Juan V. Oltra | El perro de Ceaucescu
Publicado el 7 Septiembre, 2007 Autor Juan V. Oltra |
Puede que algún joven lector no sepa quien fue Ceaucescu. Dando un par de pinceladas
rápidas para bosquejar su biografía, diremos que fue un dictador comunista que sentó sus reales en Rumanía con unas maneras que agradaron tanto a su pueblo, que éste terminó levantándose contra el y retransmitiendo su ejecución por la televisión. Un tipo encantador que demolió iglesias y edificios históricos para construir otros a su imagen y semejanza: ásperos, feos e incómodos; que condenó al hambre y a la enfermedad a su pueblo, al tiempo que se convertía en una figura internacional excepcional colaborando con terroristas árabes y realizando espionaje industrial en los países occidentales.
Pero hoy no les voy a hablar de Ceaucescu, sino de alguien muy próximo a él, con perdón, claro: su perro.
El perro de Ceaucescu era un labrador negro, regalo del partido liberal británico, que atendía al nombre de camarada Corbu. El camarada Corbu fue nombrado coronel del ejercito rumano y disponía de privilegios reservados a la cúpula del partido: paseaba por las calles de Bucarest en limusina y con escolta, y disponía de estancias con televisión y teléfono, ignoro si con un disco giratorio adaptado a las patas del perro del Conducator. Aun más, se permitía pequeños caprichos como recibir por correo diplomático unas galletas especiales que para él compraba el embajador en Londres.
Y mientras el perro era agasajado como si fuera un Rajá, su pueblo se moría de hambre, consecuencia lógica de la gestión de un loco inconsciente, plagada de decisiones tales como exportar una gran parte de la producción agrícola del país, sin prever la manutención básica de sus ciudadanos.
Y ahora, años después, el camarada Corbu visita mis pensamientos. Viene con sus condecoraciones, cargado de finas galletas en su limusina, a ladrarme al oído.
Ese labrador viene a mi memoria ahora atraído por unas declaraciones de Solbes, donde el super ministro reflexiona: “Estamos en situación de incertidumbre e indefinición, lo cual en economía es malo… a la gente que tiene dinero lo que menos le gusta es la incertidumbre”. Razones tiene de sobra para que sus ya escasos pelos se pongan como escarpias. Y nosotros más: hemos pasado de las declaraciones gubernamentales encomiásticas sobre la bondad de nuestras finanzas, mientras era evidente que las grietas estaban surgiendo, a los timbres de alarma en una velocidad record. Algo empieza a oler a podrido, y la saliva empieza a paralizarse en nuestras gargantas.
El ministro puede que pensara en la subida espectacular del paro en agosto, en la crisis hipotecaria de Estados Unidos, en lo mucho que dependemos de la construcción en nuestro andamiaje económico, en la vertiginosa subida de los tipos de interés o en el lucerito del alba… pero a mi me ha venido a la cabeza la idea de que vamos a vivir como perros. Y claro, puestos a elegir, yo me quedo con la vida del perro de Ceaucescu. O con la vida del perro de Zapatero, que tampoco tiene que ser manca.
Vayan ensayando: guau, guau…. guau.
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3 Comentarios a “Juan V. Oltra | El perro de Ceaucescu”
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Sobre Ceaucescu he leído que en la Rumanía de su tiempo los jubilados no podian tener acceso a la Seguridad Social. Era un sistema que solo atendía gratis a los trabajadores que cotizaban y por lo visto los dineros no alcanzaban para los jubilados que no aportaban y debian valerse de sus ahorros. Pero para el perro de Ceaucescu, por lo que vemos, tenía una vida de lujo.
Releyendo la cita del Sr. Ministro dice: “…a los que tienen dinero no les gusta la incertidumbre…”, y digo yo: “Sr. Minitro, ¿y los que no nos podemos permitir casarnos con una hipoteca? ¿Cree usted que a nosotros si nos gusta la incertidumbre?”
Esta gente que no sabe lo que cuesta un café no se preocupan de la incertidumbre de la economia, no, ellos no se preocupan porque ahora se suben el sueldo otros 3000 euretes, así por su cara bonita y por nuestros bolsillos bonitos.
Lo que tenemos que aguantar de estos politicos politicuchos, madre mia.
¿Y luego dicen que antes estabamos peor?
Pues yo, como decía aquel, digo:”Cualquier tiempo pasado fue mejor” Y ahora nos toca aguantar a los perros estos que estan de aquí para allá con sus limusinas.
Que lleguen rápido las elecciones o nos vamos al garete rápido señores, más rápido que en lo que me despido de ustedes. Buenos dias.
P.D.:Recuerdos señor Juan V. Oltra No se si me recordará, pero yo a usted si, y le tengo en gran aprecio.
Creo que Ceacescu tenia otro perro de origen español, que fuma mucho y es honoris causa, como ha vivido siempre del cuento vive más que Matusalen.