Los lectores de Minuto Digital no faltaron a la cita en el Hotel Velázquez. A las 19.30 h ya se encontraba totalmente llena la sala en la que se ofreció la primera conferencia patrocinada por el Club Minuto Digital, asociación que apoya a nuestro periódico y que es la encargada de organizar estos actos culturales.
Presentó el acto nuestra compañera Yolanda Couceiro haciendo una pequeña introducción de los que es y lo que pretende el Club Minuto Digital, destacando que el Club nace para dar apoyo a un proyecto periodístico que "ofrece información que creemos fundamental en una clara línea informativa de denuncia de la izquierda que gobierna en España".
Después tomó la palabra brevemente el director de Minuto Digital, Santiago Fontenla, e informó a los presentes de la situación actual de nuestro periódico. Destacó la posición avanzada de nuestro diario en el medidor Alexa (14.600) lo que situa a MDC entre los digitales más leídos en España.
Fontenla destacó que "en Minuto digital no somos amigos de los complejos. Creemos que definirse con claridad puede reportar beneficios. MDC no es un diario independiente, ya que dependemos, y mucho, de nuestras ideas." Continuó diciendo que " nosotros queremos definir el proyecto como parte de un nuevo “patriotismo” al que podríamos llamar “patriotismo cívico”
Para terminar nuestro director recordó que "ese patriotismo cívico es el que nos hace trabajar cada día para defender los valores en los que creemos. Luchamos desde nuestras páginas contra la dictadura del separatismo, contra estos gobernantes que nos llevan hacia el abismo, luchamos cada día por mantener nuestra identidad frente a la invasión que sufre España... luchamos contra todos ellos. Y a todos ellos, a nuestros “Ibarretxes, nuestros Carod Rovira, nuestro Mohamed VI, a aquellos que quieren imponer a nuestras mujeres el velo o el burka les tenemos que responder con unas palabras de Winston Churchill: “los combatiremos, los combatiremos en las playas y en las montañas, los combatiremos en las calles y en las casas, y aún después de todo esto los seguiremos combatiendo. No nos rendiremos jamás”
PIO MOA
Pío Moa, el historiador cuyos libros son los más vendidos de los últimos años, definió el proyecto de Nuevo Estatuto Político promovido por el Gobierno vasco como el Plan Ibarretxe-Ternera, ya que sin ETA no habría sido posible ni su planteamiento ni su aprobación en el Parlamento vasco el pasado 30 de diciembre. E instó a los asistentes a movilizarse para plantar cara a las tendencias disgregadoras que tratan de imponerse en España. “Como decía Julián Marías, no hay qué preguntarse qué va a pasar, sino qué puedo hacer yo”, dijo Moa.
PEDRO FERNÁNDEZ BARBADILLO
Pedro Fernández Barbadillo ofreció una magnífica conferencia, plagada de datos y notas bibliográficas que los presentes siguieron con enorme atención. Comenzó recordando que Juan José Ibarretxe le debe todo a ETA. En 1998 fue elegido lehendakari gracias a los votos de Batasuna y en 2004 consiguió aprobar su plan con el mismo apoyo. Pese a los intentos por confundir a los españoles, el Plan Ibarretxe es separatista, tal como expuso el orador, ya que vulnera la Constitución y concede a una entidad territorial, que es el Gobierno vasco, facultades para quedar al margen de normas generales.
Algunas de las competencias más peligrosas con las que se haría el Gobierno vasco de aplicarse el Plan Ibarretxe son: una ley de partidos; la elaboración del censo en las elecciones; la creación de una ciudadanía vasca que conviviría con la española; y el veto a todas los proyectos de ley y tratados internacionales que le afectasen.
A fin de garantizar el cumplimiento del Nuevo Estatuto, Ibarretxe busca la constitución de un Poder Judicial propio, del que quedaría excluido el Tribunal Supremo; y a los jueces se les exigiría el conocimiento del euskera y del derecho foral. Además, en el Tribunal Constitucional habría una sala especial de conflictos Euskadi-Estado, formada por seis magistrados (tres del Constitucional y otros tres designados por el Gobierno vasco).
De esta manera, explicó Pedro Fernández, el Gobierno vasco dispondría casi de la independencia; entonces, ¿por qué renunciaba a ella ahora? La explicación es el coste que tendría para el nacionalismo. El Gobierno vasco tendría que montar los servicios que ahora presta el Estado y que el economista Mikel Buesa ha calculado en más de 400 millones de euros anuales.
El profesor insistió en que no debemos fiarnos de las promesas del nacionalismo de que si se cede a sus demandas habrá paz y concordia. El nacionalismo, subrayó, “siempre miente”, se trate de la cifra de muertos del bombardeo de Guernica o de las treguas de ETA. En la transición, recordó, hubo numerosas cesiones al PNV para incluirlo en el consenso constitucional (derogación expresa de sendas leyes de 1839 y 1876; el reconocimiento de los indefinidos ‘derechos históricos’; y la redacción del artículo 150.2, que permite transferir a las comunidades las competencias declaradas exclusivas del Estado), pero el partido de Javier Arzallus se abstuvo. Estos intentos sólo han servido “para aplazar los problemas y agrandarlos”.
PESE A TODO , OPTIMISMO
Tras las dos intervenciones siguió un animado coloquio. La primera de las preguntas fue para Moa, al que se le preguntó las razones del odio a España por parte de la izquierda. El historiador gallego explicó que el desencanto con la historia española proviene de los regeneracionistas del 98 y que ese sentimiento ha pasado a la izquierda. En la guerra civil, la propaganda comunista y socialista era furibundamente patriota, pero dijo que sólo se trataba de una argucia. La situación actual es muy grave, pues el caso de Rodríguez Zapatero es único en Europa: un presidente al que no le importa la nación que gobierna. Por ello, le definió como “un perfecto majadero”.
Entre la casi decena de preguntas hechas por el público al conferenciante, destacó la de si el voto afirmativo a la llamada Constitución Europea garantizaba la unidad de España y éste respondió que no. Fernández Barbadillo leyó el artículo I.5 del tratado, que trata la estructura de los Estados miembros y que dice que la UE reconoce a los Estados su capacidad para organizarse interiormente como deseen; por tanto, añadió Fernández Barbadillo, “si España aprueba el Plan Ibarretxe, Bruselas lo aceptará”; por último, el profesor de la Universidad San Pablo CEU recordó que el PNV y un sector de CiU piden el sí.
El conferenciante declaró su optimismo. “Estuve en la manifestación convocada por la AVT y había unas 50.000 personas; hace unos años no habrían ido más que unos cientos. Hay un sector amplio de los españoles que no aguanta más y se está movilizando”. Y pidió a los asistentes que no sólo acudieran a actos como la citada manifestación y la conferencia, sino que, además, difundieran medios de comunicación como Minuto Digital.
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