Ahmed Jama: “No se puede negociar con piratas y ceder al chantaje”
Redacción | Publicado el 10 Noviembre, 2009 | Esta noticia tiene 23 Comentarios
Ya son 40 dias de secuestro del atunero español Alakrana en Somalia. Mientras, el Gobierno español estaría tratando de acelerar la extradición de los dos piratas somalíes presos en Madrid.
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, dio carta de naturaleza a esta opción al reconocer desde Polonia que “la única posibilidad que existe es la vía procesal y posteriormente ver si existe algún acuerdo internacional”.
Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de transición de Somalia, Ali Ahmed Jama, hacía pública su oposición a que España extradite a los dos piratas, porque sería claudicar ante el chantaje de los secuestradores.
“Si entramos en el negocio de intercambiar piratas por rehenes, todo el mundo acabaría siendo vulnerable a este tipo de chantaje. Esa decisión debe tomarla el Gobierno (español), pero creemos que este intercambio no es una buena política”
“Siempre nos hemos opuesto a dar cualquier tipo de rescate, especialmente estos rescates millonarios, que lo que hacen es alentar la piratería. Originariamente ésta empezó como un movimiento contra la pesca ilegal, pero se ha convertido en un negocio lucrativo para el crimen organizado. Lo que les anima a continuar en estas actividades ilegales son los grandes rescates que reciben. De hecho, han ganado millones de dólares”
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¡Hasta los somalíes nos dan lecciones de dignidad!
¡Que vergüenza!
La banda de ZP y sus ladrones, es la peor plaga que ha pasado por España en los últimos 1000 años.
Que se bombardeen las costas de los piratas pero ya, con dos hu—-
@chaquetas varias:
Estoy completamente de acuerdo.
¡ Tranquilos, la culpa según zape la va a tener Franco, como el muro democrático de Berlín !
Esto es increible!!
Lo único que le faltaba a Zapatrolero Zetaborto era que el “ministro” de Asuntos Exteriores del Estado fallido de Somalia es recibir lecciones de dignidad y firmeza. En este asunto la Chacón se ha vuelto muda, Moratinos dice desatinos, Garzón va por libre y España parece un Estado tan fallido como Somalia.
¿Por qué dura tanto tiempo el secuestro del Alakrana?
De las muchas cosas inexplicables que encierra el secuestro de este atunero, una de las que más me llama la atención es su duración, bastante más de un mes, que para los marineros secuestrados y sus familiares es una eternidad.
Y es que creo que, para un secuestro de esta clase, que no es el primero, ni será el último porque los buques españoles –por razones obvias- tienen imán para los piratas, la disyuntiva es muy sencilla: O se paga el rescate como se hizo en el “Playa de Bakío”, o se resuelve manu militari, pero en cualquiera de estas dos alternativas, la tardanza de más de un mes, por ahora, es algo irracional, inexplicable e irresponsable. Si se elige la respuesta contundente del asalto al barco, el ataque tiene que ser instantáneo, pues el paso del tiempo sólo produce nerviosismo e irritabilidad en los secuestradores y miedo, desánimo y sufrimientos entre los secuestrados y sus familiares, y si se opta por acceder a las exigencias de los piratas, una vez que la humillación del Gobierno español ha quedado patente, ¿qué más da millón de euros arriba o abajo?, ¿qué importancia tiene que se libere a dos míseros piratas, si se dejan libres a sus jefes y organizadores, bien provistos de dinero para que sigan con su lucrativo negocio de piratería?. ¿Es que es lícito regatear el precio de 36 vidas humanas, cuando se paga con fondos públicos?. Sí, públicos porque el armador no tiene porqué sufrir las consecuencias de la falta de protección de su actividad, perfectamente legítima y por la que paga sus impuestos. Este regateo, para mí es lo más obsceno que puede suceder.
El notable periodista José María Carrascal, con motivo del pago del rescate del Playa de Bakío, publicó en ABC una postal bajo el título de “El síndrome de Zapatero”, cuyo párrafo primero, textualmente decía:
“Espero que el PP no añada a los errores que está cometiendo el de criticar el pago del rescate por el “Playa de Bakío”. Se pagó porque tenía que pagarse. Punto. Porque de no haberse pagado, sus tripulantes tal vez estarían a estas horas muertos, y 26 vidas valen más que todos los dólares del mundo. Sobre eso no debe quedar la menor duda ni haber la menor discusión.”
Acepto sin la menor reserva, ¡como no!, que 26 vidas humanas –hoy 36- valen más que todos los dólares del mundo. Sobre esto, estoy seguro, no queda la menor duda ni habría la menor discusión entre las personas decentes de España y del mundo entero. Por eso, nadie pone el menor reparo cuando para rescatar a un montañero despistado o a un navegante temerario, se ponen en juego todos los medios materiales que hacen falta, incluso buques y aviones, con el añadido de vidas humanas que se arriesgan para ayudar a los que están en peligro. Y no hablemos de catástrofes como terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas…
Pero el pago del rescate a los que secuestraron al pesquero y su tripulación, al más puro estilo pirata, si lo ha hecho el Gobierno o lo ha amparado, propiciado o colaborado de la manera que sea, no puede acabar en punto y pelota, y sí que –al menos- debe originar un debate en el Parlamento para que sepamos todos los españoles hasta donde llega el buen rollito del Gran Timonel.
Evidentemente, no se puede dejar desamparados a 36 hombres en manos de los piratas. Hay que ayudarlos. Pero antes, hace siglos, en tiempos más profundos, cuando las naciones –dentro de las limitaciones que les imponía su falta de medios y de conocimientos-, tenían sus funciones muy bien repartidas, existían: a) Los navíos de guerra que estaban para apresar a los piratas y colgarlos del palo mayor, y b) Florecían los alfaqueques, generalmente eclesiásticos y particularmente de la Orden de la Merced, que actuaban de intermediarios en redimir cautivos y liberar prisioneros de guerra, y cuya financiación buscaban en los familiares, amigos o almas caritativas, en general, pero NUNCA a cargo del erario público. Sin remontarse más lejos, cuando el desastre de Annual en la guerra de África de 1922, el General Navarro quedó prisionero, con más de cuatrocientos jefes, oficiales y tropa española, del rifeño Abd El Krim, y el Gobierno español, pese al escándalo que se produjo por la muerte de mas de 12.000 hombres españoles, por la impericia y temeridad del General Silvestre, no quiso pagar el rescate, sin que nadie de la oposición ni del pueblo llano protestara por este aparente abandono gubernamental. Tuvo que hacerlo el millonario bilbaíno Horacio Echeverrieta que pagó 80.000 duros de plata por la liberación de los prisioneros de guerra a Abd El Krim, que habían sobrevivido más de un año en su infernal cautiverio. Millonario que, dicho sea de paso, fue el gran amigo y protector de Indalecio Prieto.
No voy a intentar cimentar mi opinión de que un Gobierno, sea el que sea, no debe pactar nunca con terroristas, asesinos, piratas o cualquier otra escoria social, por decoro político, por dignidad nacional, por la representación que ostenta de millones de ciudadanos a los que esos actos vergonzantes les producen ganas de vomitar. Y no digamos nada si además de contactar con esas inmundas alimañas, accede a lo que le piden o regatean con ellas para rebajar el precio. No, no voy a acudir a estos conceptos que ahora sólo son vanas palabras, humo, cáscaras vacías. Voy a recurrir a una consideración puramente pragmática: El precedente; a la peligrosa repercusión del efecto llamada; al imparable derrumbamiento dominó, cuando cae una sola ficha. ¿Qué va a pasar en el próximo apoderamiento de nave?. Si es española, ya sabemos operación “diplomática” al canto y aquí no ha pasado nada. Si es extranjera ¿Tendrá el Gobierno español que pagar daños y perjuicios a la nación de abanderamiento del buque secuestrado?. Y la pregunta del millón: ¿Si no se hubiera producido el pago del rescate del “Playa Bakío”, habrían raptado los piratas al Alakrana?
¿Cómo calla la oposición ante estos desmanes? Ya saben que Zapatero pide adhesión incondicional a sus actuaciones porque lo contrario es de fascistas antipatriotas. Por eso ¿están dejando pasar lo del pago de un rescate que no es rescate sino novedosa operación diplomática? ¡Así se las ponían a Fernando VII!.
Es evidente que los piratas somalíes no son ni kamikazos japoneses, ni terroristas islamistas, dispuestos a suicidarse con tal de hacer daño al enemigo. No, los piratas son vulgares –aunque muy peligrosos- delincuentes, que sólo buscan el beneficio inmediato, de forma que si supieran de antemano que su crimen no iba a quedar impune no se arriesgarían a realizarlo. Recuerdo que en España sólo se ha producido un intento de secuestro aéreo, porque el único que se ensayó terminó en un estrepitoso fracaso gracias a la firmeza de las autoridades: En un vuelo de Iberia de Madrid a Barcelona, un joven pasajero armado entró en la cabina ordenando a los pilotos que lo llevaran a Trípoli. Estos le contestaron que no tenían combustible suficiente para llegar a Libia, por lo que necesitaban repostar en Zaragoza. Asintió el secuestrador y los tripulantes avisaron al aeropuerto de lo que ocurría, para que prepararan el abastecimiento de la nave. Naturalmente, se avisó al Capitán General de la Región Aérea y éste dispuso que una compañía de soldados de aviación rodearan al avión en cuento aterrizara. Así se hizo, y cuando el secuestrador vió que no había gasolina sino soldados, amenazó con matar a la tripulación y a todos los pasajeros, si no se hacía lo que él había dispuesto. La contestación del General fue escueta: “De acuerdo, pero inmediatamente después de la muerte del último rehén, será Vd. fusilado al pié del mismo avión”. Naturalmente, allí se acabó el secuestro y desde entonces se han producido muchísimos secuestros de aeronaves en el mundo entero, pero ninguno en España.
Pero cuando leo los periódicos españoles, informando que el Gobierno ha enviado la fragata “Canarias” y a no sé cuantos barcos, aviones y militares para la operación Atalanta, me pregunto que para qué sirve todo este despliegue de fuerzas si tienen órdenes concretas de no intervenir ni antes ni después del pago del rescate, pese a tener controlados a los piratas. No me puedo creer que alguien con medios más que suficientes para capturar a los repulsivos criminales, los deje escapar con su botín para no “estropear” la feliz foto de los tripulantes abrazando a sus familiares, pero sin entrevistas a los tripulantes a los que se les impedirá hablar y a los periodistas formular preguntas, como seguramente ya se ha hecho con la oficialidad y tripulación de nuestras naves de guerra.
También a los 45 millones de españoles se nos ha prohibido preguntar, porque la respuesta es monocorde e invariable:”Ha sido una gestión diplomática” o, puestos a emular al oráculo de Delfos que, como es sabido, siempre utilizaba unas respuestas crípticas que pudieran servir lo mismo para un roto que para un descosido, la inefable Vicepresidenta de este Gobierno dirá, como otras veces, que el Ejecutivo “ha hecho todo lo que debía de hacer y nada de lo que no debía hacer”. Entre lo que debía de hacer se contaba, sin duda, llevar al lugar de los hechos, casi a tiro de piedra, a una de nuestras fragatas mejor equipadas con una tripulación rigurosamente preparada y entrenada para estas contingencias, pero para que sirviera de testigo impávido a la perpretación del peor delito que se puede cometer en la mar, para el que precisamente, entre otros motivos, casi todos los países del mundo mantienen sus Armadas de Guerra. Cómo conozco al Ejército español, no me quiero poner en la piel de ninguno de nuestros marinos y, mucho menos todavía, en la del comandante de la fragata, que ha tenido que pasar por la humillación y la vergüenza de ser el convidado de piedra en este festín bucanero.
Esta política de “no intervención” pareja a la de las Democracias europeas que tantas críticas e invectivas suscitó en los socialistas de la Guerra civil española, ya que es uno de los motivos más importantes en los que fundamentan su derrota, es la que, al parecer, siguen los socialistas de ahora -todos conocemos a alguno de nuestros soldados u oficiales en “misiones de paz” en las zonas más calientes del planeta: Afganistán; Líbano; Bosnia; Kosovo; Irak antes…- que, en privado y sin la obligación de permanecer callados, confirman que tienen órdenes estrictas de no intervenir en combates, salvo para auto defenderse, y así permanecen confinados en sus Bases, sin salir para nada de ellas, unidades de elite de uno de los Ejércitos más preparados y valerosos del mundo, siendo así que uno de los principios elementales de la estrategia militar es el de que: “La mejor defensa es el ataque ”. Pero ¡qué se va esperar de unos Ministros de Defensa que se confiesan abiertamente pacifistas –que no es lo mismo que pacíficos-: Bono “Prefiero morir a matar”, pues váyase Vd. a La Trapa; Chacón, catalanista, antimilitarista y antiespañola: “Todos los catalanes somos Pepe Rubianes”!. ¡Así nos va!
Conozco a bastantes socialistas de los de ahora, y sé que pocos de ellos, aunque muy selectos, son pacíficos en el sentido de la mansedumbre evangélica del Reino de Dios, porque la laicidad y el relativismo que impera en sus filas, por consignas concretas de sus mandos, son incompatibles con el sentido cristiano de la vida.
Acepto, por el contrario, que muchos de ellos se proclamen pacifistas y hasta que alguno se lo crea. Yo también; pero entendiendo como pacifismo lo mismo que Ana Diosdado, es decir, personas a las que se les llena la boca de paz, mientras le saltan chispas en los ojos en cuanto les llevan la contraria y contestan con una patada a…las espinillas, para ilustrar su pacifismo. Cito de memoria y no respondo de la literalidad de la frase y por eso no la entrecomillo, pero su pensamiento era ese.
Lo que yo no sabía es que alguno de los miembros y “miembras” de ese Gobierno (que se lo merecen los doce millones de españoles que lo han elegido y se lo han ganado a pulso, pero no los otros treinta millones que no lo hemos votado y dejo tres millones dentro del socorrido no sabe/no contesta, por lo que pudiera acontecer), repito lo que no conocía es que esta selecta cúpula era paciente consentido (en roman paladino se utiliza otro vocablo mucho más rotundo, pero que yo no consigno para situarme, por lo menos en las formas, dentro de lo políticamente correcto), entendiendo integrados en esa categoría a los que aguantan toda clase de tropelías, injusticias y desmanes, con tal de mantenerse en el poder, lo mismo que los maridos que conocen y consienten que su mujer les sea infiel.
Han pasado muchos años desde que “El ser español era una de las pocas cosas serias que se puede ser en el mundo”. Ahora, para muchos, el ser español es el mayor ludibrio que se puede sufrir. He leído a muchas personas quejarse de ser español y, efectivamente, fuera y dentro de España es difícil confesarse español sin tener en cuenta las consecuencias:
En el exterior, nuestra nacionalidad se ha devaluado más que la extinta peseta. Antes, la leyenda negra nos dibujaba con patillas largas y una navaja más grande todavía, pero nos respetaban porque nos temían. Ahora, después de los clamorosos éxitos de nuestra Política exterior, dirigida por el Gran Timonel y comandada por el Ministro Moratinos (¡Qué, oh manes!, repite, sin duda porque podía haber sido peor y que ahora fuésemos la colonia andalusí de nuestros amigos islamitas), ni siquiera nos admiten los tres aliados que eligieron para contrarrestar el desprecio de los países civilizados, a saber Cuba, Marruecos y Venezuela.
Y dentro de nuestras fronteras, confesarse español es provocar. Lucir la bandera nacional es excitar. Querer hablar español es una osadía punible. Intentar que nuestros hijos se escolaricen en español es hurgar en la llaga. El sagrado principio de la “unidad de caja” de la Hacienda Pública y de la Seguridad Social se ha roto con un Estatuto que, lo diga quién lo diga, es inconstitucional de la cabeza a los pies. Cataluña ya ha establecido representación diplomática propia en Berlín, París y Londres, y pronto lo hará en Nueva York. ¡Para que seguir…!
A pesar de todo, yo digo como Unamuno: Cada día que pasa me siento más español, profundamente español, fanáticamente español…¡Y al que le moleste: ajo y agua.!
9 de noviembre de 2009
José Ataz
Abogado.
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Zapatero es un experto consumado de sentarse a negociar con Terroristas.
Eso, si, pagando de nuestros impuestos.
¿como no van a subirnos los impuestos?
¡Manda huevos! que tenga que venir un somalí a decirle a ZP que es TONTO
Pagaremos a los piratas, devolveremos a los que tenemos y pagaremos también a Somalia por la intermediación.
A mí no me extraña la postura de ZP:
En la izquierda española y en el P$OE hay bastante pirata y piratilla
@Félix:Estoy de acuerdo, y encima pagamos al abogado del pirata Willy, porque encima es de oficio.
@jarto:La verdad es que algo de razón no le falta, la culpa de que estemos así de mal, la tuvo Franco…por morirse.
Zapatero perdería hasta jugando al tres en reya. Mejor que asuma su falta de previsión y de reflejos, salve la vida de los pescadores y tome medidas para evitarnos ridículos semejantes en el futuro.
Ya, pero está en juego la vida de unos pescadores españoles. Hace ya mucho q la marina y los cuerpos especiales debieron haberlos rescatado,o por lo menos q cerquen el barco, q no dejen a los piratas entrar y salir como si nada. Para más inri la metedura de pata del superjuez, trayédose a los dos piratas a nuestro país y el bochorno del pirata Willy, menor o no menor.´
Es vergonzoso, increíble …
QUE SALVEN A LOS PESCADORES YA DE UNA VEZ,PANDA DE INÚTILES.
Quién es este Willy? Por qué tiene un caro abogado y su compañero sigue teniendo uno de oficio? Tiene que venir un abogado (supercaro, seguro)y enseñarle a sus señorías a buscar recovecos legales? Espero que esto sirva para para dos cosas:
Devolver a nuestra gente sana y salva.
Echar al Zp de la política para siempre.
Lepanto: Lo demencial es que no pueda descansar ni en Cuelgamuros.
En este panfleto de mier-da sois muy fasc-istas verdad?
@Etarra: seguro que menos que tu. Payaso!
@ Etarra: Lo que no somos es dignos descendientes como tú, de los 12 batallones (10000 soldados) de “valientes gudaris” que se rindieron en el 37 sin pegar un tiro al Ejército Nacional.
Y ¿si reniegan de España, porqué no tienen dos huevos y se inmolan para no claudicar?
Es que no tienen madera de héroes como los diez mil citados. Y como dice el chiste: “Póngame un poco de jabón pues, que no soy del mismo Bilbao”.
Todo rotundamente lógico: Si Zetaparo (el mejor esbirro del capitalismo como buen socialista)reniega de España, qué váis a esperar.
Si estuviera el marino español Blas de Lezo, que por cierto era vasco y español, y terror de los piratas ingleses les hubieramos cortado las orejas a los piratas del Alakrana, de hecho le cortó la oreja al capitán de la flota inglesa y le dijo:
“Vete y dile a tu rey que lo mismo le haré a él si envía otra flota por aquí, que la que aquí le he dejado no sive ni para llevar carbón de Londres a Irlanda”
Aquellos eran marinos con coj—-, no lo que tenemos ahora.
Zetaperro cuando cojones te vas a pirar?das asco como todos los sociatas, hasta el munistr ese de un pais roto te da lecciones ……………….
huelva, !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!OLE!!!!!!!!!!!!!!, y quiero que sepas que quien te aplaude es una vasco española, pero tienes toda la razon.
en lo relacionadao a la noticia, !!!!!!!!!!!!!!!!!!hasta los somalies se escandalizan de como ha “”"gestionado”"”"” este desgobierno este caso.
!!!!!!!!!!!!!que verguenza de gestores y de desgobernadores, el del descerebrado de zapapero!!!!!!!!!!!!