Alejandro Campoy | Zaparretxe
Publicado el 8 Octubre, 2007 Autor Alejandro Campoy |
Hasta ahora, era el diario Gara el que se encargaba de dejar con el culo al aire al antipresidente
Zetapé. Acta tras acta, iba dejando bien claro que el innombrable de la Moncloa había pactado con ETA antes, durante y después del “alto el fuego”. Pero ahora le toca al Deia, el periódico del PNV. Y otra vez el antipresidente con sus verguenzas al aire y sus mentiras al descubierto.
Porque ahora resulta que el innombrable, el traidor, ya conocía de antemano desde el pasado verano la intención de Ibarretxe de convocar un referéndum. Resulta fácil a la luz de las informaciones publicadas por Deia, imaginar la escena:
Ibarretxe: Bien, ya sabes lo que hay: hasta ahora has estado engañando a “tus” españoles con el cuento del “alto el fuego” y los trapicheos que te traías con ETA, y bastante paciencia han tenido contigo nuestros “gudaris”, ya que de lo acordado ni la mitad. Tú siempre con tus vacilaciones y temores a que tu opinión pública se despertara tarde o temprano. ¡Hombre!, entiendo que te han estado dando bastante caña con tanta manifestación. Pero bueno, ahora el asunto pasa a nuestras manos, para que tú puedas fingir una gran dureza contra ETA mientras nosostros recogemos las nueces.
Zapatero: ¿Pero entonces es cierto que vas a convocar un referéndum? Ya sabes que en aquella declaración en el Congreso de los Diputados me comprometí a respetar la decisión de “los vascos y las vascas”, y si anticipas demasiado el anuncio me vas a complicar mucho la reelección mediante el voto de ese sector de población al que he conseguido drogar.
Ibarretxe: El problema, querido Jose Luis, es que ya nadie nos fiamos de tí. Traicionaste a Carod Rovira con el Estatut, traicionaste a Maragall, traicionaste a Otegui, a Artur Mas y a todo el que ha osado acercársete. Esta vez vamos en serio, y la ofensiva contra el Estado español es ya imparable tanto desde Euskadi como desde Cataluña.
Zapatero: ¡Pero Juanjo, coño, me vas a oir! -un leve temblor en su mandíbula inferior y un poco de baba que comenzaba a resbalarle por la comisura de los labios denotaban ya el terror presidencial, al tiempo que empezó a sentir cierta presión en la vejiga- ¡Sabéis todos que me necesitáis en La Moncloa cuatro años más para que yo pueda culminar mi proyecto de recuperar la II República y vosostros podáis pertenecer a la misma como Estados confederados.
Ibarretxe: A ninguno nos interesa ya tu República confederal. Además de traidor, sabemos ya de sobra que eres muy blandito, y que no tenemos más que apretar lo suficiente para que empieces a babear y a temblequear como un tierno doncel. En todo caso, podemos darle al asunto un tratamiento adecuado allá para octubre, cuando anuncie oficialmente la convocatoria del referéndum. La clave está en seguir hablando de soluciones políticas y del diálogo y la negociación como los cauces adecuados para resolver el problema. Creo que podemos ayudarte aún en tu reelección, pero ya sabes que has perdido por completo nuestra confianza.
Zapatero: ¿Y que pasa con Rajoy y todos esos franquistas del PP? ¡Me van a hacer la vida imposible hasta las elecciones! ¿Y qué hago con el Borbón, a ver? - su voz quebradiza se había convertido en un semisusurro agudo y lacrimoso-
Ibarretxe: ¡Venga hombre, suelta esa tensión, desahógate y llora un poco!. Al Borbón comenzarán a atizarle desde Cataluña a partir de septiembre, y por lo que concierne a los peperos, no te preocupes. Basta con decir, como siempre, que la culpa de todo la tienen ellos y ya está. Hay una mayoría de ciudadanos que le han cogido el gustillo al sabor de la rueda de molino, y además vamos a iniciar una ofensiva con vuestro PRISA y nuestro Vocento para culpar del derrocamiento de la Corona a la COPE y a los curas, de forma que aparecerás de nuevo casi como un redentor.
Zapatero: ¡Gracias, Juanjo, tú sí eres un amigo de verdad, que has entendido perfectamente las dimensiones históricas de mi proyecto!. Creo que juntos podremos afrontar con garantías los pocos y duros meses que aún tenemos por delante.
Los dos hombres se fundieron en un fraternal abrazo. Por un momento, parecieron una única persona: había nacido Zaparretxe
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esa fantasia esquizoide y paranoica se obtiene con el uso de substancias estupefacientes, o viene ya de serie a la gente de derecha?