Comienza la carrera electoral con un grosero video del PSOE insultando a todos los votantes de derecha europeos
No cabe duda que tanto PP como PSOE se han tomado estas elecciones europeas como unas primarias. Una derrota de los socialistas será una derrota de Zapatero porque será su política económica la que se enjuicie por parte del elector en estos comicios. Por su parte Rajoy se la juega, porque si con la que está cayendo no es capaz de vencer al PSOE, apaga y vámonos.
Por ello ambos partidos ponen en marcha toda su maquinaria y a todos sus pesos pesados para, desde el PSOE reducir al mínimo los daños “colaterales” en su cuenta de votos, y desde el PP, al contrario, para mellar al máximo a este gobierno Zapatero. Prueba de ello es que tanto Mariano Rajoy como Zapatero, harán campaña como si de unas generales se tratase, incluso con las habituales caravanas electorales.
La movilización en la derecha debería ser unánime y masiva para sacar del gobierno a un tipo, Zapatero, que ha demostrado que es incapaz de otra cosa que no sea dividir a la sociedad, que no tiene más habilidad que la propaganda y cuya habitual acción de gobierno ha sido llevar el desbarajuste a todo cuanto ha tocado.
La abstención en este caso es de suponer que perjudicará más al PSOE que al PP, por lo que los socialistas acudirán a su clásico barriobajero: ¡qué viene la derecha¡ a ver si arrebañan los votos de la extrema izquierda para compensar la pérdida de votos por la izquierda moderada. Pero esta vez los socialistas se han superado a sí mismos, no les basta con difamar a la derecha patria, que tienen que mofarse de la derecha europea, echando sus babas en un video electoral en el que el PSOE retrata a la derecha como homófona, xenófoba, casposa, intolerante, retrograda, cortita …, carcundia que diría Gorriaran. El vídeo, que se verá en los espacios gratuitos que las televisiones públicas dedican a publicidad electoral, recoge los testimonios de siete personas diferentes de la Unión Europea que se manifiestan contra los inmigrantes, la pluralidad religiosa, la sanidad pública y la homosexualidad. Por otro lado, se muestran a favor de la pena de muerte o el despido libre, todos por supuesto de derechas, frikis y con unos argumentos de idiocia perdida. El problema no es lo que piensan, sino a quién van a dar su voto, concluye el estereotipo que quiere transmitir el PSOE.
¿Podríamos buscar entre yonquis partidarios de la legalización de las drogas, población reclusa encantada de tener leyes penales benévolas, gamberros que consideran a la policía un órgano represor, delincuentes de guante blanco y empresarios corruptos, grandes capitalistas sin escrúpulos, enchufados en cargos públicos, comisionistas, vagos subvencionados, sindicalistas liberados, analfabetos consumidores de telebasura, quienes justifican el terrorismo como forma de lucha de clases o política, los que están a favor del totalitarismo marxista y a quienes les gustaría volver a quemar Iglesias, el estereotipo del votante del PSOE?
El verdadero problema es que en el PSOE en lo único que piensan es en como permanecer en el poder, no en que les voten por meritos propios, por gobernar pensando en el bien común.