Tras la dimisión de Saiz crecen los rumores sobre la marcha de Barcenas
Tras el paso de dos civiles al frente de los servicios secretos del Estado, un militar vuelve a hacerse cargo del CNI antes CESID. Su sustituto, Sanz Roldán, tiene 64 años y fue, entre 2004 y 2008, jefe del Estado Mayor de la Defensa, y militar de confianza del PSOE.
Saiz, más bien ZP, no ha aguantado más el goteo de filtraciones sobre sus tejemanejes, que afectaban muy negativamente a la imagen del gobierno y en especial de la ministra Chacón, que de nuevo ha pasado ante la opinión pública como una mala gestora y organizadora, que no se entera muy bien de lo que sucede en su departamento. Los servicios secretos españoles nunca han tenido una buena imagen ante la opinión pública, salpicados constantemente de escándalos que poco tenían que ver con la salvaguarda de nuestra seguridad, tampoco se lucieron a la hora de prevenir el 11-M, y ahora estaban siendo objeto de autentica chanza a costa de las andanzas de su director, Alberto Saiz, el recomendado de Bono. Apenas un mes después de su ratificación en el cargo, el gobierno del PSOE ha tenido que dimitirlo para evitar un deterioro de imagen que empezaba a recordar los peores tiempos de Felipe.
En cuanto a Barcenas, aunque la postura oficial del PP es la misma de las últimas semanas, la dimisión del director del CNI, para no perjudicar la imagen del Gobierno de España, ha puesto ya en apuros a Rajoy, porque el paralelismo es evidente ¿No debía hacer lo mismo Bárcenas debería hacer lo mismo para no perjudicar al PP? “No hay ninguna novedad sobre ese asunto y cuando la haya se la comunicaré”, es la respuesta de Rajoy. Pero todo apunta a que en cuanto al Tribunal Supremo impute a Barcenas este presentará su dimisión, sin esperar a que el partido le dimita.