Leyes mordaza contra los medios disidentes, insultos y desprestigio para los miembros de la resistencia cívica contrarios a la negociación con ETA, ninguneo a las víctimas del terrorismo, televisiones para los amiguetes, opas a los enemigos edeológicos, comisarios políticos, retirada de asilo político a demócratas perseguidos como Severo Moto, utilización de las víctimas, política internacional basada en relaciones con dictaduras, acercamiento a radicales islámicos, subida de impuestos, persecución a la Iglesia, política abierta a la proliferación de mezquitas, aplicación de leyes contrarias a la libertad en la educación, cientos de miles de abortos, revisionismo histórico... todo un régimen de libertad.
¿De dónde saca Rodríguez tantas ideas para imponer su régimen dictatorial? Quizás Rodríguez cuente con alguna fuente de inspiración. En Minuto Digital hemos llegado a la conclusión de que la respuesta podríamos encontrarla en la nueva normativa antitabaco que se apunta Rodríguez imitando a pies juntillas aquella normativa que puso en funcionamiento Hitler en su Alemania nacionalsocialista.
Así es, la legislación antitabaco como la concebimos en las sociedades europeas democráticas- disposiciones administrativas y fiscales- la comenzó a desarrollar el régimen nacionalsocialista alemán.
La estrategia nazi antitabaco contempló la erradicación de los cigarrillos en cualquier edificio público y en trenes y autobuses.
Así las cosas, la resistencia cívica al régimen de ZP debería andarse con cuidado. Los tratos con los nacionalsocialistas catalanes, vascos y gallegos podrían ser fruto de algo más que una casualidad. ¿Qué será lo próximo? Por el momento parece que los ciudadanos que no somos nacionalistas ni socialistas no tendremos que colocarnos brazaletes que nos identifiquen, aunque en Cataluña y País Vasco se verá en breve... eso sí, con el voto a favor del señor Rodríguez.