La representatividad de los sindicatos españoles en entredicho
Los sindicatos españoles son entidades en constante descrédito entre la ciudadanía. Con tan sólo un 15 % de trabajadores afiliados, difícilmente pueden UGT o CC.OO sostener que verdaderamente representan a la mayoría de los trabajadores españoles. España es, tras EEUU y Francia, el país de la OCDE que cuenta con unas organizaciones sindicales más débiles, en términos de participación directa de los trabajadores. En plena recesión, el porcentaje de afiliados (15%) está en el nivel más bajo desde, al menos, 1970, año en el que el 27% de los españoles estaba sindicado. En la media de la OCDE, el porcentaje asciende al 35%.
No es de extrañar la poca aceptación de los sindicatos entre los trabajadores. La percepción de los mismos como enormes burocracias que viven de las subvenciones y el escaso aprecio por los liberados son una constante entre los trabajadores. Si unimos además su descarado clientelismo y el favoritismo ideológico que en plena crisis con el partido del gobierno, hacen que sean pocos los que se crean que UGT o CC.OO. defienden ante todo los intereses de los trabajadores.
Se añade además el hecho de que autónomos, parados, interinos y trabajadores en busca del primer empleo carecen de representatividad alguna en los sindicatos de clase.
Por ello el Círculo de Empresarios denuncia la paradoja de las decisiones de unos sindicatos, con apenas el 15 % de representatividad de los trabajadores, fijen las condiciones laborales del 90% de los asalariados, igual que las asociaciones patronales tampoco representan a las pymes ni a los autónomos.