La explotación de la mano de obra inmigrante como fórmula para salir de la crisis
De nuevo la irresponsabilidad desde la ONU. El director general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), William Lacy Swing, apuesta por “mantener los mercados abiertos” a los inmigrantes para “estimular la recuperación económica”. Según este alto ejecutivo de la ONU en un momento de recesión conviene “mantener los mercados abiertos a los inmigrantes” y lamentó que la crisis económica lleve a algunos gobiernos a “endurecer las actitudes hacia los inmigrantes” y “enviarlos a casa”. En este sentido, Swing reclamó “mayor solidaridad entre los países de origen y de destino en los tiempos de crisis” y destacó que “los inmigrantes son parte de la solución, no el problema, en la superación de la actual recesión mundial”.
Lo que Swing no explicó es cómo es posible ese milagro. Como es posible que no existiendo puestos de trabajo ya ni para los nacionales y con los inmigrantes residentes en Europa engrosando masivamente las listas del paro y por tanto suponiendo un coste adicional para las ya menguadas arcas del estado, es posible que mantener los niveles de inmigración sea parte de la solución.
Salvo naturalmente que se acuda a la mano de obra barata de la inmigración para reducir los costes y aumentar los beneficios de las empresas. Es decir, que el capital explote a los trabajadores inmigrantes porque no les queda otra que tragar con lo que sea a costa de perjudicar a los trabajadores españoles. ¿Y los sindicatos? ¿Qué opinan de estas soluciones los sindicatos? Ellos a suyo, a engordar a costa del presupuesto público.