Sancho Michell | Jaque a la Logia
Publicado el 14 Abril, 2008 Autor Sancho Michell de Diego |
El pasado verano compartí inolvidables momentos con mi buen amigo Antonio Monclús, aragonés de nacimiento y madrileño de adopción. Y es que simpre hay tiempo para conversar con cierta tranquilidad y relativa calma, a pesar de la intensa y frenética actividad de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. A él le fascina Santander. Tras haber residido en París y América Latina en sus comienzos, ejerció como funcionario internacional de Naciones Unidas en África y como diplomático en Australia y Nueva Zelanda. Lejos queda ya su primera publicación literaria, una biografía sobre Pasolini, siguiendo posteriormente por la senda del pensamiento utópico.
Una novela de intriga histórica que tiene como escenario a su Zaragoza natal es ahora lo que le tiene más que entretenido. En Jaque a Logia, unos cuantos atentados hacen tambalearse a las más emblemáticas logias internacionales. Sus Grandes Maestros reciben un amenazante mensaje anónimo de destrucción si revelan un secreto guardado durante varias siglos. Una carta del tarot acompaña siempre a esos mensajes. Es entonces cuando se descubre un misterioso cartapacio de piel, propiedad del inquisidor Pedro Arbués, asesinado en misteriosas circunstancias cuando guardaba un comprometedor manuscrito en La Seo. Esta novela conjuga intriga y misterio, con acción y entretenimiento; todo ello con un tema de fondo interesante: la Masonería y los masones.
Pero tras la ficción novelesca de Jaque a la Logia se halla buena parte de la historia de la Masonería universal. Ésta guarda estrechos lazos con la historia de los medievales Caballeros Templarios, historia que hoy en día es un área que seduce notablemente, como evidencia el apoteósico éxito de la novela de Dan Brown “El código Da Vinci”. Iniciada como una asociación separada de constructores y arquitectos medievales, los masones se convirtieron en una influyente fraternidad de los mejores y más brillantes hombres de Europa y América. De la raíz masónica de los Padres Fundadores de Estados Unidos no cabe ninguna duda. Ocho de los 55 firmantes de aquella “Declaración de Independencia” de 1776 fueron masones: B. Franklin, J. Hancock, W. Hooper, R. Stockton, M. Thornton, G. Walton y W. Whipple. También fueron masones 13 de los 39 individuos que suscribieron la Constitución, entre ellos su primer presidente George Washington. Tras él vendrían otros quince “hermanos” más en la Casa Blanca, entre ellos y sólo en el siglo XX vale citar los nombres de William McKinley, Theodore Roosevelt, William Taft, Warren Harding, Franklin Delano Roosevelt, Harry Truman, Lyndon Johnson o Gerald Ford.
Sobre la Masonería hay muchas cosas todavía que aprender y conocer. Lo que resulta interesante es observar que en Estados Unidos, el país más libre y avanzado de la tierra, la Masonería es bien aceptada e incluso se considera popularmente como algo positivo, parte de una herencia histórica y cultural. En España la Masonería ha contribuido históricamente a la libertad y a la tolerancia. Masones fueron también Ramón y Cajal, el general Prim, Emilio Castelar o Manuel Azaña. Sólo en países con regímenes totalitarios (España de Franco, Alemania de Hitler, Italia de Musolini o Unión Soviética de Stalin) la Masonería ha sido perseguida.
Es por todo ello que dentro de la herencia judeo-cristiana de nuestra civilización y dentro del ideario liberal la Masonería tiene un espacio innegable. Jaque a la Logia pone ante nuestros ojos una historia de ficción, pero sobre cuyos conceptos históricos hemos de profundizar. En la España del siglo XX la historia de la Masonería fue una historia lamentablemente silenciada, ocultada y demonizada por el falso “contubernio judeo-masónico” de la dictadura franquista. Es penoso que esa historia siga siendo atacada a estas alturas: desde los voceros ultracatólicos hasta la errática utilización de dicha Orden por los círculos radicales del separatismo catalán para ensalzar a nefastas figuras de una historia falseada y antiliberal en su máxima expresión.
Espero y deseo que Antonio Monclús esté pronto en Cantabria -no obstante se lo he hecho prometer- para que presente Jaque a la Logia en una Comunidad como la nuestra, de larga tradición liberal.
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5 Comentarios a “Sancho Michell | Jaque a la Logia”
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Sr Sancho, su texto bien documentado nos da una imagen de la Masoneria que hasta nuestros días ha estaado demonizada. Personalmente no tengo suficientes elementos de juicio al respecto pero si algúno que me ha hecho seguir esa linea que Vd manifiesta como difundida bajo regímnes totalitarios, ejem, Franco etc. Mi padre años ha, ya fallecido, pues nació en 1894 y yo el 1925 vivió diez años de su juventud en Méjico, él contaba de su conocimiento ya que perteneció a la Secta no quiso continuar, una vez en España aunque no le interesó demasiado nunca, pero él describía como una asociación secreta
de la cual extrajo algunas consideraciones que ahora no vienen al caso. Para mi el hecho de ser secreta no me ofrece garantia de libertad que a mi juicio es después de la vida el valor más importante. Su ponderación al libro y admiración personal al amigo dice mucho en su favor,estoy segura que será un gran libro y la sociedad se enriquecerá con él.
Estás empanadno. Lo que falta por leer en MD. eSTO VA EN CONTRA DE LA LINEA EDITORIAL QUE A MÍ ME GUSTARIA. FUERA MASONES COMO MICHELL DE MD. ¿AZAÑA DEFENDIDO EN MD? PARA ESO YA ESTÁ ELPLURAL O LIBERTADDIIGITAL
Completamente en desacuerdo con Ud, D. Sancho. La masonería traicionó a España haciendole perder su imperio en América, fue la responsable del laicismo agresivo del siglo XIX, perseguidor de la Iglesia, tuvo entre sus filas a Francisco Ferrer (terrorista, responsable de la semana trágica de Barcelona), fue la responsable de la legsilación anticlerical de la II República y de la persecución religiosa posterior. Es la responsable de la actual legislación anticatólica del gobierno zapateril, etc. Y en cuanto al Codigo Da Vinci, se trata de una colección de disparates historicos que hacen sonrojar a cualquier persona medianamnete culta. Informese mejor, por favor. Josema
Bueno, uno de los objetivos de la masonería siempre ha sido la destrucción tanto física como moral de España, masones fueron los que dirigían las tropas napoleónicas, también lo fueron Bolívar, Sucre, San Martín y la terrible Logia Lautaro (financiada por los británicos) y fueron masones buena parte de los políticos españoles que han dejado a España al borde de la ruina en la tan “democrática” República de 1931 y por supuesto masones son los que gobiernan España y no sólo están en la izquierda (Aznar pertenece a los skull and bones, la misma logia que la de Bush, y la lideresa pertenece al club Bildeberg)asi que más que beneficios, a España ha traido desastres que estamos pagando y seguiremos sufriendo.
Absolutamente en desacuerdo con usted Sr. Sancho y en total desacuerdo con la imagen utópica que de la masonería pretende vender.
Tengo informaciones certerísimas que apuntan a una visión un tanto más negativa. Son unos intelectuales que guardan un irónico ritual supersticioso que pretenden destruir la autoridad moral de la Iglesia Católica. Por lo menos es así en Ecuador de donde tengo esta certeza. En España, confidencia personal, los masones ponen mil trabas a los católicos en la vida pública, a los artistas, periodistas, …
Por otra parte, en cuanto a lo de los regímenes totalitarios y la masonería: hasta un reloj roto marca bien la hora dos veces al día.