Alejo Vidal-Quadras | Universidad catalana R.I.P
En los últimos coletazos del tripartito antes de la sonada derrota que le espera en noviembre, el gobierno montillesco se dispone a poner un nuevo clavo en el ataúd de Cataluña como sociedad abierta. El consejero de Innovación, Universidad y Empresa, el independentista Josep Huguet, ha anunciado la inminente aprobación de un decreto en virtud del cual se exigirá el nivel C de catalán a los profesores de los centros públicos de educación superior de esa Comunidad, es decir, que sin importar los méritos académicos y científicos de los candidatos o las necesidades derivadas de la estrategia de cada Universidad, la lengua será una barrera infranqueable para ocupar una plaza docente e investigadora en las alma mater sujetas al control de la Generalidad. Cualquiera que haya trabajado en un departamento universitario en España o en otro país avanzado -yo mismo lo hice durante dos décadas- sabe que por definición la institución universitaria ha de ser completamente receptiva al saber venga de donde venga y que una de las principales fuentes de calidad de una universidad radica en su capacidad de atraer talentos procedentes de otras latitudes. En el mundo universitario anglosajón, cuando se convoca un concurso para proveer una vacante se publicita ampliamente a nivel internacional y no existe el menor obstáculo, sino por el contrario, todo tipo de facilidades, para que un profesor australiano sea contratado en Cambridge, un indio en Harvard o un noruego en Toronto. El enfoque aldeano y paleto del pobre Huguet sería objeto de irrisión en las universidades punteras del mundo, aunque no se dará el caso porque nadie le conoce fuera de su limitado mundo impregnado de fanatismo totalitario. Ya tenemos la desgracia de que ninguna universidad española figura entre las doscientas mejores del planeta y sólo nos faltaba que en una de las regiones de nuestra nación más ricas y potencialmente más preparadas para los desafíos de la globalización la miopía provinciana de cuatro indocumentados condenara a su sistema universitario a la decadencia más absoluta. Volem bisbes catalans, volem notaris catalans, volem jutges catalans, volem catedràtics catalans, volem ser uns desgraciats, peró catalans. Hacía siglos que en Europa no se asistía a un suicidio cultural y económico de la magnitud del que está cometiendo la sociedad catalana.
Y lo mas bonito es que encima de que no lo van a conseguir, van a tener que aguantarse con una posible, república independiente islámica llamada cataluñistan.
Arcángel
4 sep 10 at 11:11
Sr. Vidal Cuadras, al sr. Huguet y a estos neo-nacionalistas lo que menos les importa es el futuro y nivel de nuestras universidades, yo mas bien los comparo con los CATALANOSAURIOS, para los que Dalí, Pau Casals, y tantos otros eran catalanes universales no por su aportación al arte y la cultura universal sino porque eran catalanes.
Tengo hermanos dedicados a la docencia en la universidad catalana y cuando hablamos del tema y como ha degenerado la universidad simplemente se descomponen.
Ciego de Granada.
4 sep 10 at 16:35
Menos mal que el intrépido Mariano lo va a arreglar.
Heresiarca
5 sep 10 at 16:29
Y no hablemos ya de las escuelas de primaria y secundaria. Los profes son todos clones del “avispado” Joan Herrera, una caterva de progres-pijos, algunos procedentes de los más recónditos rincones de la Cataluña profunda.
Yo recuerdo, cuando tenía dieciséis años, iba a los escolapios de San Antón, en Barcelona. Allí cada uno se expresaba en la lengua que quería, tanto profesores como alumnos, que a mí tampoco me parece lo deseable, pero, en fin, por lo menos aún había cierta libertad. Pues bien, un día, ante el profesor de catalán, que era un coleccionista de goijos de la Verge, a un compañero se le ocurrió hacerle una pregunta en español. Era natural, sólo nos enseñaban a escribir, pero no a hablar, pues se daba por supuesto que el catalán era la lengua de los catalanes. Pues el profesor, tras prohibirle severamente que lo volviera a hacer, dijo una frase que nunca olvidaré, que es un engendro de no sé cuál de esos ilustrísimos literatos que sólo conocen en su pueblo: “Ay Castella castellana, quins fills més castellans tens”. En aquél momento no lo entendí muy bien, porque, entre otras cosas, dudo mucho que alguien de la clase fuera castellano o tuviera padres de Castilla. Pero me causó una honda impresión. Ahora sé muy bien de qué se trataba. Se trataba de racismo. Por eso yo siempre he creído que el término “nacionalismo” es tan sólo una falsedad. Lo que hay tras él es realmente muy triste y grotesco.
Antonio García
5 sep 10 at 22:07
En realidad lo mismo es aplicable a todo el resto de la sociedad: profesores de otros niveles educativos, comerciantes y empresarios, intelectuales y artistas, y en general a todo la sociedad y a todo trabajador.
Hoy las empresas de contratación de personal saben que llevar a una persona cualificada a Cataluña supone pagarle un fuerte sobre sueldo no no irá.
Para botón de muestra: mientras antiguamente el grueso de las primeras plazas de los médicos MIR pedían hacer su especialidad en Barcelona, mientras actualmente piden Madrid.
javit
6 sep 10 at 16:33
Pues el colmo de los colmos es que este año, en la universidad han puesto el cartel de completo. El motivo, que se ha llenado de chinos y otros extranjeros varios! supongo que es por aquello de obtener el permiso de residencia por motivos de estudio. Imaginaos la escena, un profesor de fuera de Cataluña, intentando dar las clases en catalan a un alumnado oriental! Por suerte, no creo que asistan ni al primer dia de clase, ya que aqui lo que interesa son los papeles, a las universidades que se matriculen alumnos, y ambos a beneficiarse de las rendijas de la ley para sacar tajada. Y mas de un español sin poder cursar carrera por no tener plaza!
Juanjo Vilaseca
8 sep 10 at 10:52
“Ya tenemos la desgracia de que ninguna universidad española figura entre las doscientas mejores del planeta”
Pues no: 148 y 173 del ranking (UB y UAB)
http://www.topuniversities.com/university-rankings/world-university-rankings/2010/results
Unoquepasaba
9 sep 10 at 23:15
amun UAB!
Lluc
10 sep 10 at 17:42
Yo soy Español nacido en galicia. La escuela y la universidad están cada día a má bajo nivél. Los aspirantes a “profe” sólamente ven la ENSEÑANZA cómo medio de COBRO. ¿ Enseñar…. ? ¡¡¡ Con lo CANSADO que es… !!!!
Jesús
10 sep 10 at 21:20
Si tenemos también por aquí a uno de los garbanzos negros del PP, Me pregunto por que lo enviaron al Parlamento Europeo. Allí no se pelea con los de su tierra…. I aquí no deja de lanzar embates contra la lengua catalana.
Vicenç
14 sep 10 at 17:46
He estado mirando varias listas de las mejores universidades del mundo y todas son distintas. Con la excepción de una que sale Madrid con el número 14, seguido de Granada 22, Valencia dos veces: una con 94 y otra con 146, Barcelona con 109…, las demás son muy deprimentes. No imaginé que España estuviera tan mal clasificada. Lo de Cataluña es muy triste; soy profesora de español y me resulta dificilísimo explicar lo que esta pasando en España a mis alumnos.
cme
15 sep 10 at 4:30