Xuan Cámara | 9 de marzo, cabalgar el tigre
Publicado el 23 Marzo, 2008 Autor Xuan Cámara |
Las urnas han hablado y Zapatero ha obtenido su victoria más que por acabar de devorar
los restos de separatismo (ERC) e izquierdismo radical (IU) por impulsarse en los colectivos a los que ha dado un trato preferente: mujeres ,jóvenes e inmigrantes. Todo ello se traduce en conservar el enorme granero de votos del 11M pasado casi intacto: sumando los nuevos votos del PP (541000) y los del partido de Rosa Díez (300000) es decir, los socialistas críticos con el desguace nacional y la inmigración a mansalva representan menos del 8% del total del 2004. la crisis económica aún no se muestra con todo su rigor y en una sola legislatura la gente no puede percibir la gravedad de muchas de las decisiones tomadas.
A largo plazo la victoria es algo pírrica ya que no aumenta su distancia respecto a la oposición y aritméticamente ni separatistas ni la izquierda esta en condiciones de asegurarle la investidura así que Zapatero tendrá que pactar con los nacionalistas vascos y catalanes cuando esta en el aire tanto el plan Ibarreche como el fallo respecto a la constitucionalidad del Estatuto catalán..los nacionalistas ganan en España merced a la ley electoral hasta cuando pierden en las elecciones.
Respecto al Partido Popular consigue los mejores resultados en número de sufragios de su historia ligeramente por detrás de la mayoría absoluta del 2000.
Es interesante constatar como por ejemplo ha calado su discurso de mayor rigor y firmeza respecto a la inmigración en los barrios obreros de Madrid (el “cinturón rojo”) así en Parla , Fuenlabrada (+10%) Móstoles , Pinto o Getafe (+7%) .La cuestión es que Rajoy sólo ha hablado de este tema como quién dice en la hora 25, en el debate con Zapatero; no se atrevió el PP a hacer una campaña especifica al respecto y tampoco faltaron saboteadores como Carlos Clemente viceconsejero de inmigración de Aguirre que prometió otra regularización masiva (1) contradiciendo las palabras de Rajoy y el propio programa del PP de prohibir regularizaciones por ley.
Todo esto no ha servido para que la “Brunete mediática” pida de inmediato la cabeza de Rajoy (Pedro J Ramírez, Isabel San Sebastián, el grupo Vocento, etc.) sugiriendo que se lance a la búsqueda de “nuevos caladeros” de votantes. Y al respecto hay que recordar:
-El fracaso continuo y reiterado del PP en Cataluña que permitió la victoria de Zapatero se debe precisamente a la defenestración de una persona con convicciones firmes (Vidal-Quadras) a cambio de los buscadores de “nuevos caladeros” con las consecuencias ya conocidas.
-Rajoy ha tenido que lidiar con auténticos canceres (una educación publica que es una fabrica de analfabetos y parados, una política de inmigración laxa y desregulada, la guerra de Irak, no reformar la ley electoral, la consolidación y extensión del asfixiante monopolio de la izquierda en los medios de comunicación ) motivados por Aznar y que por una mala entendida lealtad no ha denunciado aunque ha dado visos de querer reverter la situación.
-Los peores resultados del PP se dan allí donde más exacerbado se encuentra el “centrismo” paniaguado y la corrección política (Galicia, Baleares,..).
¿Es que para mostrarse más agradable a los que nunca le van a votar tiene el PP que renunciar a una educación de calidad donde prime el mérito y el esfuerzo o al control y seguridad de las fronteras o a dar prioridad social a los españoles o a entender España como un Estado-nación y no perseguir a los que se expresan o pretenden ser educados en español?
Decía Julius Evola en su obra “Cabalgar el tigre” que las fuerzas que fueron puestas en marcha contra la antigua civilización europea puede que en un futuro no muy lejano acaben por volverse en contra de quienes las diseñaron: un sistema autonómico confeccionado para disgregar el Estado-nación es hoy valuarte del mismo en determinadas CCAA, quién sabe si la inmigración no terminara por galvanizar los diferentes pueblos de España en uno sólo.
Lo que esta claro es que los viejos preceptos –el conservadurismo timorato, el”centrismo”, el constitucionalismo-incluso si fuesen seguidos, no darán ya los mismos frutos.
(1) “Metro Madrid” 21-02-2008
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2 Comentarios a “Xuan Cámara | 9 de marzo, cabalgar el tigre”
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Magnífico artículo. La situación de España es así porque los progres han trabajado el mundo del ocio y la cultura (la sociedad del espectáculo segun Debord) desde hace 30 años, esta legislatura ha servido para que desde la derecha se empiece a abandonar algunas cobardías, creo que esta situación `puede ser un revulsivo para la recuperación de umna España hoy casi fenecida, los progres han enseñado su verdadera cara: sectarismo, irracionalismo y resentimiento a pesar de ser los grandes privilegiados del regimen, sus ideas son parte de un pasado que se enterró en 1968, hay que plantarles cara pero
sólo una nueva derecha libre de complejos y con refencias ideológicas y filosóficas firmes puede hacerlo.
El vigente régimen no es una democracia. Es una partitocracia coronada.
PSOE, PP, IU, UDyP, Ciudadanos, etc., coincidan en un mismo modelo esencial, jaleados por los llamamientos del rey al “consenso” y la “unidad de los demócratas”.
Todos apoyan con fervor el Estado de las Autonomías, y si el PSOE le ha dado un nuevo impulso mediante la creación de la “nación catalana” contra España, el PP ha hecho lo mismo con la “realidad nacional andaluza”.
Zapatero es, no cabe duda, un colaborador con el terrorismo, un embajador de ETA y un embustero redomado; pero esto no ha impedido a Rajoy ofrecerle una y otra vez apoyo incondicional para la “lucha contra el terrorismo”.
Por otra parte, PSOE y PP llevan años discutiendo sobre la guerra de Iraq pero, mientras tanto, se han dado la mano para enviar nuestras tropas a multitud de conflictos, a lo largo y ancho del planeta, que no tienen nada que ver con nuestros intereses, y para apoyar la tronada Constitución de la Europa de los monopolios. El PP busca apoyo en la jerarquía eclesiástica católica y el PSOE, en el Islam, mientras coinciden en mantener la financiación estatal de las confesiones y la catequesis en las escuelas. Zapatero pretende comprar votos a cargo del presupuesto y Rajoy anuncia cada día una nueva rebaja fiscal; pero esto no empaña su acuerdo básico sobre el modelo de crecimiento (del beneficio capitalista), sustentado en el expolio del trabajo: estancamiento de los salarios, la temporalidad más alta de Europa, pérdida de poder adquisitivo, endeudamiento de las familias, erosión de las condiciones de trabajo a golpe de oleadas migratorias.
Si gobernara ahora el PP, también debería pactar con los separatistas “moderados” y, dentro de ese pacto, acometer nuevas “tomas de temperatura” de lo que José María Aznar llamó, en su día, “movimiento vasco de liberación nacional”.
El PP, está tan adherido como el PSOE a la monarquía, al sistema de las autonomías y al sistema social liberal capitalista.
Así, gane quien gane, todo irá peor, sea con el PSOE o con el PP, con ZP o con Rajoy.
El PP es la derecha rancia que amalgama residuos de nacional-catolicismo con liberalismo económico, y ha cumplido de modo ejemplar el papel que el régimen le atribuye. Un papel difícil, por lo que debe felicitarse ante el incremento de sus votos en 400.000 y de sus escaños en 5.
El PP desempeña en el régimen una función de comparsa. Su misión, de la que obtiene importantes prebendas, es impedir que frente a las políticas del PSOE y sus aliados se alcen movimientos de desbordamiento de los marcos del régimen vigente. Invoca, para ello, el respeto a la monarquía y a sus jueces de bolsillo, al sistema de las autonomías, a la constitución del 1978 y al “consenso de los partidos nacionales”. Y, por supuesto, aporta recetas neo-liberales al funcionamiento del orden mercantil.
A lo largo de los últimos cuatro años, Rajoy se ha sumado arteramente a las iniciativas fundamentales de Zapatero. Ha extendido la onda del Estatuto de Cataluña a la “realidad nacional andaluza” y al Estatuto valenciano. Ha apoyado al PSOE en el sí a la fracasada Constitución de Eurolandia y en el envío de nuestros soldados como carne de cañón de toda suerte de ingerencias imperialistas. Tras algunos intentos de defensa de la gestión del 11-M por el gobierno de Aznar, ha girado página y finalmente, se ha postrado ante la sentencia del punto final del juez Bermúdez. Ha terminado alistándose a la “lucha contra el terrorismo” oficial, del brazo de los cofrades del terrorismo. Durante la campaña electoral, ha intentado un leve desmarque con la cuestión de la inmigración. Pero Zapatero ha tenido muy fácil recordarle que fue precisamente el gobierno de Aznar, en el que Rajoy era vicepresidente, el que comenzó a llenar España de extranjeros mediante cinco regularizaciones masivas. Y el mismo Rajoy dijo que está a favor de la inmigración, pero “ordenada”.
Los hechos son tozudos y demuestran que lo más útil es osar con la verdad: Ningún gobierno del Borbón es solución.