Logo minutodigital.com  
PORTADA MD OPINIÓN BLOGZONE CLUB MD CONTACTAR ESTILO LIBROS ENTREVISTAS INMIGRACIÓN OH! FAMOSOS TECNOLOGÍA VIDEOS

Pedro Conde | La crisis

Publicado el 3 Agosto, 2008 Autor Pedro Conde |

La economía, o mejor la situación económica universal, ha puesto, si no de moda, sí de amenazante actualidad, esta  palabrita y su campo semántico. Puesto que el Gobierno la rehúye, la palabra, digo, porque no puede con la trágica realidad, ineludible, de nuestros bolsillos, vamos a tirar de sinónimos a ver si por lo menos los ciudadanos de a pie nos aclaramos en palabras lo que tenemos tan claro en nuestras escuálidas, magras y raquíticas carteras. A ver. A la crisis se la puede llamar también cambiazo, revuelta, trastrueque, perturbación, vaivén, demudación, radicalismo…hasta se le puede llamar trabuco y revolución. ¡Uf!, espero que no vayan por ahí los tiros que puedan escaparse del campo semántico, de la pura semántica; es decir, de lo que es simplemente el estudio de la significación de las palabras. De tiros ni hablar ¿eh?; porque nos pueden salir a todos por la culata.

Crisis de bolsillo o crisis en la buchaca. Me gusta esta palabra que usan los catalanes. Su sonoridad está llena de contenido.

Hablar de economía por quien no sabe, yo mismo, es tan osado como dedicarse al estudio de la genética de la coliflor parda o del lagarto azul de cinco patas y rabón. Y, además, sin subvención de la Generalitat de Cataluña; por lo que, quien ignora, es mi caso, un tema o asunto como es éste de la economía, si se atreve con él, no le queda más remedio que hacerlo de oído y a palpas. Lo que haré, por tanto, será recoger de la calle los ruidos y las nueces, los ecos, hasta los improperios, casi blasfemos, de lo que dice la gente sobre el momento y el asunto: la crisis económica. El Gobierno de Rodríguez y Zapatero, siempre eufemístico para no decir la verdad, por tanto rotundamente mentiroso, la ha llamado o disfrazado de desaceleración, recesión, ralentización… todo ello, recursos propios de tramposos y trileros para no reconocer que estamos descendiendo a la sima o tocando el punto bajo de la sierra en el que hace mucho frío y puede llegar a faltar el pan, el ajo y el pimentón para hacer las sopas que lo combatan.

Este Gobierno recibió una caja de caudales rebosante de parné; ya la ha malgastado. El tipo no tiene ni idea de economía, menos que yo, que ya es decir, a pesar de las dos tardes de clases que le dio aquel su ministro, de nombre Sevilla, sermalavari. Su otro ministro, el actual de economía, Solbes, es el mismo que nos dejó al borde de la ruina el último año de Felipe González. Otro tipo que no ha aprendido nada que no sea mentir, como lo hizo en el debate de las elecciones últimas, en televisión.

Hace unos meses que este Gobierno, parido por una obscurísima, planificada y no investigada masacre, gobierno de mediocres y mentecatos, sí, de cortas entendederas, llamaba antipatriotas a los que anunciaban esta amenazante crisis económica, negra tormenta de verano, como panza de burro en el horizonte, a la que ya se oía rugir de lejos como un tren con máquina de aquellas de carbón y silbidos antes de los pasos de nivel. Y no hacía falta poner el oído en el raíl, como hacíamos de niños imitando a los indios, para sentirla. Hasta los nenes de teta, como es mi caso en economía, presentíamos que aquella, la teta, nos iba a faltar pronto.

Y ¿qué dice el “pipol”, la gente, el vulgo, la plebe…y la cofradía que los votó? Por lo que oigo, unos y otros, votadores y no votadores de estos ganapanes, empiezan a ponerse de acuerdo en lo que debió ser y no fue.

Al día de la fecha en que escribo esto, escucho que muchos contienen la respiración; otros se meten la mano en el bolsillo y palidecen; de éstos, veo que algunos resoplan al sacarla, como yo, ¡Uffffff! Empezamos a ser miles de bultos sospechosos por la calle, como pasa siempre con los que andan a la luna de Valencia. Se ve a otros que buscan la cartera y cuando la encuentran, ponen la cara como si les diera lo mismo que se la hubiera levantado uno de aquellos carteristas de Valladolid,  finos, elegantes y famosos en el mundo. Lo de elegantes lo digo porque se cuenta que, si te rasgaban el bolso interior de la chaqueta para apandar o distraerte la cartera, el corte era perfectamente geométrico y el sastre no tenía problemas para restaurarlo. Es decir que ambos, apandado y apandador quedaban mutuamente agradecidos por trabajo tan bien hecho y sin más daños que el vaciado de bolso. Y siguiendo con el de la cartera; en esta crisis, es de sospechar, hasta de lejos, que la tiene canina, sin un puto duro, que diría un castizo de los de antes.

Todo esto y más se observa en la calle. ¿Qué pasará en las casas, en cada casa? En las de muchos, pero muchos. Mismamente ¿en la mía? De esto se sabe porque las voces y los gritos se oyen desde la otra acera. Lo que no se distingue es si son gritos de riña o empiezan a ser de hambre, de los de gazuza que pone angustia y dolor en el estómago. No está claro. No se distingue entre ecos y voces; no se sabe si son gargantas estentóreas o cantos histéricos. Ni la policía te da explicaciones. Y si algún agente se atreve, te aclara: “En esa casa pasa lo que en la mía y seguro que en la suya, que se han quedado sin luz, que están a dos velas, que apenas ven la puerta de salida y por eso gritan en la amenazante oscuridad”.

“Que al mal tiempo buena cara; pues mire usted yo estoy dispuesto a escachar el refrán, señor agente”.

Comentarios

  • Recuerda que son opiniones de los usuarios y no de minutodigital.com
  • ¿Porqué se moderan o borran los comentarios? Lee las normas aquí
  • Informa de contenido inapropiado o mensajes insultantes pulsando aquí
  • Política de privacidad: Ver
  • 2 Comentarios a “Pedro Conde | La crisis”

    1. Gonzalo el 5th Agosto, 2008 3:36

      Sr. Conde, fue un placer leer su artículo. ¡Es Vd. un artista! Muchas gracias por hacer que su pluma – ¿o fue un pincel?—nos pusiera a los lectores de MD en contacto con una ironía y un sarcasmo exentos de la insinceridad y falsía que suelen notarse sobre la corteza de lo político.

      Hablando de cortezas, y como “no hay mal que por bien no venga” (¡no se le ocurra escachar el refrán!), pienso que lo bueno de la crisis es que nos acostumbrará a no tirar la de la pizza al contenedor azul para las conchas de almeja…

    2. celia el 1st Septiembre, 2008 22:26

      Los datos que todo el mundo entiende más rápido, son los del paro, que avanza a zancadas, casi parece que ha participado en los 100 metros libres de estas olimpiadas pero, alguien sabe los datos de toda la gente que se está expatriando??? ya sea por trabajo,como a mi (aqui ya no hay nada que hacer y las empresas reciclan gente para no echarla), ya por triste “aventura”.
      Cómo crece ese número de españoles que emigran! alguien los cuenta???
      En fin, como buenos españoles, tomemoslo con humor, que no cuesta nada…

    Enviar un comentario




    Cerrar
    Enviar por Correo