El PP quiere ser decisivo en la Mesa del Parlamento
PSE y PP retomaron ayer los contactos que se plasmarán en un cara a cara este jueves en una reunión que podría no ser definitiva, pero si marcaría un punto de inflexión en las negociaciones. Así lo pretenden los dirigentes populares quienes aspiran a ocupar dos de los cinco puestos que presenta la Mesa del Parlamento Vasco, lo que ofrecería a esta formación una posición decisiva en la gestión legislativa.
La propuesta que está sobre la mesa por parte del PP vincula la Presidencia y la Secretaría Primera a esta formación, mientras que el PSE ocuparía una de las dos vicepresidencias. De este modo ambos se aseguran la mayoría constitucionalista en el órgano de gobierno del Legislativo y relegan a un segundo plano al resto de los componentes del Pleno, con el PNV a la cabeza como partido con mayor presencia en la Cámara.
La estrategia de los populares no es casual, sino que responde a un pacto en términos similares que en su día ofrecieron a los socialistas en las Juntas Generales de Álava como contrapartida al respaldo que obtuvo la candidatura de Ramón Rabanera al ser investido diputado general de este territorio.
El visto bueno del PSE a esta condición es una de las principales claves de las negociaciones para que los populares mantengan su apoyo a la investidura de Patxi López, que también deberá incluir un acuerdo por escrito que incluya aspectos concretos en la gestión del futuro Gobierno Vasco, como los que atañen a la política lingüística y el área de Educación.
Pero, de momento, esta exigencia se mantiene en un segundo plano hasta consensuar la composición de la Mesa legislativa, lo que desde el PP se entendería como un “punto de no retorno” que agilizaría los trámites posteriores y que dejarían sentadas las bases de las líneas de trabajo que se llevarán a cabo a lo largo de la legislatura.
Como respuesta inicial a las peticiones populares , dirigentes socialistas han admitido que la negociación de la Presidencia parlamentaria “no es un obstáculo insalvable”, tal y como matizó ayer el portavoz en la Cámara, José Antonio Pastor. El PP incluso contempla la posibilidad de acatar la condición de bilingüe que desde el PSE consideran “lógica” para el futuro máximo representante de la Cámara vasca.
En este sentido, el presidente de los populares , Antonio Basagoiti, recordaba ayer en una entrevista televisada que entre sus filas existen parlamentarios bilingües que pueden dar una respuesta satisfactoria al perfil planteado. La afirmación del presidente del PP vasco se ciñe a la dirigente alavesa Laura Garrido, única parlamentaria vascoparlante. Fuentes de este partido admiten que ésta es una de las posibilidades que barajan para cubrir este puesto, aunque no la única. La cabeza de lista por Gipuzkoa, Arantza Quiroga, se perfila como principal alternativa a Garrido, una parlamentaria con mayor experiencia en la Cámara aunque con el handicap de no dominar el euskera.
Sobre los encuentros que han mantenido hasta ahora ambas comisiones negociadoras planea también la sombra de la Diputación Foral de Álava, un objetivo para los populares que enmarcan en “otro plano” de las conversaciones. Y es que, de momento, el PP no tiene prisa por acometer la moción de censura que desbancaría a Xabier Agirre de la entidad foral alavesa, pero consideran “lógico” que al ser este territorio el que más ha apostado por el “cambio”, según se desprende de la suma de votos socialistas y populares en las urnas, también refleje en sus puestos ejecutivos la variación que existirá en el Parlamento Vasco.
La lectura que hace la formación vasca, por boca del presidente del ABB, Iñaki Gerenabarrena, es que los socialistas se resisten a entregar esta institución a los populares porque la necesitan como “baza para negociar y chantajear al PNV”.