Japón endurecerá sus controles de inmigración para extranjeros
Publicado el 24 Octubre, 2007 Publicado en la sección Inmigración ilegal |
Tokio, 24 oct (EFE).- El Gobierno de Japón endurecerá a partir de noviembre los controles de inmigración para extranjeros en todos sus aeropuertos y puertos marítimos con el objetivo de reforzar dentro de su país la lucha contra el terrorismo internacional.
Según informó hoy el Ministerio de Justicia nipón a la prensa extranjera, a partir del 20 de noviembre, además de revisar el pasaporte, se empezará a recopilar “información biométrica”, tomar fotografías de carné y registrar digitalmente las huellas dactilares de todos los extranjeros que entren en el país, sin distinción de su origen.
“Estas medidas nos proporcionarán una importante herramienta para luchar contra el terrorismo internacional y para prevenir atentados en nuestro territorio y mejorar la seguridad”, argumentó el director general adjunto de la Oficina de Inmigración, Naoto Nikai.
Sin embargo, este tipo de controles no se aplicarán a los ciudadanos nipones ya que, según Nakai, no hay japoneses involucrados en terrorismo internacional.
Nakai subrayó además que se ha aumentado la seguridad del sistema informático con el objetivo de preservar la confidencialidad de estos datos personales y pidió a los afectados “comprensión y cooperación”.
No obstante, explicó que Japón podrá facilitar estos datos a otros países en casos de inmigración ilegal o en el marco de una investigación criminal.
En el caso de que un extranjero sea tildado de “sospechoso de terrorismo”, explicó el director general adjunto, “el Gobierno de Japón puede proceder a deportar” al extranjero, normalmente al país desde el que partió.
El gobierno nipón habilitará asimismo un sistema de control automático que sólo se empleará con los extranjeros residentes en el país que previamente se hayan registrado y hayan aportado su información biométrica en la Oficina de Inmigración de la capital.
En principio, sólo habrá uno de estos controles automáticos en el aeropuerto internacional de Narita, el que sirve a Tokio, aunque el Ejecutivo no descarta la posibilidad de extender su uso a otros puertos próximamente.
Los menores de 16 años, las personas con pasaporte diplomático, los extranjeros invitados por el Ejecutivo nipón y los residentes permanentes especiales (hijos de japoneses que vivían fuera del país y que perdieron su nacionalidad tras la II Guerra Mundial) no estarán obligados a cumplir estos nuevos requisitos.
Según Naoto Nakai, estas excepciones suponen un “riesgo muy pequeño” para la seguridad nacional nipona.
Los datos personales serán recopilados con unos nuevos aparatos fabricados específicamente por empresas japonesas para este cometido. EFE
Via Univisión







