Resulta que el PSOE coincide en Europa en el 70 % de las ocasiones con la “derecha más rancia”
“El PP es la derecha más rancia de toda Europa”, es lo que no paran de repetir Zapatero, López Aguilar y todos los lideres socialistas, la que refleja el vídeo electoral del PSOE, y el mensaje que trasmiten sus mamporreros mediáticos. Podríamos extendernos en citas que prueban la naturaleza de la campaña socialista, baste repetir a Zapatero cuándo afirmó que “Juan Fernando López Aguilar [cabeza de lista del PSOE en las elecciones europeas] representa la España moderna, contemporánea, abierta a Europa. Jaime Mayor Oreja [cabeza de lista del PP] todavía tiene algún recuerdo positivo del franquismo y representa un pasado estrecho, cerrado”.
Pero lo curioso es que el PSOE coincide el 70 % de las veces con esa derecha rancia, estrecha y cerrada cuando hay que votar algo en Europa. Según los datos recopilados por VoteWatch los eurodiputados españoles de PSOE votaron en un 69,9 % lo mismo que los eurodiputados del PP. En los últimos cinco años se han celebrado en el Parlamento Europeo un total de 6.149 votaciones, de las que en 4.286 ocasiones los socialistas pensaban exactamente lo mismo que los rancios, estrechos y cerrados eurodiputados del PP, porque votaron exactamente lo mismo que ellos.
Con estos datos no puede uno menos que recordar a la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, que hace escasos días aseguró que «si algo le sobra al Parlamento Europeo es la demagogia del PP». Suponemos que, al menos, también en el 70 % de los casos sobrará la del PSOE.
De nuevo queda en evidencia la ramplonería intelectual de la campaña socialista basada en proyectar un estereotipo tan infamante como falso sobre su oponente político, basado en el reparto de roles etiquetados. A saber, la Europa moderna, progresista, social y solidaria, frente a la Europa estrecha, rancia, sórdida, injusta y favorecedora de los privilegiados. Una campaña con tan escasos argumentos de fondo, que dice, por cierto, muy poco a favor de la capacidad crítica y mucho a favor de la simplonería de los votantes socialistas.