Anguita:”Para mí, un señor que levanta el puño y tiene tres Cadillac es un farsante, pero la gente lo vota”
Estamos acostumbrados a que los políticos nos tomen el pelo y nos mientan todos los dias. Y de repente escuchamos a personas honradas que predican con el ejemplo, es el caso de Julio Anguita.
El ex coordinador general de IU asistió en el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo (León), a la clausura del curso Derechos humanos en el contexto de la crisis global donde realizó unas duras declaraciones. La “única” bandera posible para cambiar el mundo son lo derechos humanos. “Yo, que soy comunista, hace tiempo renuncié a plantear el comunismo como alternativa o el socialismo, porque eso no llega a la gente. A la gente sí le llega un derecho humano”.
A su juicio, los derechos humanos están en crisis, aunque “nadie se lo cree”, ya que existe un pensamiento conservador que, al hablar de los derechos humanos, se refiere al derecho de libertad de expresión o al de fundar un partido político, pero según declaró, “a partir del derecho 22 hay otros” que ” a nadie le interesan”, como el derecho al trabajo, la igualdad o la seguridad social.
Por otra parte, Anguita manifestó que un político, para ser de izquierdas, tiene que predicar con el ejemplo. “Para mí, un señor que levanta el puño y tiene tres Cadillac es un farsante, pero la gente lo vota” insistió.
El ex coordinador de IU aprovechó la ocasión para hablar de otros temas de actualidad, como la trama de corrupción que ha salpicado a distintos cargos del PP.
En su opinión, el hecho de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) acordara archivar la última queja del PP contra Garzón por su instrucción en el ‘caso Gürtel’ se debe a un “acuerdo mezquino y cobarde” entre conservadores y socialistas para “no meter mano a delincuentes y criminales”.
En este sentido, Anguita señaló que lo que le hace falta a España es que la ciudadanía se dé cuenta de que se acabó la época del “dinero fácil”, y que al a hora de votar a los políticos hay que hacerlo a los “honestos”, porque la gente, “cuando vuelve a votar al ladrón, también colabora con el robo”, apostilló.