Se cumplen 25 años del accidente aéreo en el monte Oiz
La mayor catástrofe de la historia del País Vasco ocurrió un martes de Carnaval, hace 25 años. El 19 de febrero de 1985, un Boeing 727 de Iberia que hacía la ruta Madrid-Bilbao se estrellaba contra el monte Oiz cuando iniciaba la maniobra de aproximación al aeropuerto de Sondica, tras chocar contra un repetidor de EiTB. Todos los ocupantes del aparato, 141 pasajeros y 7 tripulantes, fallecieron en el brutal siniestro.
El avión había despegado de Barajas a las 7.47 horas de la mañana y tenía previsto aterrizar en Bilbao a las 8.35. A bordo viajaban numerosas autoridades y caras muy conocidas tanto de la sociedad vasca como de la madrileña; hace 25 años, volar era un privilegio todavía reservado a unos pocos.
Entre los pasajeros, el ex ministro franquista Gregorio López Bravo, el doctor José Ángel Portuondo, pionero de la fecundación ‘in vitro’ en Euskadi, el empresario teatral y fundador de la cadena Astoria, Julián Vinuesa, el ministro boliviano de Trabajo, Gonzalo Guzmán, el directivo de Vidrieras de Llodio, Isidoro Delclaux… Muchos hombres de negocios. El entonces presidente del Banco Exterior de España y posterior ministro, Francisco Fernández Ordóñez, y Marcos Vizcaya, diputado del PNV en aquella época, renunciaron a última hora a tomar ese vuelo.
La sombra de ETA planeó sobre el desastre del ‘Alhambra de Granada’. Hoy en día, en algunos foros de internet aún se especula con la posibilidad de que un comando derribase el avión con un lanzamisiles. La presencia de tantas autoridades a bordo alimentó durante años esta hipótesis, pero nadie reivindicó la autoría y no se encontraron pruebas del presunto atentado. Además, ese mismo día, el 19 de febrero de 1985, ETA ya tuvo su cuota de protagonismo al matar en Madrid al director del Banco Central, Ricardo Tejero, de dos tiros en la cabeza.
Igual que el incendio del hotel Corona de Aragón, la matanza de niños en Ortuella en 1980 y el 11-M.Si ETA tuvo algo que ver, quedó oculto para los restos, porque cuatro subnormales así lo dispusieron.
jejim
19 feb 10 at 23:54
Que bien,que se recuerden,las masacres que quedaron impunes.En los sotanos del colegio,en Ortuella,los asesinos guardaron los explosivos,cuando llego el invierno,encendieron las calefactoras y llego la masacre.Lo siento,no sigo,me da nauseas.Saludos y Adelante
CASCABEL
20 feb 10 at 2:20
A ver, no hay que ser tan malpensados, se demostró con la caja negra del Boeing 727 que el terrible accidente se debió a una serie de consecuencias (como en todo accidente aéreo), sobre todo en fallo humano, el aparato iba demasiado bajo y el comandante no quiso ascender, a pesar de que el altímetro estaba alertando de la proximidad de la tierra, a parte de eso, los pilotos decidieron realizar una maniobra diferente a la que había sugerido la Torre de Control, PARA CONSUMIR MAS COMBUSTIBLE Y PERJUDICAR A LA COMPAÑÍA, ya que les debía atrasos, incluso se rieron minutos antes del accidente. No penséis que defiendo a los terroristas, ni mucho menos, pero en este caso está claro que fué fallo humano. Un saludo a todos y todas.
DAVAIRBUS
20 feb 10 at 13:21
Elfamoso terrorista Carlos, tras ser detenido, en sus declaraciones al juez que instruía su caso en Francia incluyó, como parte de sus obras, el
derribo de este avión como un trabajo que le encargó ETA.
José María
20 feb 10 at 16:46
Se dice, se comenta que …
Al avión lo vieron caer en llamas (una mujer).
El motor cayó 300 m antes de la antena.
Se envió el motor a Israel y dio “positivo” la prueba de derribo por misil.
Encontraron un tubo lanzador.
La GC no acordonó la zona (por lo que pudieron limpiarla los “malos”).
López Bravo parece que “iba a hablar”.
Fernández Ordóñez y Marcos Vizcaya recibieron aviso de no viajar.
José María
20 feb 10 at 16:51
Correcto,Jose Maria
ALSOS
21 feb 10 at 0:41
Hay que ver la de chorradas que se leen en estos comentarios. No os lo creeis ni vosotras/os.
aitor
21 feb 10 at 16:12
alsos, mi correo es jmmgaa@gmail.com
Agradecería que conectáramos.
J. Mª.
José María
21 feb 10 at 19:59