Logo minutodigital.com  
PORTADA MD TIENDA MD BLOGZONE CLUB MD CONTACTAR ESTILO LIBROS ENTREVISTAS INMIGRACIÓN OH! FAMOSOS TECNOLOGÍA VIDEOS

Los 47 robos de los niños rumanos

Publicado el 25 Octubre, 2008 Publicado en la sección Explotación infantil, Robo con fuerza, Robo con violencia, Rumanos |

La imagen de un niño evoca inocencia. Nadie esperaría un ataque de ellos y, mucho menos, un mordisco a traición. De este tópico se aprovechaba la banda de menores rumanos que perpetró 47 robos en cajeros de Bancaja durante el año pasado en Valencia. Según una sentencia a la que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, los ladronzuelos actuaban instigados por sus padres o tutores, que controlaban sus acciones desde lejos. La lección delictiva la tenían bien aprendida.

Vigilaban el cajero desde fuera y esperaban el momento de colarse. Una vez dentro, molestaban a los usuarios con papeles y periódicos, mordían a sus víctimas o las empujaban. El mínimo despiste bastaba para que uno de los menores accediera a la máquina, pulsara la tecla de 500 euros y huyera con el botín.

Detrás de estos robos estaban diez familiares mayores de edad, que recogían con una furgoneta a los niños y los repartían por toda la ciudad.

Cada cierto tiempo, llamaban por teléfono a los menores para preguntarles por la cantidad de dinero hurtado. Y cuando no les parecía suficiente, incitaban a los niños a continuar con los robos.

Carmen Radu y Studen Vasile “eran los miembros más significados del grupo”, según la sentencia. Aunque no se ha demostrado, se cree que eran los jefes de la banda. A este matrimonio se unieron otros tres hombres: Chitea Radu, Marcel Dumitru y Cernaut Vasile. Los cinco fueron condenados por asociación ilícita, abandono de familia, receptación, 29 delitos de robo con violencia o intimidación y cuatro faltas de lesiones.

Con ellos colaboraban sus parejas, Didina Marin, Argentina Dumitru y Daniela Vasile, así como Laurenta Dobre y Literas Marin. Pese a que no se ha podido comprobar que participaran en la planificación de los robos, las cinco mujeres se beneficiaban del dinero sustraído.

Ahora, un año después de aquellos robos, el juzgado de lo penal número 8 de Valencia ha dictado sentencia. Los 10 individuos rumanos han sido condenados a penas que oscilan entre los 19 meses y tres años de prisión. También se les ha privado de la patria potestad de los menores durante ocho años.

Los implicados obligaban a los niños a vagar, mendigar y robar por las calles de Valencia. Según la sentencia, no cumplieron con su función como padres “de velar por ellos, cuidarles y procurarles una buena formación integral y adecuada a su edad”. Los acusados vivían del botín obtenido por los menores en los robos.

Oleada de robos en 2007

Entre julio y octubre de 2007, los niños cometieron 47 robos en cajeros de la ciudad de Valencia. La alarma social saltó a finales de verano, cuando la propia entidad Bancaja alertó a la Fiscalía de Menores y al juez decano de Valencia de la oleada de robos en sus cajeros.

La respuesta policial fue rápida con numerosos arrestos de ladronzuelos menores de edad, pero estos quedaban en libertad o se escapaban de los centros de acogida y volvían a delinquir al día siguiente.

Tras una ardua investigación, la Policía Nacional logró detener a los 10 adultos que planeaban y se beneficiaban de los robos.

Los seis ladrones precoces tenían edades comprendidas entre los 10 y los 13 años. Además, todos eran hijos de los condenados, uno de ellos adoptado. Los padres seguían sus pasos por vía telefónica o los esperaban fuera de los cajeros con un vehículo preparado para la huida.

Para los niños era como un juego delictivo. Utilizaban una artimaña diferente en cada robo. Primero vigilaban a la víctima y esperaban a que tecleara el número secreto en la máquina. Luego entraban y la distraían tras pedir dinero o tapar el teclado con periódicos o propaganda.

Si el usuario del cajero ofrecía resistencia, los menores atacaban, arañaban o estiraban del pelo. Incluso, llegaron a morder a una persona para robarle 100 euros. Una de las víctimas tuvo que ser tratada con un tratamiento antitetánico y antibiótico en un centro sanitario.

En varias ocasiones, los niños consiguieron robar la mayor cantidad de dinero (500 euros) que podían extraer los usuarios de los cajeros de Bancaja. Por ello, la entidad eliminó esta tecla de los aparatos.

Siempre que podían, los menores también se llevaban las carteras, cámaras digitales o teléfonos móviles, que cogían de los bolsillos o del bolso de la víctima mientras esta trataba de defenderse. En la mayoría de los casos, los niños buscaban víctimas débiles a las que poder distraer, derribar o robar con facilidad.

Nunca actuaban solos, siempre lo hacían como mínimo en parejas o en trío. Cuando delinquían en grupo, uno de ellos sujetaba a la víctima o la derribaba, mientras el otro registraba la ropa en busca de dinero y objetos de valor.

Los ladronzuelos se aprovecharon de la Ley del Menor y actuaron con total impunidad durante cuatro meses en Valencia hasta que la Policía Nacional y la Fiscalía de Menores les pararon los pies.

Consultar fuente

Comentarios

MinutoDigital no se hace responsable de la opinión de sus lectores. Se borrarán todos los mensajes insultantes. Tu mensaje puede quedar en moderación para ser revisado por nuestros redactores.

Enviar un comentario




Cerrar
Enviar por Correo