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Pedro Conde | Libertad religiosa ¿Para quién?

Publicado el 2 Julio, 2008 Autor Pedro Conde |

Libertad toda. Toda la que quepa en la bien delimitada geometría de la razón. Es precisamente ésta, la razón, la única frontera que debe tener la libertad; todo lo demás es un campo inmenso donde aquélla se expanda como un gas en todas las direcciones.

Dejemos a los filósofos que encuentren una definición lumínica, clarífica, que nos diga qué es en sí la razón. Mientras, nosotros intentaremos conocerla por sus efectos, los hechos razonables; creyendo por cierto que la libertad no debería tener calificativos ni matices. La libertad es la libertad.

Pero si hay algo que obligue a la libertad a llevar calificativos o complementos, esto es la religión o su contrario, el ateísmo. De éste, del ateísmo, la libertad no debería ni ocuparse si es que él no lo hubiera hecho de la religión. Sin embargo, la Historia de todos los tiempos, y la reciente está en carne viva, nos dice que el ateísmo se ha ocupado y preocupado tanto de la religión que ha intentado una y otra vez exterminarla. Ahí están el comunismo y el nazismo. En estos casos y por oposición, el ateísmo se convierte en una religión, la religión de la Nada, el ATEOS, el sindiós de los ateos, en cuyo nombre hay que acabar con TEOS, el Dios de los creyentes.

Al hilo de estas reflexiones, entremos ahora en religión, en religiones, porque el actual Gobierno quiere elaborar una Ley de Libertad Religiosa. ¡Qué peligroooo!

Veamos. Todo ciudadano tiene derecho a poseer y ejercer su libertad religiosa, su ateísmo o su agnosticismo. Éste es y debe ser un principio. El hecho es en sí razonable e indiscutible. Pero como la religión es un fenómeno social que, partiendo del individuo, transciende a la sociedad y a su organización civil, afectándola en todos sus campos, históricos, culturales, administrativos, hacendísticos, etc., no le queda al Estado más remedio que legislar al respecto. Pero hete aquí que no es éste, el Estado, la superestructura, el que legista sino su Administrador de turno, el Gobierno, que puede tener, por imperativo democrático aunque sea falseado, color ideológico distinto. Ahora, dizque el color es socialista, obrero, español y partido en franjas: nacionalistas, seminancionalistas, españoleros, millonarios con la rosa en el puño, subvencionantes de parados, arrebatacapas, pesebreros… unidos todos por el cemento del poder. Pues éste es el Gobierno que con tal bagaje, tal ética y tal entidad va a legislar sobre religiones en España. El asunto es muy serio, demasiado serio para que un Presidente que no cree en la nación, España, de la que es su Jefe de Gobierno, y unos ministrillos que le siguen del ramal, hagan una ley de libertad religiosa para que, como tabula rasa o lecho de Procusto, todas las creencias, todas las religiones que existen hoy en España hayan de tener las mismas medidas y el mismo trato.

Pues no. Ni por Historia, ni por principios, ni por evolución, ni por adaptación, ni por los objetivos muy concretos que conocemos de algunas de esas religiones, se puede hacer una ley igualitaria. Salvo que se busque, como aves carroñeras, los votos de una religión extraña a nuestra esencia nacional para mantener el poder inmediato, sin prevenir un peligroso futuro. Para centrar el debate y opinión hablaré sólo de dos de ellas, las más contrapuestas y contrarias, digámoslo sin eufemismos ni hipocresías, la cristiana y la mahometana. Ya sé que entre las de raíz cristiana, en España, la mayoritaria es la católica, Pues bien, yo hablaré genéricamente y sólo de la cristiana, sin calificativos, porque es mi filosofía de vida y mi herencia espiritual, depurada y enraizada en aquel Sermón de la Montaña.

Hagamos un paralelismo entre ambas religiones, empezando por la Historia, hasta llegar al presente. Lo que hoy es la nación española comenzó a gestarse hace un dos mil y pico años. Roma puso nombre a la criatura, Hispania, nombre que cubrió la Península Ibérica, incluida Portugal. En la base de su desarrollo, crecimiento y madurez está el hecho religioso-cultural, fenómeno totalizador, del cristianismo, con todos sus defectos y virtudes, con todas sus santidades y crímenes… La Historia del hombre no se hizo ni se hará nunca sin aciertos ni errores, sin rectitud  ni sin injusticias. Es de una simplonería de zotes tirar de anacronismo para decir, con mentalidad y experiencia de XXI siglos de Historia, cómo debieron hacerse las cosas, por ejemplo, en el siglo V. Pues los hay que no saben cómo deben hacerse hoy y dicen de qué manera hubieron de  hacerse en tiempos de las cruzadas. Es un ejemplo nada más, porque no crean que son tantos los que saben qué tiempos fueron aquellos.

Pues bien, cuando aquella Hispania romana se iba gestando y desarrollando hacia un nuevo ente, entre derrumbes de imperio e invasiones de bárbaros, que al fin cuajan en reino, el visigodo, el año 711, unos señores con turbante y cimitarra invaden la Península Ibérica. Y ¿quiénes son éstos? Precisamente los seguidores de Mahoma, fundador de la religión que lleva su nombre y para la que hoy se quiere legislar también con esa Ley de Libertad Religiosa. Mas volvamos atrás de este salto dado en el abismo del tiempo para saber qué ha pasado en esos 1.297 años transcurridos desde aquella invasión árabe en el 711 de la era cristiana.

Las tropas invasoras y vencedoras de los moros Muza y Tarik toman la Península y arrinconan a los cristianos en las montañas del norte. Y lo que se inicia con Pelayo en Asturias, aquella batalla de Covadonga, sobre el 718 ó 721 a 725, se convierte en 800 años de Reconquista, hasta la toma de Granada por los Reyes Católicos, aquel enero de 1492. En esas ocho centurias de batallas, reyes y condes, califas y emires, cruz y media luna, catedrales y mezquitas, va cuajando el ser y el espíritu de una futura nación que acaba erigiéndose como el primer estado moderno con aquellos Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Bien pudiera haber sido al contrario, y hoy España se hubiera llamado Al-Andalus, y el sultán Mohamed o Adherramán. Nosotros llevaríamos turbante, nuestras mujeres, el burka, y tendríamos una manual para tenerlas embreadas  sin que se notara. ¡Ah! Y rezaríamos todos los días mirando a la Meca.

Abreviemos que el tema da para mucho. El Catolicismo o cristianismo ha dejado atrás sus Inquisiciones, sus terribles hogueras, sus predicadores infernales, sus dogmas, sus guerras de religión, etc., etc. Y no aspira más que a convertir a su credo a aquel que de buena voluntad lo quiera. El Islam, por el contrario, no se ha movido ni un ápice desde aquella prédica que inició Mahoma en aquel año de 622 de la Hégira. Las adúlteras han de morir apedreadas, los homosexuales, colgados; los convertidos a otra religión, perseguidos, amenazados de muerte o degollados y su objetivo supremo es convertir a la Humanidad, por las buenas o por las malas, a su religión.

Cuidado con una Ley de Libertad Religiosa que iguale a todas las creencias y desconozca la esencia dogmática, fanática e inmisericorde de algunas de ellas, como el islamismo, que aspira, por cierto, a conquistar otra vez el Al-Andalus, la vieja Hispania. Mejor fuera  una Ley de Vigilancia de las Religiones Fanáticas

Una pregunta para esos mahometanos que viven en España y exigen tanto reconocimiento para su fe. ¿Por qué no piden la misma libertad de ejercicio y expresión para las creencias cristianas en esos países islamistas, como Arabia Saudí y otros? Aquí, ellos pueden levantar una mezquita. Allá si construyes una humilde iglesia cristiana te cortan el cuello. Al arzobispo de Mosul, en Irak, le han rebanado el cuello por el sólo delito de sercristiano. Así de sencillo; así de trágico; así de terriblemente irónico. Libertad de religión ¿para quién?

Comentarios

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  • 5 Comentarios a “Pedro Conde | Libertad religiosa ¿Para quién?”

    1. Fernando el 3rd Julio, 2008 0:04

      ¡Señor mío! qué fácil es hablar sobre la historia sin jamás leerla!!! qué fácil hacerla acomodar a los principios ideológicos que a cualquier le vienen en gana!!

    2. hannah-25 el 6th Julio, 2008 1:59

      ¡Excelente artículo!Pone el dedo en la llaga.Se le olvidó decir que si el Islam se apoderó de España fue a causa de las banderías políticas y de que uno de los bandos cometiera traición con tal de vencer al adversario(Todo valía tambien entonces).Los moros se encontraron ante una población ignorante y relativista que prefirió convertirse al Islam para no tener que pagar impuestos antes que defender su cultura y convicciones.Todo esto es muy inquietante porque es justo lo que se encontrarían ahora si otra vez pretendieran invadirnos ya que el PSOE con tal de eternizarse en el poder y vencer al PP actuaría como nuevo conde don Julián (no en vano los musulmanes le hacen campaña)Sólo me pregunto:¿Habrían resistentes como entonces?¿Donde estaríam los Pelayos?.No sé pero el futuro se presenta incierto

    3. Remigio Cortés del OLMO el 10th Julio, 2008 1:43

      Lo que hay en España es una coonstitución, y una legislación derivada de la misma. Las religiones están permirtidas siempre y cuando respeten la legalidad vigente, aunque en sus principios religiosos haya costumbres morales que van en contra de la constitución. Pues simplemente te abstienes de practicarlas, y se acabó. Lo demás es perseguir por las ideas y no por los actos y ésa es una práctica inquisitorial. Es lo que quiere hacr una minoría de extrema derecha con los musulmanes, discriminarlos por sus creencias y no por sus actos. En este país, en loa actualidad las iglesias tienen los mismos derechos que las mezquitas, no precisamente porque España sea un país polítamente cristiano- que no lo es- sino porque es aconfesional.Si fuera cristiano no creo que se construyera ni una mezquita.
      El señor conde ha mencionado Arabia Sudita, pero no le conviene mencionar Turquía o Marruecos o Siria o Túnez o Egipto, Líbano Palestina(antes del estado de Israel).. En Iraq siempre hubo convivencia, y buena convivencia entre las tres religiones-incluso con Saddam Husein, que tençia un primer ministro cristiano. El problema ha venido tras la invasión yanki tan aplaudida por nuestro anterior gobierno del p.p. Tal vez les encantara porque creyeran que estaban reviviendo las cruzadas.
      Sr. Conde, si sólo sueltas verdades a medias, entonces estás mintiendo.
      Sobre la esencia de España, viertes errores que la historia puede desmentir. Yo creo en Espña, pero la Espña real comenzó sin ser consciente de sí misma y fué tras la moidernidad, y dentro de los sustratos que la forman también está el Islam. Los árabes son unos componentes más de nuestro país tanto como los visigodos,vándalos…romanos,íberos, celtas. No entiendo por qué los visigodos conquistaron y los árabes invadieron.Prueba de que Espña es algo muy de la midernidad es Portugal, la cual consiguió lo que no pudo Cataluña ni otros reinos entre ellos Castilla. En la Modernidad los moriscos formaban parte de Espña. Su expusión fue una aberración, mienstra los turcos tenían entre sus gronteras a cristianos y judíos. Los judíos que huían de las hogueras inquisitgoriales de Espña se refugiaban en Marruecos. Aún viven en este país y son élites.

      Ocuparos de cumplir con la legalidad vigente y de que todo ciudadano cumpla con ella, y dejad de proponer discriminaciones por creencias o ideas.

    4. Remigio Cortés del OLMO el 10th Julio, 2008 2:39

      Hannah, ¿Cómo se le ocurrió a D.Rodrigo violar a la hija del conde Julián? Bien pagó las consecuencias. La península Ibérica pasó de la barbarie a la cultura. Uná dinastía bárbara(de los bábaros del norte) fue vencida.

    5. Hui el 3rd Agosto, 2008 18:25

      Bien dicho!

      Si el Islam en vez de 1000 millones de fieles tuviera 700, sería una secta ilegal perseguida en todo el mundo, como la Verdad Suprema. No entiendo esa candidez que existe en los gobiernos occidentales (tanto de izquierdas como derechas) con esta religión que predica el odio, la guerra y la dominación.

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