Marruecos deniega una nueva solicitud para el regreso de Haidar al Sáhara
Marruecos denegó otra vez este sábado una solicitud para el regreso al Sáhara de la militante pro saharaui Aminatu Haidar, en huelga de hambre en Lanzarote, mientras el Gobierno español quiere hacerla volver a pesar de que este caso le está costando una crisis diplomática con Rabat.
“Lo que hicimos fue volver a solicitar (la autorización), con el tiempo y la forma que Marruecos nos dijo, y ha sido denegado”, declaró la diputada española Delia Blanco, defensora de la causa de Haidar, a la cadena de información en español CNN+.
Este episodio sucede a otro en el que el Gobierno español asegura que el viernes las autoridades marroquíes se negaron en el último minuto a autorizar que el avión en el que se encontraba Haidar para ir a El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, sobrevolara su territorio, alegando que no había recibido el plan de vuelo dentro de los plazos necesarios.
Haidar inició una huelga de hambre el 16 de noviembre en el aeropuerto de Lanzarote (Islas Canarias), dos días después de haber sido expulsada del Sáhara Occidental por las autoridades marroquíes, a las que acusa de haberle retirado el pasaporte.
Según las autoridades marroquíes, Haidar había rechazado “cumplir con las formalidades policiales habituales y renegó de su nacionalidad marroquí” a su llegada el 13 de noviembre a El Aaiún.
El ministerio marroquí de Relaciones Exteriores recalcó el viernes por la noche que “la posición legítima y argumentada del reino a este respecto (…) no va a cambiar”.
Parte de la prensa y de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) españolas considera que se trata de un desaire al Gobierno español, que no ha levantado la voz.
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, declaró este sábado en Valencia, antes de que se conociera la nueva negativa, que el Ejecutivo llevaba a cabo “todas las acciones diplomáticas posibles con Marruecos para que Haidar pueda volver a casa”.
“El Gobierno sigue apostando por el diálogo y la cooperación en nuestras relaciones bilaterales”, declaró.
Carmelo Ramírez, de la Federación de las Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui (Fedissah), lo considera un “asunto de Estado”.
“Nos encontramos frente a una nueva farsa del Gobierno marroquí, que ya no afecta a una persona sola como Aminatu Haidar, sino al Gobierno español” en su conjunto, declaró.
En Marruecos, la prensa cerraba filas detrás de su Gobierno. “La clase política expresa su indignación y manifiesta su rechazo a ceder al chantaje”, afirmaba el diario progubernamental Le Matin du Sahara.
“España es un antiguo colonizador del Sáhara” Occidental, recordaba el diario en árabe Al Massae, el de mayor tirada en Marruecos. “Le interesa que esta región permanezca bajo su dominio, y Argelia quiere que Marruecos quede desposeído de sus territorios del sur”.
El Sáhara Occidental, antigua colonia española, fue anexionada en 1975 por Marruecos que la administra desde entonces. Rabat propone para esta región una amplia autonomía bajo soberanía marroquí, a la que se opone el Frente Polisario, apoyado por Argelia, que reclama un referéndum de autodeterminación.