Munilla: “No es nuestro voto el que fundamenta el derecho a la vida”

El Obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha llegado envuelto en la polémica. Los medios de comunicación han editado cientos de páginas sobre la polémica abierta con el nacionalismo vasco. Nosotros hemos intentado acercarnos un poco más a Monseñor Munilla.
Llega usted al País Vasco y le pedimos un pequeño esfuerzo: ¿Qué es lo mejor y lo peor de los vascos?
Lo mejor, que vamos de frente; y lo peor, ¡que chocamos demasiado!
Parece que ha tenido usted muchos problemas…
Los que teman a las espinas, que no busquen flores.
¿Dios está de su parte?
Decía Lincoln que no debiéramos decir nunca que Dios está de nuestra parte; sino que somos nosotros quienes debemos procurar estar de parte de Dios.
¿No le tiene miedo al fracaso?
El fracasado es quien habiendo cometido errores, no es capaz de convertirlos en experiencia. Le pido a Dios aprender de mis errores.
Junto con Mario Iceta, son ustedes los obispos más jóvenes de España…
Lo importante de la juventud no es cómo conservarla, sino cómo invertirla.
¿Qué diferencia hay entre el “idealista” y el “políticamente correcto”?
El auténtico idealista es el que tiene la cabeza en el Cielo y los pies en el suelo; mientras que el políticamente correcto es quien dice: “¡Espera, que voy a hacer una encuesta para saber lo que pienso…!”
Pues parece que hoy lo políticamente correcto es presentarse como esnobista…
Y, sin embargo, cuando se corre mucho, suele ser señal de que no se sabe a dónde se va…; más aún, en Occidente se corre mucho, precisamente porque no sabe a dónde se va, de forma que se intenta disimular el “desnortamiento” con la “aceleración”.
¿Cuál es la clave para no dejarse vencer por el desaliento?
Da más fuerza saberse amado, que saberse fuerte.
Déme una razón para vencer nuestra soberbia
La soberbia es autodestructiva. Por el contrario, el hombre crece cuando se arrodilla.
Otra razón para perdonar a los que nos ofenden…
Aquella que decía Gandhi: “Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego”
Pero a veces nos pueden llegar a mortificar mucho…
Sí, pero, no olvidemos que los defectos son como los faros de los coches: solamente nos molestan los de los demás.
¿Se puede someter el derecho a la vida a un plebiscito?
No es nuestro voto el que fundamenta el derecho a la vida; sino el derecho a la vida el que fundamenta nuestro derecho al voto.