En la AVT piensan que Alcaraz se ha descalificado a sí mismo
Según recogen diversos medios de comunicación digitales, en la AVT las palabras Francisco José Alcaraz criticando a la viuda del último policía asesinado por ETA no han sentado nada bien. “Quien dice lo que ha dicho él se descalifica”.
Diversas fuentes cercanas a Casquero, destacan que el presidente de la AVT volvió de la capilla ardiente y el funeral del último policía asesinado por ETA “impresionado por la entereza de la viuda de Puelles”.
Casquero, que habló con la viuda para ofrecerle el apoyo y los servicios de la AVT, reconoció a su regreso a su círculo de colaboradores que las palabras que pronunció Francisca Hernández “tenían toda la fuerza del mundo” y valoró que pese a los momentos que estaba pasando “las pronunciara con esa enteresa”.
Alcaraz criticó el pasado fin de semana la intervención de Hernández al finalizar la manifestación celebrada en Bilbao contra ETA. Alcaraz afirmo en el programa de La Falange en Radio InterContinental, La Gran Esperanza, quela viuda de Puelles y su familia habían caído, con sus palabras, en el “lenguaje del entorno nacionalista y terrorista”.
Estas declaraciones, que después se han tratado de matizar, incluían algunas afirmaciones como que “antes de ser victima de un atentado terrorista, (la vida de Puelles) lógicamente no tenía muy bien entendido el concepto de víctima del terrorismo”.
LECCIONES
La viuda de Eduardo Puelles, ofreció una lección de coraje al jurar (y a fe que lo cumplió) que no daría a los asesinos el gusto de verles llorar, «ni a mí ni a mis hijos» mientras abrazaba la bandera española que había cubierto el féretro de su marido en su último viaje, con unas palabras de agradecimiento a la «gente de bien» que, según dijo, hay en el País Vasco.
Ese es el coraje que debe presidir la lucha antiterrorista y el quehacer cualquier político decente, que en sus decisiones lo único que ha de tener en cuenta es a las muchas víctimas que como Paquí, la esposa del inspector Puelles, sólo pueden entender el sacrificio de sus seres queridos si ha servido para derrotar a ETA, sin que sus largos años de ignominia y terror, sirvan para que los abertzales que están detrás de los asesinos se acerquen ni un milímetro a sus objetivos políticos.
Contra ETA, sólo policía y cárcel. Pero contra quienes apoyan moralmente de cualquier manera a los etarras, que son muchos en Vascongadas, escondidos en partidos políticos, sindicatos, asociaciones, cultura, Iglesia y empresa, cerco social. Hay que ir a por ellos, sin tregua, señalarles y con las armas que el Estado de Derecho permite,
que son muchas, no parar hasta aniquilarles. Han de sentir cerca el aliento de la sociedad española, hasta que comprendan que su única perspectiva es la cárcel y hasta que sientan que jamás van a lograr sus propósitos y que mal les va a ir empeñándose en favorecer o disculpar a los asesinos separatistas. Si la clase política pone al servicio de este objetivo, legislación, instituciones, y medios de comunicación y cultura, esa cultura española que tan insensible siempre ha sido con las víctimas que tenían a su lado, y se unen en el cerco a los etarras y sus cómplices morales, la victoria estará cerca de verdad. ¡A por ellos¡ que paguen por todo el dolor que han causado.