho lo decisivo de la ascendencia de Losantos o El Mundo sobre los electores de derecha, en los que ha pesado al final más el realismo político que las intrigas, que muchos ya presumen palaciegas, que propugnaban el voto de castigo contra Rajoy.
Quizás Esperanza Aguirre debería preguntase si ha sido un acierto para sus aspiraciones que se la identifique tan nítidamente con el lobby Losantos, empeñado en defenestrar a Rajoy, enfrentado a Gallardón y cuyo gran error ha sido excluir a conservadores, derecha social y católicos, que son ninguneados en pro del liberalismo a ultranza que propugna. Tampoco ayuda mucho el tufillo a intereses empresariales que desprenden los manejos de Pedro J. cuya línea editorial y de pensamiento nunca han coincidido con los postulados ideológicos de la derecha tradicional española, que sin embargo aspira a pastorear.
Tampoco el PP de Rajoy debe caer en el error de confundir el voto útil con el hecho de que son bastantes más los descontentos con las ambigüedades del PP de aquellos que han votado a UPyD. Harían bien en huir de triunfalismos, a diferencia de lo que ha hecho Soraya, que ha afirmado que “estos resultados ponen de manifiesto que Rajoy y la manera en que gestiona el partido y hace política es una manera que cuaja”, la realidad es que en Galicia la clave de la victoria del PP esta en el rechazo mayoritario de los ciudadanos a las políticas nacionalistas y a los escándalos protagonizados por el bipartito aireados por la prensa estos últimos 10 días. Los gallegos han votado al PP contra el bipartito, no a favor de Rajoy.