Logo minutodigital.com  
PORTADA MD FOROS OPINIÓN BLOGZONE CLUB MD CONTACTAR ESTILO LIBROS ENTREVISTAS INMIGRACIÓN OH! FAMOSOS MAGREB

Roberto Esteban Duque | De la Vega o el insalubre laicismo político

Publicado el 28 Abril, 2008 Autor Roberto Esteban Duque |

La Vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández De la Vega, sigue obstinada en situar a la Iglesia y a las convicciones de los ciudadanos en el mundo de lo privado. Ella posee la voluntad omnímoda de silenciar al adversario porque, como advierte Stendhal, diferencia engendra odio, y los españoles somos progenie del odio y de la enemistad, de un cainismo que el socialista Álvaro Cuesta se vanagloria de personificar y De la Vega se apresura a recordarnos, cada vez que su exquisita educación moral se lo dicta. “No se pueden imponer a los pacientes criterios basados en creencias religiosas”, dice la señora, o señorita, que no sé. Pero oiga usted, ¿quién impone a quién? ¿Acaso no es usted quien padece una anémica conciencia identitaria nacional al no reconocer a la Iglesia como una instancia llena de recursos de sentido para la sociedad civil? ¿Por qué niega la señora, o señorita, que no sé, el derecho de la Iglesia a dar su parecer en cuestiones éticas relacionadas con la sanidad? Todavía peor, aduce que la Iglesia ofrece una moral inconstitucional, incompatible con una España moderna.

La señora, o señorita, que no sé, busca matar en el debate ético, como sugiere Díaz-Salazar en España laica, a la institución castradora de su libertinaje irresponsable; no asume “los límites de la Ilustración” (Habermas), ni la desdivinización del Estado (Benedicto XVI); rechaza el aprendizaje mutuo de una España que polariza entre una razón laica y otra religiosa; utiliza el viejo combate contra la Iglesia, fruto de un atavismo cultural orgánico socialista, y pretende imponer su hegemonía al resto; desprecia la cultura de la deliberación prepolítica, la “ética de la discusión y del debate” (Ricoeur). No me digan que no es magnífica la concepción secularista de la democracia y del “Estado de derecho” que asumen POSE e IU, una neocasta imperialista que no sólo no desea “sestear ya a la sombra de la Iglesia”, como señalaba Machado sobre la Generación del 98, sino que incluso como el mismo Machado escribiera a Unamuno, sueña con “sacudirse el lazo de hierro de la Iglesia que nos asfixia”.

Debe ser doloroso el lento avance de la democracia para las fuerzas progresistas que buscan el enfrentamiento y exclusión de la Iglesia y de la Religión, la abstención de su participación pública en los debates sociales, culturales, morales y políticos. La progresía hispana herética no soporta una concepción del hombre y del mundo distinta a la suya; propugna un laicismo antropológico, ontológico, ético y jurídico fundado en un ateísmo militante, visible en el patente desprecio a la Iglesia y a cualquier referente ético de universalismo moral a través de un consenso entrecruzado entre diversas tradiciones y religiones. La razón es muy sencilla: existe entre el laicismo político un vacío de convicciones que lleva a la indiferencia y al relativismo moral. El Estado democrático no puede legislar obviando a la Iglesia, ni puede desenvolverse impunemente por un positivismo jurídico que rechace un discernimiento previo sobre la moralidad de las leyes.

La Iglesia, además de gozar, como afirma Spaemann, de la soberanía de Dios, tiene todo el derecho a utilizar su lenguaje, los argumentos de su tradición y cultura. La Iglesia forma parte de la esfera pública de la sociedad civil, enriquece la vida del hombre y de la nación, y lo hace desde el mejor modo posible, sobrepasando una moral de la justicia y ofreciendo la moral de los mandamientos, la moral del amor. La Iglesia tiene todo el derecho del mundo a intervenir en la deliberación pública y moral, en la orientación cultural de la sociedad y en la interacción entre sociedad civil y Estado. España debe solicitar la intervención de la Iglesia en el debate público y en los grandes debates nacionales, si pretende crear una sociedad libre, justa y solidaria No es posible la construcción de una nación sin la concurrencia de todas las instituciones para el debate ético.

No entender esto que digo, señora, o señorita, que no sé, significa no estar acostumbrado al arte de deliberar, no comprender que la cultura es una “actividad santuaria”, en magnífica expresión de Ortega. Pero sobre todo, no alcanzar a ver con suficiente claridad esto que digo, significa despreciar a la nación, que es “un molde de educación moral”, como sentenciaba Renan. Y usted, señora, o señorita, que no sé, la desprecia desde un insalubre laicismo político imperialista que sólo contribuye al patrimonio inmoral de la humanidad y nada aporta para una ciudadanía solidaria, libre, activa y virtuosa.

Comentarios

  • Por favor, informa de errores tipográficos y erratas aquí
  • MinutoDigital no se hace responsable de la opinión de sus lectores.
  • Tu mensaje puede quedar en moderación para ser revisado.
  • Informa de contenido inapropiado o mensajes insultantes pulsando aquí
  • ¿Por qué veo mi e-mail cada vez que entro en MD?

  • 7 Comentarios a “Roberto Esteban Duque | De la Vega o el insalubre laicismo político”

    1. Aurelio el 29th Abril, 2008 12:43

      RED escribe muy bien, y está documentado. Pero: aceptando que el clero está integrado en nuestra sociedad, siempre podrá opinar, e incluso aconsejar, si le dejan; pero nunca, jamás DOGMATIZAR a quienes no comulguen con sus ruedas de molino ni compartan sus credos absurdos. ¿No les parece bastante nuestro libre respeto a su fe? No se rebajen más de lo que ya estan. El que escribe es un liberto. Su verdad les hace libres sólo a ustedes. Salú!

    2. Mikimoss el 1st Mayo, 2008 20:49

      Algunos aún no entienden que los principios de naturaleza religiosa, por muy ciertos que a ellos les parezcan, no son universalizables, por definición (la fe es un don divino). Es por esta sencilla razón que deben enmudecer en el ámbito público, que es ese ring donde los argumentos basados en evidencias intersubjetivas se confrontan unos con otros, para ver cual es más poderoso.

      Un sacerdote no pinta nada en un comité ético, pero no por motivos políticos, legales, administrativos o médicos; sino por el básico requerimiento epistemológico de que en una discusión seria hay que poder estar en disposición de elevar a categoría intersubjetiva lo que se dice. Departir con quien se encuentra instalado en el argumento de autoridad papal, mahometano, budista o rellénese con la superstición que guste, es perder el precioso tiempo del paciente en discusiones bizantinas que no llevan a ningún sitio. Hace siglos que la ética, como antes hiciese su hermana la ciencia, se independizó de la teología. Su dominio fenoménico, sistemática, estructura formal y terminología conforman un saber autónomo que, como tal, genera sus propios mecanismos y criterios para el establecimiento y verificación de los juicios que elabora.

    3. Alex el 2nd Mayo, 2008 13:14

      Para ambos: LA Iglesia Católica tiene vocación universal. La fe no se puede vivir en privado, porque la fe (experimentar a Dios) produce una alegría tal que quedársela para uno sólo es un acto similar al homicidio por imprudencia, porque teniendo la clave de la felicidad cómo no compartirla.
      La Iglesia es un interlocutor autorizado para cualquier debate ético por su dilatadísima experiencia en el tema, por los cuatro mil años de CULTURA judeocristiana de inabarcable sabiduría y porque en una sociedad democrática que pretende el sentido común no puede desdeñar el trabajo intelectual y la experiencia de decenas de generaciones.

      Por otra parte en la Iglesia no hay supersitición, tal vez la haya en cultos populares, pero la supersitición sólo cabe en quien, precisamente, pretende rebajar la Religión a un ámbito puramente material: el Dios fármaco no es quien la Iglesia anuncia, precisamente… y, tanto a Aurelio como a Mikimoss, os invito a que lo descubráis con humildad y expectación.
      Que la Iglesia es sabia no es dicutible.

    4. Mikimoss el 2nd Mayo, 2008 20:30

      Que la Iglesia católica se proyecte como universal no implica que tenga capacidad para alcanzar dicha vocación, como la sed del perdido en el desierto no le asegura a éste que encontrará el pozo. Por otro lado, que no podáis vivir la fe en privado es un problema que, como ocurre con toda impertinencia, se soluciona aprendiendo modales: cuando los adultos y las verdades intersubjetivas hablan, los niños y los iluminados tienen que aprender a callarse, por educación y por amor propio, para no quedar en ridículo. Respecto a la experiencia ética que la Iglesia pueda transmitir, me pregunto cuál será más valiosa, si la de los cruzados, los inquisidores, o los prelados que llevaban a Franco bajo palio. En cualquier caso, no se trataría de ética, sino de una moral revelada cualquiera, injustificable, sólo asumible por sumisión al argumento de autoridad a la casta que se autoerige como única interprete cualificada de los designios divinos, como ocurre con todas las religiosas monoteístas.

    5. Alex el 4th Mayo, 2008 12:33

      Que los mandatos divinos son caminos de vida lo he probado yo en la mía, yo y tantísimos otros… más allá de teorizaciones se encuentra la experiencia.

      Las verdades de la ciencia, ejemplo de verdades intersubjetivas, pasan: coge un libro de ciencia de hace docientos años y sorprendete. Léete los evangelios, de hace veinte siglos, y verás que hoy puedes vivirlos al 100%.

      Queda en ridiculo quien pretende dar a sus argumentos más validez adornándolos con palabras “vacuas” ;) .

      Una experiencia intelectual (acaso seas tú más inteligente que los Doctores de la Iglesia) de 2000 años no puede ser desdeñada por una simple desconfianza de su procedencia.
      Supongo que tú, queriendo derribar cualquiera autoridad moral superior al hombre, eres firme partidario del “Superhombre”…pues bien, todos sabemos qué clase de consecuencias (todavía huele a gas por media europa) y en qué desenvoca una voluntad como la que propones.

      PD: Mi buena eduación no me impedirá vencer el egoismo que supone guardarme para mí sólo lo que ha salvado, y puede salvar, la vida a tanta gente.

    6. columna el 7th Mayo, 2008 23:29

      Toda esta proclama casi poética lo único que denota es una total ignorancia de lo que es la justicia y su herramienta el derecho,esto en el mejor de los casos.Al leer “el Estado democrático no puede legislar obviando a la Iglesia…”¿que quiere decir?,aquí no hay medias tintas,¿que habría de pedirle permiso a la iglesia antes de aprobar una ley?esto es sencillamente absurdo por no decir demencial y este mismo señor pide que se le razonen las leyes,para pasarlas por su particular filtro moral que evidentemente es el de la Iglesia Cátolica Romana,cuya moral le parece a él, está por encima de cualquier otra.Imagino que el autor, debe al menos, tener un doctorado en leyes para afirmar esto ya que hasta el más ignorante sabe que la justicia ha de basarse en primer lugar y antes que nada,en la igualdad entre los individuos.Lo más gracioso es como remata el artículo con dos citas sacadas de contesto y que nada aportan a la cuestión tratada pero que el autor ha creído pertinentes para dotar de una falsa enjundia su panfletillo.

    7. hannah-25 el 9th Mayo, 2008 11:41

      De nuevo,estamos en vísperas de una época terrible similar a la del nazismo-comunismo (por cierto anticristianos.Sorprendente¿no?)Pero ahora es peor porque la nueva ideología totalitaria se nos va imponiendo de forma sibilina y por eso muchos incautos caen sin darse cuenta de los futuros riesgos a los que nos va a abocar.Para su total implantación necesita acabar con todo aquello que se le oponga y da la casualidad de que como en los años 30,la máxima oposición les viene de la Iglesia por ello la señalan como culpable de todos los males de la Humanidad.¿Qué les importa a estos sectarios del totalitarismo progre que Europa caiga en el Islam?¿qué les importa que donde tanto se llenan la boca de derechos humanos,se les niegue a miles de criaturas martirizadas y masacradas antes de nacer?¿qué les importa condenar a muerte a ancianos ,so prtetexto de proporcionarles una “muerte digna”?.Por cierto,¿esto no esconderá una solución final para la gran masa de población envejecida que va a haber en pocos años?Y los necios aplaudiendo hasta con las orejas,como hacían con Goebbels,aunque despues acabaran en Auschwitz.Necesitan pintar la Religión como superstición y, digo yo,¿cómo se llamará al borreguil asentimiento a todo el ideario que propugna un gobierno formado por mediocres que ni siquiera han acabado una carrera y por “iluminados”llenos de prejuicios y fobias tan peligrosos como lo fueron en su día los iluminados Hitler y Stalin a los que unas masas borreguiles siguieron hasta la muerte .Hoy,viendo el ejemplo,hemos degenerado mucho pues hasta nuetro lider “carismático”,ZP, es patético comparado con aquellos tiranos pero no por ello deja de ser malvado y peligroso para la sociedad que rige.

    Enviar un comentario




    Cerrar
    Enviar por Correo