Pedro Conde | El Islam, una religión totalitaria
El Islam, esa especie de centón de ideas religiosas que pretende sustituir o compendiar todos los códigos: legislativos, sociales, civiles, penales, hacendísticos, etc., para regular la conducta de los ciudadanos y ahormar la vida total de los pueblos, es la creación de un hombre, Mahoma, que vivió hace mil trescientos ochenta y ocho años y que en nombre de un dios, Alá, ha de imponerse por la buenas o por las malas, a sangre y fuego si es preciso, a todos los habitantes de este planeta y, suponemos, a los de cualquier otro que pudiera aparecer en el futuro. Uno sospecha que cuando una empresa tan ingente, alucinante, totalitaria e inmensa, nace y anida en la cabeza de un ser humano, estamos ante un fanático, un iluminado, un lunático. Pero lo grave no es que esa idea quepa en la cabeza de uno; lo malo, lo gravísimo para la humanidad entera, es que anegue el cerebro de millones de personas que la siguen.
Si la religión no fuera más que un conjunto de creencias, ritos, ceremonias, teologías, interpretaciones del más allá, etc., recogidas en un libro o libros a los que se eleva a la categoría de sagrados, no sería otra cosa que el derecho a la libertad que cada ser humano tiene a creer o no en un Dios o dioses; el derecho a pensar en la transcendencia de esta vida a otra superior o creer en la existencia de un premio o castigo divinos o en una vida inmortal al otro lado de la frontera física.
Si fuera sólo un código de conducta para guía interior de la ética y la moral de cada creyente, representaría el cimiento y complemento básico de las leyes y constituciones de cualquier Estado de Derecho; lo que no impediría, más bien le exigiría, oponerse en su momento a las posibles injusticias de éste.
Si, además, esa religión tuviera un mandato básico en el conjunto de creencias propias que fuera el amor y respeto a los demás, creyentes o no creyentes, sin distinción de sexos, razas, culturas, religiones, pueblos o naciones; si así fuera, la religión compendiaría un decálogo sublime al que ateos y no ateos deberían tener como principio máximo civil de la sociedad en la que viven. La religión sería así, para unos y para otros, el punto de partida o piedra angular de cualquier sociedad pluralista y auténticamente democrática.
Mas si la religión se plasma en un texto, que contiene mandatos que traspasan el espacio espiritual, íntimo y único del individuo al que obliga a invadir el otro espacio espiritual, íntimo y único de las demás, esa es una religión fanática, ilícita, exclusivista y transgresora de los derechos universales del hombre, en cuyo decálogo está impreso, como primero, natural y fundamental, el derecho a la libertad de todo ser humano. ¿Quién es el profeta Mahoma para ir contra los principios del derecho natural? Lo de profeta imputémoselo a su propia arrogación.
Si, además, esa religión plasmada en ese libro, el Corán, creada por un hombre al que unos tienen pleno derecho a creer y otros, el mismo, a no creer profeta, contiene mandatos, las llamadas “suras”, que a media humanidad la consideran por razón del sexo con la mitad del valor que la del otro medio, esa religión es inaceptable, rechazable y perseguible por la Justicia Universal en cuanto tales mandatos pasen del mero enunciado y teoría a su aplicación práctica.
¿Por qué el testimonio de una hembra ha de valer la mitad que el de un varón antes los tribunales? ¿Por qué el adulterio ha de castigarse en la mujer con la lapidación hasta la muerte y en el hombre con sólo unos latigazos? Es más, ¿qué autoridad moral tiene ningún ser humano para juzgar y entrometerse en una decisión y conducta individual? Si se considera con ella, con esa autoridad, que tire la primera piedra ¿Por qué en algunos lugares en nombre de esa religión a la mujer se la ablaciona el clítoris, negándole el placer sexual que está en la base de la naturaleza humana y es consustancial a la procreación? ¿Por qué una niña de nueve años puede ser entregada en matrimonio a cambio de media docena de cabras, más o menos, o de una par de asnos, a un viejo posiblemente ya baboso? ¿Es que además de un estupro no es esto una crueldad y una canallada? ¿Se puede obligar a una mujer a ir tapada de pies a cabeza con el burka o con otros pañuelos, la cara, que, además de atentar contra la salud de quien lo lleva, va contra la dignidad de esa mujer que es obligada por mandato? ¿Podemos dudar que ni una sola hembra se los pondría si no fuera por esa norma coercitiva cuyo incumplimiento le puede costar la vida? Si hubiera libertad de uso, seguro que tal prenda quedaría acotada para los tiempos de carnaval. Que esos pañuelos atentan contra la salud, además de contra la comodidad de la mujer, qué sofocos en verano, no tengo duda porque las miasmas que lanzamos con la expiración quedan muchas atrapadas en esos pañuelos a través de los cuales vuelven a inspirar el aire del exterior que las revertirá otra vez a los pulmones. No sé si es una teoría sólo mía; en todo caso la considero irrefutable salvo informe en contrario. ¿Qué nos parecería a los hombres si las mujeres nos obligaran a llevar gafas de un color que impidiera mirarlas con el gusto que lo hacemos? Lo inaceptable no estaría ni en las gafas ni en el color sino en la imposición. Que alguno lo hacía voluntariamente, ya sabemos todos lo que se perdía. Allá él
Podríamos seguir haciendo preguntas como, por ejemplo, por qué Mahoma escogió a una niña de nueve años como esposa. Y de otro perfil y rango como es el de la relación madre e hijo. ¿Consentiríamos los que pertenecemos a otra civilización, en terminología monclovita-zapateril, que nuestra madre estuviera sometida a ese régimen y trato que se mueve entre el concepto de mercado ganadero y poligamia de serrallo?
Tengamos una esperanza por la tranquilidad y paz de la única civilización que debe existir, la humana, y es que las mujeres mahometanas se rebelen contra la tiranía machista, explicación y clave de tanta aberración; porque para rebelarse es eso de que en el cielo al buen musulmán le esperan como premio setenta huríes, setenta bellezas perfectas. Y a la buena musulmana ¿no le espera nadie? Que nos lo explique Alá y su profeta.
Desde el origen, las tres religiones monoteístas, las religiones del Libro, están transidas de esa enfeudación machista; tanto que las mujeres apenas tienen relevancia en la concepción original ni en el desarrollo ritual de las mismas, si no es como plañideras y paridoras. Sin embargo, el cristianismo vino a marcar una enorme diferencia con el islamismo, seiscientos años antes de la existencia de éste, con aquel hecho que narra el Evangelio sobre la mujer adúltera. “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, dijo Jesucristo; aunque algunos Santos Padres de la Patrística cristiana siguieron siendo tributarios de esa enraizada misoginia. Vayan sólo dos ejemplos. San Juan Crisóstomo, que significa precisamente “boca de oro” en griego: “Las mujeres están creadas esencialmente para satisfacer la lujuria de los hombres”. San Ambrosio: “La mujer es sólo fuerte en el vicio”. En la religión de Mahoma, parece ser que la mitad de la humanidad, los machos, casi está libre de pecado; la otra mitad, las mujeres, son el pecado inmanente. De una manera genérica, la mujer, en estas religiones patriarcales, ha sido la “ancilla domini”, la esclava del señor. Desde su origen bíblico, la hembra ha representado una costilla, ni siquiera todas; podía haberse añadido el esternón, pues ni eso, solamente una costilla del macho, con un papel secundario en ese largo drama humano que empezó en el paraíso junto a un manzano y con una embaucadora serpiente.
# A mí lo que más me sorprende de este tema es que cuando hay un verdadero interés en justificar que un individuo es verdaderamente importante, de su esposa o madre hay una documentación exahustiva.
# En otros casos, de la madre o esposa de alguien que se menciona en el Corán, La Biblia o La Torah, solo aparece su nombre y punto.
# Pero insisto, cuando hay un verdadero interés en justificar que un individuo es verdaderamente importante, de su esposa o madre hay una documentación exahustiva.
# Desconozco si algún escritor hizo alguna vez un ensayo al respecto, sería muy interesante conocerlo.
Perroflautada del día
30 ago 10 at 19:04
Quiero hacer una aclaración, Mahoma se casó con Aisha cuando la niña tenia 6 años, y la violó cuando la niña cumplió 9 años.
Maria José
30 ago 10 at 19:09
Y no se podría hacer un referendum nacional sobre el
islam para ver que opina el pueblo español y si se
se llegara por ejemplo a un 70% en contra,pues
prohibir su práctica en todo el territorio nacional
?
Los paises islámicos ni siquiera han hecho
referendum para prohibir la práctica de otras
religiones
Juancito
31 ago 10 at 10:38
Excelente artículo. Lo felicito por la economía de palabras. Desde el Río de la Plata se conoce poco y mal este proceso, encubierto por una prensa intencionada, de islamización del orbe, comenzando por Europa. Por estos lares el argumento de una izquierda -alineada más a consignas que a ideologías, políticamente correcto, que no nos representa a todos los progresistas-, es que no todo islámico es terrorista, o que hay un Islam pacífico. Pero esas verdades a medias son como la repetición de las mentiras de Goebbels. Espero seguir leyéndolo.
anahi
2 sep 10 at 12:17
No es una religión. Es una ideología totalitaria, genocida, asesina, terrorista, homófoba y pedófila. Porque todas esas eran inclinaciones de Mahoma:
Mahoma arrancaba ojos, ampuntaba pies y manos, decapitaba…(vídeo en youtube)
Wafa Sultan: el islam no es una religión…(vídeo en youtube)
Javi
3 sep 10 at 15:31
El islam es un cáncer mundial que hay que extirpar, cuanto antes mejor. No podemos, la civilización, aplazar esta decisión más tiempo, porque los tenemos entre nosotros, abarcando derechos y subvenciones, dándoles derechos que no se han ganado, sino que los han exigido bajo amenazas, y ante los que nuestros políticos se acobardan y ceden, disfrazando su vergonzosa actuación de tolerancia y diálogo.
En España tenemos de presidente del gobierno a un magnífico aliado de estos salvajes incivilizados y, por tanto, también magnífico enemigo de la civilización cristiana, la única que ha posibilitado y favorecido la liberta individual, el progreso y la ciencia. Por lo tanto, hemos de combatir al islam y al socialismo/laicismo con la misma determinación y contundencia. Quien no quiera ver esto está ciego o manipulado.
El socialismo tiene en el islam un aliado coyuntural en su afán de desterrar a Dios de la sociedad, sin ponderar que el mismo islam también es enemigo suyo, porque es radical enemigo de toda la ideología socialista, como totalitarismo que es.
Que nadie se llame a engaño, no existen los musulmanes moderados. Lo que hacen es no mostrar del todo cuáles son sus verdaderos objetivos y métodos. Ya es casi demasiado tarde, pero hemos de impedir la inmigración musulmana, la práctica del islam y hemos de expulsar a sus practicantes. Ellos ya lo hacen con nosotros en sus países. La tolerancia mal entendida es nuestra mayor debilidad.
Guripa
7 sep 10 at 13:49
Todas las religiones son totalitarias, ya que sus dogmas no admiten discusion. De ahi que las jerarquia de todas las religiones sean corruptas. No olvidemos que en nuestro pais, no hace mucho, los clerigos encargados de instruir a nuestros menores les negaban hasta la oportunidad de aprender a leer, a fin de perpetuar su ignorancia, asi como la injusticia de los “grandes” y poderosos.
Rafael Riego
26 sep 10 at 19:53
En 1870, cuando Bismark comenzaba a industrializar el Imperio Germano, el 60 por ciento de nuestros compatriotas era analfabeto integral (para firmar hacian una cruz), ya que los monjes les habian dicho que aprender a leer era “peligroso para la salud espiritual.”
Rafael Riego
27 sep 10 at 17:51
La diferencia entre Cristianismo e Islamismo señores, es que en Occidente, gracias al progreso económico y social, junto a los descubrimientos y avances tecnológicos ligados a éste, se dejó atrás el fundamentalismo religioso para dar paso a la sociedad democrática y de Derecho. En el Islam, a más progreso del tipo que sea, más se avanza en el fundamentalismo religioso y en la autoafirmación de sus valores.
Ésto es, a mi entender, un grave problema de autoestima, que como tal, lleva aparejado un poderoso sentimiento de rechazo, odio e intolerancia.
Un saludo
Eugenio
28 sep 10 at 8:19
Los moros no se atrevieron NUNCA a desafiar los dogmas de su religion, por eso no tuvieron un Renacimientoni una Ilustracion. El Islam no ha creado progreso,sencillamente (todo el progreso que tienen algunos paises musulmanes proviene enteramente de Occidente), de ahi que el Islam siga siendo fundamentalista.
Rafael Riego
28 sep 10 at 16:47
El 14 de julio de 2005, el Secretario General de la ONU lanzó formalmente la Alianza de Civilizaciones. Este proyecto, presentado por el Presidente del Gobierno de España ante la Asamblea General de la Organización el 21 de septiembre de 2004, se convirtió a partir de aquella fecha en una iniciativa de las Naciones Unidas. En torno a ella ha ido tomando cuerpo un Grupo de Amigos que la respalda políticamente, integrado en la actualidad por más de ochenta países y organizaciones internacionales. Se ha perfeccionado así la vocación de universalidad que la caracteriza.
La propuesta originaria del Presidente del Gobierno se apoyaba en la constatación de la urgente necesidad de superar la brecha que se está abriendo entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán. Respondía también a los principios de ética internacional sobre los que descansa la política exterior del Gobierno: el compromiso con la legalidad internacional, el pleno respeto de los derechos humanos sin discriminación alguna por razón de sexo y el apoyo resuelto al multilateralismo que representan las Naciones Unidas.
angela
25 oct 10 at 1:03
Los sistemas educativos deben preparar a la juventud al respeto de los derechos humanos, al aprecio de la diversidad y a la plena igualdad de género, así como para hacer frente al reto de un mundo interdependiente. Es necesario infundir valores relacionados con la solidaridad y el respeto a los demás, impartir una educación integradora del mundo, cívica y para la paz; global y transcultural; una educación para el empleo. Es preciso desarrollar y potenciar los programas de intercambio y proceder a una reevaluación del papel de los medios de comunicación, de las nuevas tecnologías y del acceso de los jóvenes a Internet.
Es imperativo coordinar las estrategias, a nivel nacional, regional e internacional, para abordar las causas, las consecuencias, así como las posibles respuestas, al fenómeno de los actuales movimientos migratorios. Son necesarias acciones concertadas en los países receptores que subrayen los beneficios de la inmigración, pongan en marcha proyectos contra la discriminación, respalden a las asociaciones de inmigrantes, la escolarización de sus hijos y la promoción de programas de educación cívica.
Espero que entendaís por que vuestro pais se ha convertido en lo que es, la cuna del islamismo.
angela
25 oct 10 at 1:07