El Gobierno vasco llevará a juicio a quienes muestren carteles de etarras
Rodolfo Ares anunció ayer que la Policía autónoma impulsará los procedimientos para que los responsables de locales públicos que exhiban pancartas o fotos de etarras sean procesados y se sienten en el banquillo de los acusados por amparar la violencia de ETA. En este sentido pretende que la Fiscalía actúe con una mayor dureza en los tribunales.
La consejería ha impulsado en las últimas semanas una política de tolerancia cero con las muestras públicas de apoyo a la banda. Para ello se ha apoyado en la resolución de la Audiencia Nacional en la que se ordenaba retirar una serie de fotografías de etarras de una calle de Mondragón por entender que suponía un acto de enaltecimiento del terrorismo. Con la cobertura de ese auto, las patrullas han comenzado a retirar de la vía pública toda clase de emblemas, tanto si se trataba de imágenes de reclusos o de miembros de la banda como pancartas con lemas de apoyo a la organización terrorista. En muchos casos, los agentes han entrado incluso en las herriko tabernas para requisar el material expuesto.

En ese contexto, la izquierda abertzale radical ha reaccionado con un gesto de desafío y ha multiplicado la colocación de estos símbolos, en muchos casos, horas después de que la Policía vasca los hubiera eliminado. Esta ‘guerra’ de imágenes amenaza con convertirse en una de las polémicas del verano, ya que muchos de los casos se registran en los chiringuitos que se levantan en las fiestas de las distintas localidades.
La intención es buscar, en colaboración con la Fiscalía vasca un sistema que permita la imputación a los acusados por un delito de enaltecimiento de terrorismo. Las instancias judiciales y policiales estudiarán incluso si es posible enviar los atestados a la Audiencia Nacional. La situación tiene un paralelismo con las actuaciones llevadas a cabo en los años 90 contra la kale borroka, cuando se pasó de considerar la violencia callejera un delito de orden público que llevaban los juzgados vascos a tratarlo como un caso de terrorismo que debía ser procesado en el tribunal competente de Madrid. En la práctica, este cambio supuso un endurecimiento de las penas.
Ares se refirió también a la vertiente municipal de este conflicto. La consejería ya remitió una carta a los ayuntamientos vascos en la que les recordaba que la Ley de Víctimas aprobada por el Parlamento vasco obliga a eliminar las pintadas a favor de ETA, dentro de las iniciativas para evitar actos de humillación a los afectados por el terrorismo. Esta gestión provocó el recelo de algunos consistorios, en especial, cuando el titular de Interior anunció que estudiaba la posibilidad de asumir la factura por la limpieza de las fachadas para después reclamar el dinero de las arcas municipales.
El departamento destinará una partida 500.000 euros a esta materia, al tiempo que solicitaba una reunión con la Asociación de Municipios Vascos para estudiar como reconducir esta cuestión. Ayer, el consejero volvió a referirse a la reunión pendiente con Eudel en la que se buscará ‘intensificar la colaboración’, aunque agregó que ‘la inmensa mayoría de los municipios vascos están trabajando intensamente en una tarea que es muy difícil’.
Por otra parte, Ares se refirió a las recientes declaraciones de la parlamentaria de Aralar Aintzane Ezenarro en la que consideraba que las fotos de presos pueden ser “tan hirientes para algunos” como las visitas de militares al Parlamento vasco para otros. El consejero consideró “una irresponsabilidad y una indecencia” esta comparación. “Unos son terroristas mientras que los miembros del Ejército son una institución al servicio de la democracia”, indicó.