Desde la Segunda Guerra Mundial, pocos países han sido tan imperialistas como Marruecos. Ha tenido guerras con todos sus vecinos y además ocupa ilegalmente el Sáhara Occidental. Ahora se ha confirmado que en 1960, los dos primeros sultanes sopesaron la invasión e Mauritania.
Como sabemos los españoles y los saharauis, es muy mala cosa ser vecino de Marruecos. Desde su independencia en 1956 (el sultán Mohamed VI adelantó las conmemoraciones del cincuentenario a noviembre pasado a la que asistió José Luis Rodríguez), Marruecos ha atacado a todos sus vecinos y desde hace 30 años se niega a cumplir las resoluciones de la ONU sobre la descolonización del Sáhara Occidental, entregado por las autoridades españoles en 1975.
En un discurso pronunciado en 1958, Mohamed V evocó de manera solemne el "Marruecos histórico” que va desde Tánger a Sant Louis de Senegal y a Tombuctu, incluyendo el Sáhara español, Ifni –también bajo soberanía española- y una parte del Sáhara argelino. Cuando el general De Gaulle concedió la independencia a Mauritania, Marruecos protestó, pero no tomó ninguna otra medida... aparentemente.
A finales de noviembre, el semanario ‘Tel-Quel’ publicó que el entonces sultán marroquí Mohamed V y su hijo y príncipe heredero, el futuro Hasán II, planearon la invasión del nuevo país. El príncipe Hasán incluso estudió la toma de la capital mauritania: Nuakchokt.
La operación militar no se ejecutó, entre otros motivos, por miedo a la reacción francesa, que entonces estaba presente en Argelia y habría podido auxiliar a Mojtar Ould Daddah, el presidente de Mauritania y yerno de De Gaulle.
El único país que se ha rendido al imperialismo marroquí ha sido España, que a finales de los 60 entregó el territorio de Ifni y en 1975 el Sáhara Occidental.
Publicado el : 11/12/2005.