Garzón de nuevo busca titulares investigando Guantánamo
El juez millonario busca lavar su imagen de pesetero tras haberse hecho público los escandalosos emolumentos que cobra como conferenciante entre cacería y cacería. Y para ello nada mejor que buscar el aplauso de la izquierda utilizando de nuevo la Audiencia Nacional como plataforma propagandística en relación a uno de los temas favoritos de los progres. Si hace unos meses hizo babear de satisfacción a la ultraizquierda con su ridícula causa general contra el franquismo, ahora el hipermegajuez va a ajustar cuentas con Guantánamo. Garzón quiere procesar a Bush o a sus colaboradores cercanos, imaginasen los gritititos de placer que van a dar en la sede de Izquierda Hundida. Pero que no se esperen ni por asomo asistir a una astracanada como la de Pinochet retenido en un aeropuerto internacional, los USA son mucho USA.
De momento Garzón arremete contra los expertos jurídicos yanquis responsables de Guantánamo por supuestos delitos contra la comunidad internacional. Se trata de seis abogados que según una tal Asociación por la dignidad de los presos y presas, “participaron en la elaboración, aprobación y puesta en funcionamiento del andamiaje jurídico de Guantánamo. Lo que significó dar cobertura a las torturas o privar a los detenidos de los sentidos de la vista o el oído hasta que confesaran”. Por supuesto como podrán imaginarse a esta superprogue ‘Asociación por la dignidad de los presos y presas’ jamás le ha interesado un comino lo que los talibanes llevados a Guantánamo hacían con sus detenidos y presos. Opositores asesinados, mujeres lapidadas, homosexuales ahorcados, o simples artistas que eran mutilados por violar las leyes coránicas.
Pero a Garzón le da igual la justicia con mayúsculas, hay oportunidad de volver a aparecer como el juez de la causas progres y allá va él. Después de un año sin mover la querella, ahora se acuerda de ella y da traslado al Ministerio Fiscal para que se pronuncie sobre si se debe admitir la querella o no. La querella considera que España puede investigar estos hechos – ¡como no iba a poder investigar Garzón¡, juez de competencia universal- porque hubo seis españoles retenidos en Guantánamo y sufrieron las consecuencias del plan elaborado por los juristas americanos, que trabajaban tanto para el subsecretario de Defensa, como para el fiscal general o como consejeros del presidente Bush.