El juicio del Foro Ermua se aplaza al “no darse por enterada” Inmaculada Castilla de Cortázar
Una burda maniobra dilatoria
Obviamente se trata de una burda maniobra dilatoria que no deja en muy buen lugar a la propia encausada. Inmaculada Castilla de Cortázar ha conseguido que el juicio en el que debe comparecer se aplace unas semanas al no darse por enterada de la citación, pero al sí hacerlo en cambio la Junta que paradójicamente preside en funciones.
La vista había sido convocada para el pasado día 13 de mayo por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Bilbao. Debía comparecer Inmaculada Castilla de Cortázar por la demanda interpuesta contra ella por Iñaki Ezkerra, con el fin de que el tribunal decidiera sobre las medidas cautelares solicitadas por éste último. Pero la encausada consiguió aplazar el juicio parapetándose tras el Foro Ermua y una solicitud de éste en la que alegaba a última hora desconocimiento de la citación por parte de la afectada.
Utilizan el poder firmado por el propio Iñaki Ezkerra
La maniobra, claramente chapucera, llega al surrealismo no sólo porque la asociación hace como que no tiene que ver nada con la persona que se hace llamar “su presidenta en funciones”, sino porque para presentar tal solicitud de aplazamiento, la procuradora utilizó un otorgamiento de poder firmado por el mismo Iñaki Ezkerra o lo que es igual: usaron la firma del demandante para actuar contra su demanda y esquivarla momentáneamente. La trampa empleada por Inmaculada Castilla de Cortázar y sus compañeros de aventura lleva la situación del Foro Ermua al mayor absurdo jurídico. Intentan esquivar un juicio legitimándose con un poder legal de quien consideran legalmente revocado.
El Juzgado ya ha exigido a la Junta golpista la dirección de su cabecilla
Los letrados del demandante, que nunca ha conocido dónde vive la que se hace llamar vicepresidenta del Foro Ermua y de la Fundación Papeles de Ermua. solicitaron al Juzgado que se informase del domicilio de Inmaculada Castilla de Cortázar, y la citación se envió al domicilio proporcionado por la Policía.
Si, como dicen los miembros de la asociación que han solicitado el aplazamiento, Inmaculada Castilla de Cortázar no ha recibido la citación, lo lógico habría sido que se personara ella misma al tener, como ellos, noticia de la vista anunciada, no que entraran en contacto con el Juzgado “en nombre del Foro Ermua” como si nada tuvieran que ver con la que se denomina “su vicepresidenta”. Lo realmente lógico habría sido que la demandada hubiera comparecido en la vista para aclarar los hechos ante la Justicia. Pero no sólo no ha sido así sino que tampoco sus compañeros han brindado al Juzgado el domicilio o dirección de contacto de Inmaculada Castilla de Cortázar a fin de que le pudieran enviar la citación. Es ahora el propio Juzgado el que les ha tenido que solicitar formalmente dicha dirección para que el juicio tenga lugar en una próxima fecha que aún no se ha dado a conocer.
¿Por qué temen comparecer ante la Justicia?
Por otra parte, todo este esperpéntico galimatías delata la falta de escrúpulos que la llamada “junta directiva del Foro Ermua” tiene en hacer que se prolongue una situación que daña más de lo que ya está la imagen de una asociación que siempre se distinguió por la valentía y el apoyo a la labor de la Judicatura. Y delata asimismo el temor que Inmaculada Castilla de Cortázar y sus amigos tienen a comparecer ante la Justicia así como su necesidad de darse tiempo. ¿Tiempo para qué? Si tuvieran la razón de su parte y si toda su gestión fuera transparente, estarían deseando que el juicio se celebrara para que quedara limpia su imagen y demostrada su inocencia. El hecho de que no sea así y de que obren ante los jueces como acostumbra a hacerlo el mundo del nacionalismo radical invita a una única lectura.