Miguel Angel Rodríguez tilda de arribista y aprovechado a Jiménez Losantos
M.A.R., ex portavoz del gobierno de Aznar, vinculado indisolublemente al anterior presidente del gobierno de cuya mano comenzó su andadura política en la Junta de Castilla y León, colaborador en su día de la COPE y de Popular TV, gustará más o menos en su estilo, pero nunca ha tenido complejos de presentarse como un hombre de derechas, lo que le ha valido el “cariño” de dos caza ultras, como Sopena y María Antonia Iglesias. Esta última llegó a decirle en el programa la Noria “Eres un machista repugnante y un cabrón”.
Miguel Angel Rodríguez ha entrado en la polémica sobre la salida de Jiménez Losantos de la COPE y replica duramente en su blog a Losantos y a las explicaciones que ha dado, posicionándose al lado de la emisora episcopal. Acusa a Losantos de colgarse medallas que no le corresponden cuando presume de que llegó a la COPE con un proyecto gracias al cual la cadena es lo que es. “Él no estaba en el proyecto o, al menos, daba igual que estuviera, o no. En aquellos momentos se hablaba de y con Eugenio Galdón, Antonio Herrero y José María García. El resto del personal, incluido Manuel Martín Ferrand –persona de quien Losantos se olvida- andaba por en derredor. El fichaje de Galdón, Herrero y García se fraguó sin que él lo supiera: Losantos no contaba para nada. Ni siquiera fue consultado”. En definitiva MAR viene a acusar a Losantos de arribista: “No es verdad que él rechazara protagonismo: pretendía más y más cada día”.
Con independencia de que la llegada a la COPE de Losantos fuese secundaría inicialmente, lo que no se puede negar es el éxito de audiencia que ha conseguido posteriormente y el fenómeno mediático en que se ha convertido. Otra cuestión es que haya aprovechado las ondas de la COPE para promocionar sus proyectos mediáticos y empresariales ajenos a la emisora que le ha dado la fama. Y sobre esta cuestión M.A.R. es demoledor, aunque apunta a que algo de culpa tiene también la dirección de la emisora. “El resultado es que, en estos años, ha conseguido crear un imperio mediático increíble”, y sigue “Lo ha hecho a costa de la COPE. Sólo la propaganda diaria de su página Web Libertaddigital durante todos estos años costaría no menos de veinte millones de euros, que no ha pagado. Ha sido gratis. Gratis, total. Con un permiso silencioso de la cadena de radio, que ha permitido que los oyentes entendieran que Libertaddigital era un producto de la misma COPE, mientras que él nunca lo aclaró. Hasta tal punto que la COPE ha tardado tres años en anunciar y lanzar cope.es y dos años en publicitar los programas de Popular televisión frente a los de Libertad digital tv. Últimamente, Losantos anunciaba Veo televisión sin pagar nada. Losantos ha tenido gratis total a buena parte del personal y a muchos colaboradores de su página Web y de su televisión porque ya cobraban unos buenos emolumentos como tertulianos de su programa. No es verdad que de él dependan dos docenas de familias. No es verdad. Al menos, no dependen de la COPE, sino de su Libertaddigital”.
Miguel Angel Rodríguez concluye: “No es verdad que en la COPE hayan buscado el modo de echarle: él ha planificado el momento para quedar como la víctima de la Libertad de Expresión, una vez que tiene cubiertos los bolsillos con la frecuencia de radio de la Comunidad de Madrid y las frecuencias de televisión digital en ésta y otras comunidades”.
En el otro lado de la balanza, los problemas que Losantos traía para los Obispos, divididos sobre su permanencia. Más que la obsesión constante contra el PP de Rajoy y contra la figura en particular de Gallardón, su descarado favoritismo con Esperanza Aguirre o las supuestas presiones de la Corona, el PP y el Vaticano, quizás la gota que ha colmado el vaso haya sido su apoyo explicito en los últimos tiempos a un partido como el de Rosa Diez que en poco o nada congenia con la doctrina de la Iglesia.
En todo caso si a Losantos se le puede reprochar que ha barrido para casa a costa de la COPE, no es menos cierto que ha sido porque se lo han consentido, y ciertamente lo que nadie puede negar es que la fuerte personalidad del locutor ha conseguido lo que nadie hasta ahora había logrado, romper el complejo de inferioridad de la derecha frente a la izquierda en España, y que por fin podamos ver a sus bases replicar los dictados políticamente correctos de la progresía dominante.