¿Fue legal el juicio a Jesús de Nazaret?

¿Fue legal el juicio a Jesús? ¿Qué hubiese ocurrido de no haber sido condenado y ejecutado? Estas son algunas de las preguntas que contesta el libro ‘Proceso a un inocente’ (Editorial Líberman) escrito por José Raúl Calderón, titular del Juzgado de lo Penal número dos de Jaén.

Calderón aborda el proceso jurídico de Jesús de Nazaret exclusivamente desde un punto de vista histórico y judicial, algo que ya llamó la atención cuando salió la primera edición en 1999 y que ahora se ha visto ampliada con nuevos datos de interés fruto de la investigación del autor.

El “3 de abril del año 33″ moría en Jerusalén, un “galileo” llamado hijo del carpintero, “porque molestaba, porque incordiaba, porque ponía en entredicho la Ley de Moisés, y la fuente de ingresos del poder político-religioso”, asegura Calderón.

Estos datos se analizan en el libro y se enriquecen bajo el prisma de la situación histórica, social y religiosa de la ciudad de Jerusalén ‘ocupada’ por el poder romano con las consecuencias judiciales que eso conllevaba y que afectaron al prendimiento, proceso jurídico y ajusticiamiento de ‘un inocente’.

Después de 1976 años, “es un personaje que interesa” y sigue siendo el centro de “una religión que se mantiene inamovible” a pesar de los avatares transcurridos en más de veinte siglos.

Raúl Calderón, un “enamorado de la cultura y de las tradiciones andaluzas entre las que destacan la Semana Santa”, comenzó su investigación del proceso jurídico de Jesús cuando se encontraba ejerciendo en Córdoba, y en círculos cofrades le animaron a escribir un artículo para una revista.

Primero fue un artículo, un ensayo basado en las irregularidades procesales, que se convirtió en conferencia, y finalmente en un libro que ha ido ampliando datos con nuevas investigaciones y tras la aparición de otras publicaciones que hablan del tema y que en opinión de Calderón cometen errores en algunos aspectos.

Uno de los datos que destaca es que Jesús murió en la cruz, en contra de lo dicho en algunos foros sobre que fue lavado y curado durante toda la noche por sus discípulos, “el que diga eso es que desconoce el ritual funerario judío y el proceso romano”.

“A Jesús lo crucificaron a las doce, muere a las tres de la tarde y hasta las seis es el tiempo que tienen para resolver los trámites burocráticos ante la autoridad romana y llevarlo al sepulcro que se encontraba a unos veinte minutos del lugar de la crucifixión”.

Allí “llegarían a las siete menos cuarto, justo para dejar el cuerpo” e irse a sus casas porque a “las siete y cuarto comenzaba el sabbath judío” que todo el mundo respetaba especialmente un miembro del sanedrín como José de Arimatea, que se encargó del cuerpo.

Además hay que tener en cuenta que el romano es “un especialista en la crucifixión” y Jesús fue condenado a pena de muerte, por lo que “sería impensable que un romano permitiese que un ajusticiado bajase vivo de la cruz”.

Otro error es, según Calderón, creer que la flagelación fue parte de la condena, cuando en realidad se trató de una tortura, un castigo adicional con la finalidad de contentar al Sanedrín e intentar sonsacarle la verdad al acusado.

Irregularidades en el interrogatorio, en el juicio judío, en el juicio romano, e incluso en la sentencia condenatoria dictada, que “si se hubiesen apreciado, el proceso hubiera sido considerado nulo y llevado a la absolución de Jesús” ¿qué hubiese ocurrido entonces?, según Calderón “no habría tardado en ser detenido otra vez y procesado” porque era “un personaje que molestaba”.

12 pensamientos sobre “¿Fue legal el juicio a Jesús de Nazaret?”

  1. Garzón no hara nada poque entre otras cosas,es
    más rojo que una sandia por dentro,es judio y
    masón,tiene todos los números para quedarse en
    casa.Pero él no lo sabe,es cierto todo estaba
    escrito.

  2. A MI ME PARECE QUE,DADA LA IMPORTANCIA Y GRAVÍSIMA REPERCUSIÓN DE UNA OPINION CIENTÍFICA Y AJUSTADA A D-E-R-E-CH-O,DEBERÍA HACERSE CARGO DE ELLO EL GRAN “JUEZ” GARZÓN,GARZÓN,ARZÓN.

  3. … NADA nuevo se dice sobre el proceso y muerte de JESUCRISTO .

    …. GRACIAS al cristianismo europa deja la crueldad y salvajismo de los barbaros y del imperio romano.

    …. GUSTE o no, OCCIDENTE debe su identidad conocimiento y cultura al CRISTIANISMO.

  4. estoy con cafe.””””TODO ESTA ESCRITO””””, PALABRAS DEL HIJO DE DIOS , Y TODO SE CUMPLIO

  5. Hay que recordar que la ultima palabra la tuvo el “jurado popular”, osea, el mismo pueblo que el domingo lo recibió con palmas y vítores, luego democraticamente pidió la crucificación y la liberación de Barrabas.

  6. Inicio
    La Asamblea que Condenó a Cristo
    Libros
    Nuestros amigos de Criterio Libros, de España nos informan que han cedido a la Editorial Rialp los derechos de edición del libro “La Asamblea que condenó a Cristo” de los hermanos Augustín y Joseph Lémann. Judíos estudiosos de las escrituras y de la tradición hebrea, convertidos luego al catolicismo y ordenados sacerdotes, estos eruditos humanistas y teólogos dedicaron su apostolado a la conversión del pueblo de Israel a la fe de Jesucristo. Siguiendo las normas de la buena apologética, buscaron en los textos hebreos las pruebas de la veracidad de Cristo como Mesías. Y demostraron, particularmente en esta obra, la comisión de innumerables violaciones al proceso judicial conforme a la ley hebrea, lo que convierte el juicio a Nuestro Señor en un proceso nulo y contrario inclusive al propio derecho hebreo. Además analiza la personalidad de muchos de los miembros del Sanedrín, tocando, finalmente, el tema de la responsabilidad del pueblo judío en la muerte del Redentor.

    El film “La Pasión” ha devuelto este tema clásico a la discusión pública casi masiva. El aporte de los hermanos Lémann es invalorable. Reproducimos la aprobación pontificia de la obra, el índice y el “Objeto de este escrito” donde se resume plan de trabajo y motivaciones. Recomendamos asimismo su lectura completa, ahora que Rialp le dará, sin duda, una amplia difusión.

    Aprobación pontificia

    Queridos hijos, salud y bendición apostólica.

    La respetuosa carta que Nos habéis dirigido en los primeros días de diciembre, y el obsequio de vuestro libro titulado La asamblea que condenó a Jesucristo, Nos han permitido conocer todavía más el celo ardiente que os impulsa a trabajar para convertir la nación judía a la verdad católica. Este único motivo bastaría para que vuestro envío Nos resultase agradable… pero lo que Nos ha alegrado todavía más es que tanto el tema mismo de la obra como lo que hemos leído en ella Nos ha parecido que también serían útiles a los lectores católicos, siendo su finalidad esclarecer con una luz todavía más clara una parte de la historia evangélica. Por ello, al mismo tiempo que dirigimos hacia vuestro celo una alabanza bien merecida y os agradecemos el homenaje que Nos habéis ofrecido, suplicamos con humildad al Señor que aquellos a quienes os esforzáis en ayudar más principalmente obtengan frutos abundantes de vuestros trabajos. Y puesto que, según el oráculo del profeta Oseas, los hijos de Israel permanecerán muchos días sin rey ni príncipe, sin sacrificio ni altar » (Os. 3, 4), que comiencen pronto a cumplirse esas otras palabras del mismo Profeta: “después los israelitas volverán a buscar a Yahveh, su Dios, y a David, su rey” (Os. 3, 5).

    Apoyándonos en esta esperanza, como testimonio de Nuestro paternal afecto y como prenda del favor divino, os concedemos con amor la bendición apostólica.

    Dado en San Pedro, Roma, el 14 de febrero de 1877, año trigésimo primero de Nuestro Pontificado.

    Pío PP IX

    Índice de la Obra

    Objeto de este escrito

    PARTE PRIMERA: LAS PERSONAS

    Capítulo I El sanedrín en tiempos de Jesucristo

    Capítulo II Limitación de los poderes del sanedrín.

    Capítulo III La moralidad de los jueces de Jesucristo

    PARTE SEGUNDA: LOS ACTOS

    Capítulo I Una condena antes del juicio

    Capítulo II Normas procesales que obligaban al sa ­nedrín

    Capítulo III Irregularidades jurídicas de la sesión de la noche

    Capítulo IV Irregularidades jurídicas de la sesión de la mañana

    Conclusión

    Objeto de este Escrito

    De todas las asambleas cuya responsabilidad ha perdurado en la historia, sobre una pesa una responsabilidad excepcional: la que presidió los últimos días de vida nacional del pueblo judío. Fue ella la que juzgó y condenó a Jesucristo. Lleva en la historia un nombre especial: se la denomina sanedrín.

    Pronunciar ante los israelitas la palabra sanedrín es recordarles la asamblea para ellos más docta, más equitativa y más honorable que haya existido jamás. ¡Pobre de quien ose, en presencia de sus correligionarios, lanzar el más mínimo reproche hacia cualquiera de sus hombres o de sus actos! ¡No sería menos culpable que si hablase contra el arca de la Alianza!

    Y sin embargo, ¿conocen a fondo los israelitas esa asamblea hacia la cual guardan tanta veneración? Nos atrevemos a afirmar que no. Desde la infancia se les acostumbra a respetarla, pero ignoran lo que era o lo que hizo: ignorancia terrible, impuesta a propósito por el rabinismo. ¡Siempre las palabras de San Pablo: “la verdad oprimida por los hombres” (Rom. 1, 18)!

    Nosotros pretendemos, con la ayuda de Dios, rasgar ese velo. Nuestros antiguos correligionarios podrán por fin conocer la verdad. Han pasado por nuestras manos documentos judíos de la mayor importancia y de una autenticidad irrecusable. Nos servirán para dar a conocer de forma exhaustiva cuál era el valor del sanedrín.

    El valor de una asamblea se pone de manifiesto de dos formas: en primer lugar, estudiando las personas que la forman… y después, estudiando los actos que realiza. Por lo cual, para valorar la alta asamblea judía de tiempos de Jesucristo, nos hará falta tratar sucesivamente dos cuestiones: en primer lugar, examinar el valor, como personas, de los miembros que la componían… en segundo lugar, examinar el valor, ante el derecho hebraico, de su proceso contra Jesucristo. Valor de las personas y valor de los actos: tales son las dos partes de este escrito.

    La primera no ha sido emprendida jamás. La dificultad de conseguir los pergaminos judíos, de descifrarlos, de estudiarlos para encontrar aquí y allá información sobre los diferentes miembros que constituían el sanedrín en tiempos de Jesucristo, siempre ha detenido a los historiadores. Y así, han solido limitarse a juzgar a toda la asamblea por los dos personajes de más relieve, Anás y Caifás.

    La segunda ya fue intentada, hace treinta años, en un opúsculo titulado Jésus devant Caiphe et Pilate (Garnot, París 1850). Este trabajo se debe a la pluma del honorable señor Dupin, antiguo fiscal del Tribunal Supremo y quien la llevó a cabo para refutar al israelita Salvador, que había intentado legitimar el juicio y la condena de Jesús en su Hístoire des institutions de Moá¯se et du peuple hébreu, t. I, I. IV, c. III [jugement et condamnation de Jésus]. En el escrito de Dupin resplandecen la claridad y la ciencia y, añadimos, el respeto hacia Jesucristo. También tenemos fundamento para creer que le mereció al autor su franca profesión de fe cristiana, antes de morir, en brazos del arzobispo de París, Mons. Darboy.

    Pese a todo, el trabajo de Dupin, por luminoso que sea, no agotó la cuestión. Nos atrevemos a esperar que el nuestro podrá añadir alguna cosa. Porque, aparte de que Dupin no examinó en modo alguno la moralidad de los miembros del sanedrín, absolutamente desconocidos para él, tampoco revisó el proceso de Jesús más que a grandes rasgos y de forma rápida, sin entrar en todos sus vericuetos e incidentes. En su trabajo se reconoce la mano del fiscal del Tribunal Supremo, a quien bastan algunas barbaridades judiciales para declarar que semejante juicio merecía sin duda la casación. En nuestro caso, creímos que debíamos retomar el proceso de Jesús paso a paso, en todos sus detalles, con la legislación judía en la mano. Lo hemos revisado en cuanto hijos de Israel.

    Además, el trabajo de Dupin plantea una acción confusa del pueblo judío y de sus jefes, pero no deslinda los grados de culpabilidad. Nosotros, en nuestro trabajo, tomando aparte al sanedrín, decimos: ¡he ahí al gran culpable! Fue él quien extravió al pueblo judio”, y mostramos luego las intrigas del sanedrín dirigido por Caifás.

    En otro trabajo, que aparecerá más adelante, estudiaremos igualmente la parte de responsabilidad que recae sobre toda la nación judía. Dicho escrito se titulará El sanedrín y el pueblo judío ante Pilatos.

  7. quien se va a creer nada de este personaje..primero andubo sobre el agua despues veia angeles …que clase de yerbas fumaba este personaje..yo creo que todo fue una invension pues si los datos no son falsos la biblia se escribio unas cuantas decadas despues del personajillo este ..quien se acuerda lo que comio hace 30 años ..yo creo que nadie y desde siempre se ve en la iglesia que el personajillo este que ceno que bebio que soño y hasta que cago…es la historia mas tonta que he leido …primero donde esta el cuerpo no tienen ni cuerpo si tan sagrado era porque no tienen cuerpo sencillamente era mentira querian montar una empresa a costa de este personajillo…en esa epoca dualquiera de nosotros con un poco de cara seria un falso profeta y eso fue este personajillo..es lo que pienso hay que aprovechar las oportunidades..quien se va a creer lo que dice el personajillo este pues los romanos tenian y eran una civilizacion no como la cristiana que solo hemos echo es retroceder en todo la cristiandad fue el olvido del conocimiento…esta genete cristiana son como una secta solo creen que ellos dicen la verdad con su falso profeta que solo hacia andar por el agua y fumar no se que vaya mierada de religion..fue un juicio justo y tuvo suerte porque en esa epoca no se comportaron como la iglesia en la inquisicion la iglesia es la enfermedad de la tierra…y estamos asin por esta falsa religion…quien se va a creer nada de la iglesia cuando ellos no dan ejemplo ..la iglesia es la union de todos los pecados que ellos detestan…para que creer en un falso profeta..que nos digan que yerba fumaba el barbas ese y seremos todos profetas ..anda y jodete falso profeta

  8. Por favor, no sean tan ingenuos. Jesús o Cristo es un montaje del Cristianismo, los mismos que moldearon la Biblia a su antojo. O por qué creen ustedes que ubicaron a Pedro en Roma cuando debería de estar en Israel donde presuntamente Jesus lo nombró como representante de la Iglesia. Y ppregunto yo,Cual Iglesia. El catolicismo no existía y el cristianismo tampoco porque éste fue inventado por los vivos de Constantino y el Papa de la época. Y para acabar de ajustar Jesús era de religión judía. Entonces, si le creen tanto y si lo aman tanto por qué los que le siguen no son de su misma religión sino que se han inventado innumerables religiones más para explotar a los ingenuos a nombre de Dios. Si a Jesús lo mataron, la único que se debe enjuiciar es a Dios por asesino, al mandar y permitir que mataran a su propio hijo. Eso en Colombia y en cualquier parte del mundo conlleva la máxima pena. Para qué necesita Dios el cometimiento de tanto crimen de lesa humanidad dizque para el perdón de los pecasdos. Definitivamente Dios solo existe en la mente de los ingenuos y de los que no creen en si mismos. Para ser buenas no personas no se necesita ningún Dios.

  9. @yessica castro mena:Yesica no seas tan ingenua. Se dice que Dios nunca muere y menos a manos de unos pobres diablos como nosotros que tenemos cerebro pero no lo sabemos usar. Si el hombre mató a Dios, entonces es superior a él, Y eso se demuestra hasta ahora, pues el pecado noha desaparecido y no desaparecerá mientras el hombre exista. Dios es un invneto del hombre. Solo las personas incultas y los mentirosos necesitan de Dioses y de Diablos. Si Dios es tan poderoso por qué no ha podido destruir al Diablo. Eso significa que ambos tienen elmismo poder y quiere decir ello que los dos aplican el refran de los Tres Mosqueteros: Uno para todos y todos para uno…..

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