Esposa musulmana testifica contra esposo y descubre asesinato “por honor” de su hija
Una joven desparecida hace 10 años en Londres, en realidad había sido asesinada por su padre con ayuda de sus hermanos. Su crimen: había tenido relaciones sexuales con su novio y se había convertido en una “mercancía sin valor” y una vergüenza para la familia.
La madre de una estudiante musulmana que desapareció hace 10 años en Gran Bretaña, ha roto su silencio para declarar contra su marido en el juicio por el presunto asesinato de su hija. El crimen se cometió “por honor”.
Tülay Goren, de 15 años, desapareció de su casa de Londres tras perder su virginidad con un novio que le doblaba la edad. Su cuerpo fue enterrado en el jardín de la casa en que vivía con su familia, en los suburbios del noreste de Londres, pero una semana más tarde, fue desenterrado y trasladado a otro lugar.
El padre de la menor, Mehmet, y sus hermanos, Ali y Cuma, están siendo juzgados ahora. El primero por ser el presunto autor, y los hijos por aprobarlo –según las tradiciones familiares- y encubrirlo.
La desparición de la niña fue denunciada por su familia —procedente de la zona kurda de Turquía— en enero de 1999. Las investigaciones policiales llevaron a varias detenciones, incluso a la del padre, pero pronto fue liberado. Pero el año pasado la madre de la joven decidió hablar y testificar contra su esposo, lo que ha motivado una nueva detención del hombre y la preparación del juicio que se celebra por estos días en Londres.
Según la madre, Tülay Goren y su novio intentaron casarse, pero la familia no lo consintió porque la hija estaba prometida como esposa a un primo suyo. “El padre de Tulay estaba encorelizado y tenía la sensación de que su reputación y la de parte de su familia había sido destruida”, afirma el fiscal. “Su pareja era considerado en todos los aspectos como un novio y un marido inapropiado”, publica hoy el diario The Times.
La madre afirma que en diciembre de 1998 Tülay fue sometida a un examen para ver si era virgen, porque el padre sospechaba que había mantenido relaciones sexuales con su novio. Tras la prueba, ella se escapó dos veces, pero finalmente volvió a casa. Sin embargo, el 7 enero, su padre la secuestró y asesino por romper el “código de honor”.