Víctor Alvarado | Ratatouille
Publicado el 30 Septiembre, 2007 Autor Víctor Albarado |
Te quedan pocas oportunidades para disfrutar de esta divertida película del grupo
Disney-Pixar. Ratatouille ha sido una gran sorpresa para mí.
Cuenta la historia de Remy, una peculiar rata dotada de un talento especial para la cocina, que sueña en convertirse en un gran cocinero de prestigio. Esta rata piensa que su deseo es una utopía. Pero el difunto dueño de un conocido restaurante de París llamado Auguste Gusteau, se le aparece animándole a llevar a cabo una quimérica ilusión. También le sugiere que lo intente en su negocio. El roedor manejará, como una marioneta, al despistado sobrino del fallecido chef Gusteau para conseguir su propósito.
La “interpretación”, a nivel gestual, de los dibujos animados está muy lograda. Se nota que se inspiraron en personajes franceses como Brigitte Bardot, Serge Gainsbourg y Charles de Gaulle. Hay que reconocer el esfuerzo y el trabajo de esta compañía de animación.
El director consigue el equilibrio entre el diálogo dramático, la risa desternillante y la acción. Además, da la “vida” a las animaciones en 3D. Parecen actores de carne y hueso. Cuando ves a la rata protagonista, te crees, en todo momento que es un auténtico restaurador. Brad Bird y su equipo técnico visionaron gran cantidad de película de cine clásico francés para conseguir el efecto deseado. Lograron que la vocalización y la pronunciación de todos los personajes fuera lo más parecido al estilo francés.
El trabajo de los dibujantes es sensacional. Parece que estás viendo un documental de la ciudad del amor. No se le escapa ningún detalle. Habría que destacar la calidad de los gráficos y el hiperrealismo de escenarios como la cocina, los empedrados y las vistas de la ciudad de París. El pelo que recubre a los roedores es impresionante, de quitarse el sombrero.
La película es la mejor receta para la depresión. Los platos que se presentan merecen todas las estrellas de la guía Michelín. La puntuación que le doy es de un 7 y medio.
Si extrapolamos a la realidad política lo que en la película se cuenta, nos encontramos que los españoles nos vamos a tener que alimentar de “sopa de Piedra”. Básicamente, la “sopa de piedra” cuenta la historia de un pícaro que introduce una piedra en una olla en medio de la plaza de un pueblo y les dice a los vecinos que cada uno ponga un ingrediente distinto. Dice que es capaz de hacer el mejor de los almuerzos con tan solo una piedra. Después de unos minutos al fuego, el improvisado cocinero comienza a servir el sabroso consomé con lo que todos los habitantes de la aldea quedan alimentados.
En lo que queda de legislatura los españoles vamos a comer mucha “sopa de piedra”, puesto que, por un lado, la cesta de la compra se ha puesto por las nubes. Además, el paro ha aumentado en el mes de septiembre en 60000 personas algo que no ocurría desde hace tiempo en esa época del año. Por otro lado, el gobierno quiere evitar que se suba el recibo de la luz para controlar la inflación, pero, si ocurre esto, las empresas de electricidad no invertirán en crear infraestructuras para garantizar el suministro y la vitrocerámica, a lo mejor, no funciona. Por estas razones y por otras más, este año vamos a pasar mucha hambre.
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