Pedro Rizo | Losantos, un cese etéreo
La noticia del cese de Losantos en la COPE sigue viva. Era una muerte anunciada pero no por ello menos interesante. En los últimos años la COPE ha ejercido en España cierta influencia sobre los gobiernos y sobre la clase política gracias al carisma personal de este locutor y periodista. Ahora, cuando se confirma su salida y por todas partes nos llegan las más diversas opiniones, apoyaremos nuestro comentario en un titular de Minuto Digital que reza así: «M.A. Rodríguez tilda de arribista y aprovechado a Jiménez Losantos.»
Bueno, ¿y qué va a decir este señor? Al abrigo de su Presidente estará encantado de que se vaya. Federico Jiménez Losantos es el único locutor que se las tuvo con Rajoy y el primero que comentó el cambio hacia la izquierda más radical dado al PP después de un misterioso viaje a México. ¿Por qué esta fijación contra FJL? Sus detractores van a resultar sus mejores propagandistas haciéndole más popular que Penélope Cruz. Yo no conozco en la historia de la radio un caso como el de este periodista, excepto Boby Deglané, insuperable animador de cabalgatas de la SER.
O sea, que lo echan de la COPE ¡Ah…! ¿Y con quién lo van a sustituir? ¿Con Herrera? Pues nada, a los toros. ¿Con Herrero? Nos lo tememos, los anuncios a mitad de precio. Lo que está claro es que la Iglesia no tiene ganas de guerra con el poder y si, como parece, el Partido Popular se confirma en su actual organigrama, y ante la probabilísima vuelta al Gobierno, más prefieren los obispos que FJL se marche a otro lado. Así, quedan bien con Cañizares (¿Es tan importante este Cardenal en España?) y desvían de sí la proa de un PP regido por Rajoy y Gallardón. En esto de las tirrias también hay clases. Nos gustaría saber quiénes del arco periodista serían capaces de conseguir tal honor. Especialmente cuando lo normal es poner la mano egipcia para la alabanza.
Los obispos, a bote pronto lo digo, deben mucho también a Jiménez Losantos. Y para mí que han actuado en general con mucha inteligencia, virtud a que nos tiene acostumbrados su presidente el Cardenal Rouco. Sin embargo, puede que ahora les convenga no precipitarse. Con suerte, aún faltan más de dos años para las elecciones y en el PP se deberá reconfirmar a Rajoy, aun ganando las europeas. Creo que la COPE no debería deshacerse de Federico porque como comunicador vale su peso en oro – menos mal que es bajito -, y para este piropo no importan las ideologías. Delante de un micrófono nos atrapa ya a las seis de la madrugada cuando informa y sugiere lo que nadie es capaz. Políticamente incómodo, por supuesto, porque sus verdades escuecen a esos dos camaradas, en la inmoralidad y en la antiespaña, que han venido a ser PP y PSOE. Por tanto, puesto que ‘el peor enemigo de mis enemigos es mi mejor aliado’, en mi opinión, en lugar de cabrearse con él lo que hay que hacer es ganárselo.
Es curioso que la derecha más purista apenas rechace sus repetidas afirmaciones de liberal y le estigmatice por su condición de ex-comunista. “Ex” significa que ya no lo es. Aparte de que a Jiménez Losantos, si no me equivoco, le achacan un liberalismo que él no siente, el anclado en los siglos XVIII y XIX y que poco se parece al espíritu liberal que en el siglo XX venció a la sinrazón y al fracaso. Quizás de su admiración por Ronald Reagan y elogio de su mandato, le vengan los ataques de una clase política a dos manos que no le perdona esa clase de liberalismo.
Y de eso de que es agnóstico… Pues, miren, no es mal dato, pues que de tal condición fueron la mayoría de los convertidos del paganismo. Sí, hombre, mejor que fuera Santa Teresa… Por cierto, santa de la que le oí declararse hincha acérrimo. Justamente en lo religioso muchos le vemos más honrado con la emisora católica que su colega César Vidal, el luterano con dejadas de proselitismo en su Linterna un día sí y otro también. Creo que para los sucesores de los Apóstoles esto debería ser importante, y evitar la paradoja de que la Iglesia en sus ondas niegue sus dogmas. En cuanto a los anuncios de empresas de juego o de una clínica sexual, probablemente se habrían evitado si se hubieran acordado – ¿o ya lo hicieron y no se ejercieron? – censuras previas a su emisión o firma.
Acusación incomprensible me parece esa de que se aprovecha de su trabajo en la COPE para desarrollar nuevas empresas. ¿Es que es un delito? Aun sin saber las condiciones me atrevo a decir que no. Tal vez lo sea para el que no ocupa su puesto y del que no se sabe si lo trabajaría con igual entrega y eficacia. Nadie puede recriminar a nadie intentar mayores cotas profesionales. Decir que traiciona a “la emisora que le dio la fama” es una majadería; él es el que ha aumentado la fama de la COPE, que es la segunda en el EGM. Lo que se traduce en un buen río de dinero.
Una opinión realista sobre estos dimes y diretes nos la da este Digital al cerrar su comentario a la noticia: «En todo caso si a Losantos se le puede reprochar que ha barrido para casa a costa de la COPE, no es menos cierto que ha sido porque se lo han consentido.» [Aparte de que, digo yo, ningún consentidor consiente repetidamente si en conjunto se perjudica a sí mismo]. «Ciertamente ─continúa MD─ lo que nadie puede negar es que la fuerte personalidad del locutor ha conseguido lo que nadie hasta ahora había logrado, romper el complejo de inferioridad de la derecha frente a la izquierda en España, y que por fin podamos ver a sus bases replicar los dictados políticamente correctos de la progresía dominante.»