Álvarez Cascos comparte premio con Carrillo
Los políticos Santiago Carrillo, Francisco Álvarez-Cascos y Gustavo Suárez Pertierra han recibido en Avilés las “Sardinas de oro” que concede la agrupación folclórica “Sabugo ¡Tente Firme!” en un acto que ha contado con la presencia del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces.
Los tres galardonados han intervenido en el acto y el ex vicepresidente del Gobierno Álvarez Cascos ha apostado por suscribir un gran pacto contra la crisis y que se vuelva a un ambiente “cordial y constructivo” entre partidos nacionalistas y estatales. Cascos ha advertido de que el consenso constitucional del 1978 se “tambalea agitado por la radicalidad antiespañola hasta el punto de dividir entre constitucionalistas y nacionalistas”.
Álvarez Cascos no ha tenido escrúpulos de compartir mesa y mantel con el genocida de Paracuellos, único criminal de guerra vivo en España, eso sí, ha pedido que “se ponga coto a la lamentable política de navajeo burdamente protagonizada por las cloacas del Ministerio del Interior, de la Fiscalía general y del instructor de cámara de la Audiencia Nacional e inspirada por móviles nada democráticos”, en relación al caso Barcenas.
El presidente del Principado, el socilista Areces, que no ha aplaudido la intervención de Álvarez-Cascos, ha anunciado al principio de su intervención que no iba a pronunciar un discurso político, ha felicitado a los galardonados y ha dicho que estos premios rinden homenaje a tres personalidades de la política que “han contribuido a fraguar la democracia desde posturas a veces contradictorias pero que tienen cabida en una sociedad plural y libre como la española”.
El antiguo estalinista Carrillo, hoy demócrata oficial de toda la vida, afirmó que “la unidad de la izquierda es imprescindible si queremos asegurar el proceso progresista y evolutivo en este país”. Por último Carrillo se mostró emocionado por el premio que recibió, ya que pasó años de su niñez en Avilés. “Tengo la ocasión de visitar lugares donde yo jugué, hice novillos en el colegio, y por eso para mí es muy emocionante recibir este premio, ya que a pesar de que también pasé malos momentos en esta ciudad, el balance es muy positivo”, concluyó. No sabemos si en ese balance se incluía la revolución de Asturias del 34 y, por ejemplo, la destrucción del patrimonio histórico-artístico del Principado, cuando sus camaradas, cual talibanes destruyendo los budas de Bamiyán , volaron la Cámara Santa de la catedral de Oviedo.